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2 de febrero 2021 - 5:04hs

Un almuerzo mano a mano con Luis Lacalle Pou el pasado jueves en el café Salvo, con las cámaras de televisión esperando al otro lado del vidrio, terminó de sellar el pasaje del abogado Nicolás Martinelli desde el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) hasta el piso 11 de Presidencia de la República.

El director general de Secretaría del Mides había sido designado por Lacalle al comienzo del gobierno para liderar la transformación administrativa del ministerio liderado por Pablo Bartol y ocuparse de la investigación de presuntas irregularidades durante la gestión del Frente Amplio. Antes de cumplir un año en el cargo, y con algunas de esas tareas ya encaminadas, Martinelli pasará a asesorar directamente al presidente y a colaborar en la ejecutividad de proyectos del gobierno.

En la conversación del jueves, el presidente le planteó que buscaba a alguien de su perfil para ocuparse de asuntos que hoy escapan al secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, "desbordado" por la gestión de la pandemia, así como del prosecretario Rodrigo Ferrés, a quien Lacalle ve con un perfil más "técnico". El mandatario le dijo a Martinelli que una de sus tareas, además de realizar o procesar informes jurídicos, será hacer de "enlace" con proyectos que vengan "trancados" en cada ministerio o que requieran coordinación entre organismos, incluyendo el propio Mides.

Leonardo Carreño Nicolás Martinelli asesorando a Lacalle Pou en el debate presidencial de 2019

El traspaso a Torre Ejecutiva significa la vuelta de Martinelli al círculo más cercano de trabajo de Lacalle Pou, a quien asesoró directamente durante su período como senador y también en la campaña electoral.

En paralelo, su partida abre una nueva etapa en el Mides, con un foco menos puesto en los aspectos administrativos y legales y más concentrado –en la gestión y la comunicación– en las políticas para combatir la pobreza y las situaciones de vulnerabilidad, intensificadas por la pandemia y la crisis desencadenada por la emergencia sanitaria. 

Si bien en el Mides remarcan que el recambio responde directamente al pedido y a la necesidad de Lacalle Pou de contar con el actual director general del Mides en Torre Ejecutiva, dirigentes del oficialismo consultados por El Observador destacaron también que los distintos enfoques y perfiles de cada uno de los jerarcas generaron durante estos meses algunas diferencias en la cúpula ministerial, en especial entre Bartol y los dos hombres más políticos que lo rodearon (tanto Martinelli como el subsecretario Armando Castaingdebat). 

Martinelli, en tanto, resaltó que a la fecha ya pudo "finalizar" las tres principales tareas que se había fijado: implementar las auditorías sobre la gestión anterior, iniciar la reestructura organizacional de la cartera, y poner en marcha un proceso de evaluación como puntapié inicial al proceso de modernización del ministerio.

Los jerarcas del Mides consultados por El Observador señalaron que ya se está trabajando en la sucesión y que habrá un plazo de transición en las tareas.

Número tres con alto perfil

Amigo personal y hombre de extrema confianza de Lacalle Pou, pocos directores de Secretaría tienen o han tenido el alto perfil y protagonismo que Martinelli asumió en estos once meses al frente del Mides.

Si bien se trata de un cargo que usualmente suele tener más incidencia puertas adentro que hacia afuera, Martinelli no le escapó a la exposición pública ni a polemizar con representantes de la oposición, a la vez que asumió el liderazgo del ministerio en temas candentes como las auditorías, la reestructura organizacional y la revisión de los contratos. 

El dirigente de Aire Fresco, que en la oposición asesoró al diputado Martín Lema en sus denuncias contra la gestión del Mides durante los gobiernos frenteamplistas, en el organismo mantuvo la lupa en lo sucedido en la gestión anterior. Eso le valió recurrentes críticas de los dirigentes opositores, que acusaron al gobierno de abusar del relato de la "herencia maldita", y en algunos casos también diferencias en la cúpula del Mides respecto a las formas y el énfasis puesto en esos hechos de la pasada administración. 

El tema incluso estuvo sobre la mesa en una reunión de los tres jerarcas del ministerio con el presidente Lacalle Pou, que a mediados de año –y luego de que Bartol, por ejemplo, hiciera mención al "café vencido" que su antecesora Marina Arismendi servía a las visitas– les recomendó que no se detuvieran en asuntos anecdóticos.

Eso no impidió que Martinelli mantuviera la posta en la indagación de presuntas irregularidades, una tarea que, por otra parte, implicaba cumplir una promesa de campaña.

Entre las situaciones identificadas y denunciadas por Martinelli están el hallazgo de un contenedor con insumos médicos "olvidado" en el puerto de Montevideo; las presuntas "desviaciones de fondos" de oenegés con el dinero recibido para alquileres –una auditoría posterior señaló que ese rubro presenta "riesgo de fraude"–; la constatación de una oficina irregular de Otis en el último piso de la sede ministerial y el pago por un ascensor que no funcionaba; la cuadruplicación del gasto desde 2017 en hoteles para población vulnerable; y hasta la presencia de cuatro armas de fuego cargadas en la caja fuerte de la oficina del director de Logística

Esas y otras situaciones constituyeron la materia prima de una serie de auditorías que encabezó Martinelli –algunas internas del Mides y otras con asistencia de la Auditoría Interna de la Nación (AIN)– y que alimentan una denuncia penal que presentará el ministerio en los próximos días. Ante la constatación de situaciones que, a juicio de Martinelli, podrían configurar “abuso de funciones” o “uso indebido de fondos”, en la cartera decidieron pasar los antecedentes a Fiscalía, amparados en la obligación de los funcionarios públicos de denunciar hechos de apariencia delictiva. También se presentará una segunda denuncia a partir de relatos de usuarios y asistentes del Sistema de Cuidados.

Al tiempo que buscaba "abrir los cajones" y sacar a relucir los "trapos sucios" de la gestión de Arismendi, Martinelli también estuvo a cargo de poner en marcha la reestructura prometida por Lacalle Pou para el ministerio creado en el primer año de la primera presidencia de Tabaré Vázquez, y que hasta ahora no cuenta con una carrera administrativa. 

En un trabajo coordinado con la Oficina Nacional de Servicio Civil (ONSC) y apoyado en una serie de artículos en el Presupuesto, el Mides empezó a transitar en los últimos meses el camino hacia una "reformulación organizacional", primero a través de una "descripción de cargos" y un muestreo de los diferentes "tipos de ocupaciones", al que le seguirá la elaboración de un sistema escalafonario. 

Por otra parte, sobre fin de año el ministerio les comunicó a 15 de los 208 contratos que vencían a fin de diciembre que no les renovarían en 2021. Ante esa situación, la diputada comunista y exdirectora en el Mides Micaela Melgar acusó al gobierno de echar funcionarios "solo para mostrar poder", y Martinelli salió al cruce acusándola de mentir. "Cree el ladrón que todos son de su misma condición", escribió entonces el jerarca.

Este lunes, al pasar raya a sus meses en el ministerio, Martinelli escribió que "trabajar en el Mides ha sido una experiencia inolvidable" y que por eso seguirá "vinculado con algunos de sus proyectos".

También dijo que "es un honor trabajar directamente para el presidente de la República", a quien agradeció "una vez más su confianza", y aprovechó para saludar a Bartol y a Castaingdebat. El ministro le retribuyó el agradecimiento y dijo que la va a "descoser" en su nuevo rol. 

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