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Christian Oliva: de viajar dos horas y media en ómnibus a debutar en la Copa

La historia del juvenil que subió Medina y ya se ganó a la hinchada

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09 de febrero de 2018 a las 05:00

Christian Oliva mostró destellos de su capacidad futbolística en los minutos que actuó durante los clásicos de enero, pero el despliegue que tuvo en el segundo tiempo del miércoles frente a Chapecoense encandiló a todos en el Gran Parque Central. El volante de 21 años se hizo fuerte en el mediocampo, marcó y quitó, le dio buena circulación al balón y se animó a rematar al arco, una de sus especialidades. Su aparición en el primer equipo de Nacional es una luz de esperanza en el inicio de la temporada.

Oliva es del barrio Delta del Tigre en Ciudad del Plata, departamento de San José. Ahora su padre le presta el auto para ir al entrenamiento, pero durante años tuvo que tomarse tres ómnibus diarios para llegar a Los Céspedes. "Me tomaba uno interdepartamental hasta 18 de Julio, de ahí me tomaba otro hasta el Parque Central y desde el Parque me iba en uno del club hasta Los Céspedes", contó el jugador a Referí, un día después de su gran presentación en el estadio tricolor.

Demoraba dos horas y media para llegar y otro tanto para regresar a su casa. "Durante el viaje escuchaba música, cumbia, reggaetón, plena, de todo, y también dormía, porque era bastante largo", dijo el volante que hizo todo ese sacrificio por el solo hecho de cumplir un sueño: "Jugar en Nacional, el cuadro del que soy hincha desde chico".

Recién en Tercera división empezó a cobrar viáticos; antes los gastos corrían por cuenta de su familia. En Nacional jugó en Sexta y Séptima división. Después, como no iba a tener minutos en los tricolores, un amigo lo invitó a Bella Vista, donde permaneció cuatro años y medio. "Le agradezco al club porque me abrió las puertas. Me ficharon y jugué todas las formativas. Al principio me dio bajón pero tuve que seguir".

En 2016 regresó a Nacional, "donde hay muchas más facilidades que en otros cuadros. El club te da todas las herramientas para que puedas dedicarte a jugar".

En los papales jugó de doble 5, pero también de enganche. Uno de los futbolistas que admira en su puesto es el español Sergio Busquets, del Barcelona: "Me gusta más jugar de doble 5 porque tengo más contacto con la pelota y pegarle de afuera. En el primer partido contra Chapecoense no me quedó ninguna, pero el otro día con más confianza le pegué".

Christian Oliva
Christian Oliva
Christian Oliva

Admite que le cuesta entrar en rodaje durante los primeros tiempos de los partidos, pero después empieza a correr y a meterse.

Su madre es ama de casa y su padre capataz de la construcción. Tiene un hermano de 10 años, una hermana de 23 y un sobrino de un año y medio. Todos viven en la misma casa: "Por suerte vivimos todos juntos. Mis padres han hecho muchos sacrificios y siempre me apoyaron en el fútbol. Vivimos el día a día, pero siempre me acompañaron".

Oliva hizo hasta quinto de liceo, opción Biológico, y aún debe tres materias, que no sabe si las va a cursar. "No me daban los tiempos para estudiar y entrenar. Ahora es más complicado, con los dobles horarios y las concentraciones". No ha tenido la necesidad de tener un trabajo fijo: "Pero en ocasiones "le daba una mano a mi padre en los trabajos de construcción".

Nunca jugó en las selecciones juveniles, tal vez porque "Bella Vista jugaba en la B y no lo veían tanto", dijo el futbolista, pero este año lo empezó de la mejor manera: "Que el Cacique sea el técnico de Primera es un plus para mí y para los otros muchachos que estuvimos con él en Tercera. El grupo me recibió muy bien, con todo el apoyo y estoy contento".

Lo primero que le pidió el técnico cuando lo mandó a la cancha en Primera fue tranquilidad: "Me dijo que tenía su confianza, que le diera juego al equipo y que intentara el cambio de orientación", una de sus frases futbolísticas preferidas.

Oliva jugó siete minutos frente a Peñarol por la Copa Antel (ingresó por Matías Zunino) el 22 de enero y debutó oficialmente en el clásico de la Supercopa el 26 de enero reemplazando a Luis Aguiar en el minuto 66. El 31, frente a Chapecoense en Brasil, fue titular por primera vez.

Medina es "un buen entrenador, vive para el fútbol, es muy apasionado. Estuvo con nosotros siempre, en los dobles y triples horarios. Pero afuera de las prácticas se puede hablar de todos los temas con él", dijo Oliva y agregó: "Cuando el equipo agarre bien lo que quiere el Cacique nos va a ir muy bien".

También destaca el apoyo de sus compañeros: "El Colo (Romero) anda volando; él y el Mama (Arismendi) son los que me ordenan adentro de la cancha, me dan confianza y seguridad". La palabra de aliento del capitán Polenta es importante: "Se acerca a hablarnos, que no es fácil llegar y que disfrutemos este momento".

Cree que el fútbol inglés es el que mejor se adapta a sus condiciones: "Es más fuerte y hay mucha marca". Pero antes quiere cumplir otro sueño: "Salir campeón de la Copa con Nacional".

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