Para la directora del liceo Bauzá “hoy es un día especialmente malo”. Muchas cosas de las que vislumbraba como “previsibles” se han cumplido con la ocupación de ADES a Secundaria y el paro general de 24 horas, dijo a El Observador.
“Hoy además de ocupada, como se dice, estoy preocupada. Para mí fue uno de los peores días de mis muchos años de docencia”, sentenció Graciela Bianchi.
Este lunes, con la ocupación del local de Secundaria por parte de la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria de Montevideo (ADES) con el objetivo de impedir la elección de horas docentes como forma de protesta contra el Promejora, y el paro general de 24 horas decretado por el gremio para todo Montevideo, terminó de confirmar algunas cosas que viene diciendo desde que renunció al Consejo Directivo Central (Codicen) y que pudo corroborar también el jueves pasado luego de la reunión que José Seoane, presidente del Codicen, mantuvo con el presidente de la República José Mujica.
Las declaraciones de Seoane a la salida de la reunión negando la existencia de un conflicto entre el Codicen y el Consejo de Educación Secundaria (CES) cayeron muy mal a Bianchi. “Fue una subestimación a la población, una subestimación a sus propios subordinados trabajadores en la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP)”, cuando simultáneamente en la página web del CES continuaba colgado el comunicado del consejero representante de los docentes, Daniel Guasco advirtiendo que buscaría asesoramiento para iniciar una acción contra el Codicen por haber desconocido la voluntad del sindicato, señaló.
Estos dos sucesos bastaron a la directora para darse cuenta que su ilusión de cambiar la educación pública no tenía andamiento, al menor por ahora. “Yo me ilusioné con que algo podíamos hacer. Lo que siento es algo muy parecido a la angustia es un dolor profundo”.
“Es un día en el que se están resumiendo cosas que para mi eran previsibles: el rompimiento de los sindicatos, la pérdida de la institucionalidad, la pérdida de la esperanza de poder hacer algún cambio a corto y largo plazo y además el enfrentamiento personal que se está generando”, señaló Bianchi.
Ilusiones rotas
Si bien el liceo Bauzá no acató el paro y este lunes dictó clases normalmente, entrar al liceo y ver a los estudiantes preocupados por lo qué pasaría con su período de exámenes, le provocó a la directora una “gran angustia”, según contó Bianchi. “Me imagino que todos los directores deben haber sentido lo mismo que yo. Había padres en el liceo muy preocupados, preguntándome qué iba a pasar”, agregó.
Encima, según relató, al llegar a Secundaria para hacer los traslados y las reubicaciones se encontró con el local ocupado por un gremio que ella mismo creó, pero luego se desafilió.
No obstante, hubo dos hechos que constituyeron la gota que derramó el vaso para la docente. Por un lado, la presencia del consejero Guasco en la ocupación, alegando que “apoyaba al sindicato” y la decisión de varios profesores de desafiliarse de los gremios docentes por creer que ya no cumplían con sus expectativas.
“Yo ya no entiendo nada. Hay momentos en la historia en la que más vale sentarnos todos y decir ‘bueno, vamos a pensar con la cabeza en frío’”, dijo respecto a la actitud de Guasco.
En cuanto al deterioro de los sindicatos, adelantó que el hecho no le gusta nada. “Soy del cuño sindical y de izquierda y ver que se están rompiendo los sindicatos de la enseñanza no me gusta. El que no lo quiera ver que no lo vea. Pero la gente que yo hoy escuché decir en el liceo: ‘Me voy a desafiliar’, es gente que se mantuvo yendo a todas las asambleas”.
“Lo que pasa es que los que están de acuerdo (con estas medidas) son la minoría, pero si esa minoría es la que tiene el control de la educación, esa minoría se transforman en las autoridades de la educación o en el reflejo. Hay un falta de institucionalidad que me preocupa especialmente”, agregó Bianchi.
Este martes, el Bauzá tendría que hacer paro debido al paro zonal decretado por Ades. Bianchi no sabe si los docentes lo van a acatar o van a hacer caso omiso como hoy, pero con el paro de transporte anunciado presume que la situación va a ser más difícil. “Es como un especie de combo”, que afecta a los liceos en la peor época, la de exámenes y los afectados son los alumnos, remarcó.