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Cómo llega un matrimonio y su hija a vivir bajo el puente Sarmiento

El hombre se quedó sin trabajo, perdieron su lugar en un refugio cercano y terminaron durmiendo en la calle

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04 de abril de 2018 a las 05:00

Este martes a la noche se terminará un calvario para Estéfani, una madre de 25 años. Se mudará a una pequeña casa que consiguió prestada en Maroñas, y dejará de vivir debajo del Puente Sarmiento, donde está hace casi un mes junto a su hija de dos años y su pareja.

Estéfani cuenta que no tuvo más remedio que mudarse debajo del puente ya que en varias oportunidades no encontró un lugar que le sirviera en los hogares para mujeres con niños del Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

Hace casi un mes, su pareja de 26 años perdió el trabajo en una empresa de limpieza, con lo que se cortó el único ingreso familiar y la posibilidad de seguir pagando la pensión en la que vivían. Desde entonces se las han arreglado pidiendo en los ómnibus, pero con los 250 pesos que juntan por día no les alcanzan para pagar un alquiler. Por eso tuvieron que instalarse debajo del puente.

La mujer denunció que varias veces concurrió a Puerta de Entrada del Mides, un centro en Paysandú y Convención al que acuden las personas en situación de calle para ser distribuidos en los distintos refugios de la ciudad. Sin embargo, dice que la mayoría de las veces no pudo ser ubicada por falta de lugar, a pesar de tener un pequeña niña con ella.

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La semana pasada consiguió un lugar en un refugio de El Prado donde dice que "la trataron muy bien". Sin embargo, dijo que salió a cuidar a una tía que había sido operada y cometió el "error" de no comunicarse por tres días con el refugio y perdió su lugar. Desde que está en el puente, cuenta que un equipo móvil del Mides la visita periódicamente para preguntarle cómo está y le toman los datos para ver si pueden ubicarla en un refugio. Sin embargo, dice que desde que perdió el lugar en el Prado hasta este martes, lo único que le ofrecieron es ir a un local ubicado en La Paz que no le sirvió porque, por la lejanía, le impide subir a los ómnibus a pedir dinero.

Estéfani no ocultó su molestia con el Mides. "Vas a Puerta de Entrada a pelearte con tipos que se drogan frente a los chiquilines y nunca hay lugar", aseguró cuando El Observador la entrevistó mientras amamantaba a su hija en un murito debajo del puente.

Con todo, este martes estaba de buen espíritu. Ya juntó todo para irse a la noche a la casa en Maroñas, que le prestó un conocido.

La respuesta del Mides

Autoridades del Mides declinaron dar declaraciones y detalles sobre la situación. Desde la cartera dijeron a El Observador que el caso fue atendido y se le dio solución de acuerdo a los protocolos. Explicaron que los equipos técnicos móviles que recorren la ciudad se interiorizan de la situación de las personas en situaciones de calle y las derivan a los centros que correspondan. Sin embargo, la asistencia a hogares del Mides siempre es voluntaria. En la eventualidad de que la persona se niegue a ir a un hogar asignado (como el caso de Estéfani) y haya un menor de por medio, el caso pasa al INAU y al Programa Uruguay Crece Contigo, y eventualmente a la Justicia de Familia para evitar que se vulneren los derechos del menor en situación de calle.

Desde la cartera dijeron que pasaron el caso a INAU, y agregaron que hay 13 centros para madres con niñas, niños y adolescentes con 360 cupos que se amplían de mayo a setiembre y funcionan 24 horas. En esos centros, según la consulta que realizó El Observador, "habitualmente" hay lugar.

El Observador intentó sin éxito comunicarse con la presidenta del INAU, Marisa Lindner.

El caso Castellini

La política de refugio del Mides ha estado bajo cuestionamiento a raíz del caso de Castellini, el padre que denunció que el Mides no lo recibió junto con su hijo de 5 años cuando se presentó días atrás a solicitar un lugar donde pasar la noche. Según denunció en Telemundo, en la mañana del pasado viernes se había presentado con su hijo en la Puerta de Entrada del Mides y allí le negaron el ingreso porque no se aceptan padres con niños en los refugios de la cartera.

La ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, dijo el pasado lunes que "no hubo omisión" por parte del organismo en el caso y que los equipos del Mides "actuaron bien". En un comunicado que el Mides emitió el sábado al mediodía, la cartera informó que el equipo técnico le presentó los centros de atención con los que cuenta el Ministerio para la atención a personas en situación de calle pero este lunes Arismendi dijo a los medios que no llegaron a tener una entrevista formal. Afirmó que "el señor se presentó solo" y que "no quiso dar datos" y por eso no pudieron ofrecerle alternativas. A su vez, pese a no tener los datos, el Mides sí averiguó que tenía "familia que se podía hacer cargo", según afirmó en el comunicado.

La ministra dijo que entre los hombres en situación de calle hay algunos con problemas de salud mental, problemas de consumo, y que por eso no corresponde que en esos lugares haya un niño o niña, y que lo mismo ocurre a la inversa en hogares de mujeres y niños.
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