10 de febrero 2024 - 5:02hs

Lágrima Ríos le cantaba a las Llamadas, al candombe y a todo eso que genera el paso de los tambores por Isla de Flores, en una canción escrita por compositor Pedro Ferreria con el arte que siempre la caracterizó. Este año, durante el Desfile de Llamadas que lleva su nombre, las casas antiguas, las calles y las veredas angostas de los barrios Sur y Palermo volverán a gozar con el toque de los tambores. 

Ahí viene la llamada marcando el compás 
se escucha los tambores que sabroso van 
contagia a mi cuerpo su ritmo dulzón 
que está de fiesta como el corazón 
la gente se alborota al oír su sonar
el barrio se enloquece se pone a bailar
y todo el mundo goza al compás de los cueros, 
sintiendo la llamada que pasa y se va.

El estandarte abre la llamada como un símbolo de identidad. Con el nombre de la comparsa bordado, dibujado, pintado o cosido con payet de colores brillantes; como el escudo de una familia o como un emblema de honor. Detrás los trofeos, las estrellas y las lunas que acompañan siempre a los comparseros, giran y se mueven al compás del sonido del tambor y las banderas que defienden sus colores se ondean contra el viento mientras los niños estiran sus manos para intentar acariciarlas al pasar.

Las bailarinas danzan pisando con fuerza el manto blanco de Isla de Flores entre ropas de colores, brillantinas y plumas danzarinas. Detrás, la mama vieja se balancea cadenciosa mientras abanica al gramillero sobre el hombro. Él mueve rápido los pies provocando una vibración en todo el cuerpo que parece apaciguar cuando afirma los pies en el suelo. El escobero barre y abre el camino para los tambores.

Las vedettes y sus partenaires encabezan la cuerda de tambores que se abalanza sobre las calles como una fuerza imparable. Una sensación que comienza en los pies y recorre el cuerpo entero levanta a la gente de las sillas, las saca de sus casas, las eleva y las pone a bailar a su ritmo.

Más noticias

Cada comparsa tiene más de 120 personas en la calle durante la fiesta del candombe. Pero también tiene otras tantas que no se ven, las que hacen posible que las primeras lleguen a las Llamadas. Y aunque no se vean, todas van detrás del estandarte.

Este año 45 comparsas compiten en Isla de Flores: 45 estandartes, 45 nombres, 45 historias.

Las comparsas que desfilan en las Llamadas 2024

Candonga Africana, Valores, La Generación Lubola, Yambo Kenia, C1080, Cenceribó, Las Lonjas de Cuareim, Okeolé, Afrocan, La Unicandó, La Jacinta, Más Que Lonja, La Fabini, Nimba, La Tangó, La Facala, Elegguá, Kalumkenbe, La Gozadera, Agguanile, La Rodó, Sonidanza, La Sara del Cordón, Barrica, La Malunga, Makondo, La Fuerza, La Ciudad Vieja, Senegal, Batea de Tacuarí, Samburu Moran, Ubuntu, Kimbundu, La 62, La Covacha, Integración, Malanque, Hechiceros, La Explanada, Shangrilonja, La Bomba, Lonjas de San Marcos, Eco de Tambores, Hay Q' Darle, La que mueve Ciudad Del Plata.

El bautismo de una comparsa

Los nombres de las agrupaciones pueden ser una simple denominación que la distinga de otra, pero también pueden contener sentidos y simbologías que representen el origen, los valores o el legado de una comparsa. Que también son el origen, los valores o el legado de una cultura que excede los límites de las festividades tradicionales. El candombe suena en las calles de Montevideo y el interior del país todo el año.

A continuación, un repaso de las historias que esconden los nombres de algunas de las comparsas que participan este año en el Desfile de Llamadas.

C1080

Waldemar “Cachila” Silva nació adentro de Morenada, la histórica formación que fundó su padre Juan Ángel Silva en el corazón del Mediomundo, y a comienzos de la década de 1980 comenzó a encargarse de la dirección de la comparsa, hasta que en 1999 él y su esposa Margarita decidieron fundar una nueva agrupación. 

El nombre sería Cuareim 1080. Como un homenaje permanente al conventillo Mediomundo, emblema de la cultura afrouruguaya, uno de los bastiones simbólicos de la historia del Uruguay y el lugar que vio crecer a su fundador. C1080 es la dirección del conventillo que se ubicaba en la calle Cuareim y donde todavía los tambores rinden homenaje cada vez que pasan.

El conventillo Mediomundo en barrio Sur, el Complejo Reus al Sur en Palermo y el de Gaboto en el Cordón, fueron la cuna de las variaciones rítmicas del candombe: el toque de Cuareim, el de Ansina y el de Cordón. Y varias comparsas hacen honor a esa herencia de antepasados en sus nombres. Lo hacen también Valores de Ansina o La Sara del Cordón.

Yambo Kenia 

En 1992, Carlos Larraura decidió sacar su propia comparsa desde el barrio Buceo, después de 11 años en la mítica comparsa Marabunta, y tuvo que buscar un nombre. Una noche, mientras veía el programa Los Viajes del 12, el recordado programa de Teledoce conducido por Julio Alonso, vio un especial titulado "Yambo Kenia". El nombre le resonó y pasó a ser el título de la comparsa. El significado es sencillo: "Hola Kenia"

Foto: Leonardo Carreño. Yambo Kenia

Para los colores de la comparsa eligió los del club del barrio, Huracán Buceo: rojo, negro y blanco.

La Gozadera

Eran tiempos de asados y reuniones. Había empezado el nuevo milenio y ese año sería la preparación para sacar una nueva comparsa desde Malvín en 2001. "Todo el mundo trajo un nombre y una idea y empezaron con Maldombe en lugar de Malvín", cuenta uno de sus fundadores Roberto Riggi a El Observador. Pero uno de los fundadores, "Pepe" Infantozzi, tuvo una idea después de muchas reuniones. El hombre propuso el nombre a viva voz: "Todo el mundo goza con lo que hacemos y nos gusta mucho el candombe, entonces me parece que el mejor nombre es La Gozadera”. Se votó y se pintó en el estandarte.

"Como no teníamos colores porque no éramos una comparsa tradicional, fueron elegidos de una bandera que había traído de Key West", recuerda. La bandera era una bandera de la diversidad y los colores que eligieron fueron el verde, violeta y amarillo.

Cenceribó

“Llegamos a Cenceribó por una canción de los Van Van de Cuba, en el momento que iba a elegir un nombre para la movida joven en el año 2005”, cuenta su director Federico Duarte. El origen del nombre, explica, es afrocubano. "Es un santo: el santo de la alegría, del amor y la sinceridad”.

La comparsa de La Teja entonces eligió los colores rojo y amarillo por Progreso, el cuadro del barrio, el negro por la raza y el naranja porque fue el color que usaron en el último año en que compitieron en Movida Joven en 2010.

La Sara del Cordón

La Sara del Cordón es un nombre nuevo, pero no del todo. Es en esencia la heredera de la prestigiosa Sarabanda, la comparsa de Cordón que no pudo seguir participando con ese nombre al no existir acuerdo entre los herederos de su fundador y director, César Pintos, fallecido hace un año.

“Tiene el alma de Sarabanda, somos lo mismo”, dijo a El Observador su director, Carlos “Bocha” Pintos que espera que en el futuro puedan volver a salir bajo el nombre original.

De hecho, el nombre en la comparsa de los Pintos tuvo idas y vueltas desde el comienzo. Se iba a llamar Los Hijos del Cordón, pero que no se pudo registrar con ese nombre y en 1987 se bautizó como Sarabanda, hasta que ahora dio paso a La Sara del Cordón. Lo que siguen intactos son sus colores: blanco, negro y celeste.

Foto: Leonardo Carreño. Sarabanda

Elegguá

Elegguá es un orisha. Hijo de Obbatalá y Yemú, es uno de los siete dioses fundamentales del Panteón Yoruba. “Elegguá es el niño que abre y cierra las puertas de la felicidad”, explica su director, Javier Ramos. 

Los colores de la comparsa de toque Cordón son el negro y el rojo, aunque este año por la propuesta que van a desplegar sobre Isla de Flores, que es una propuesta candombera de una niña que nace de un sueño, los colores van a ser blanco, negro y gris. 

El barrio y el candombe

Muchos de los nombres de las comparsas se asocian directamente al barrio o al lugar desde el que salen los candomberos. La Explanada de San José, La Fabini de Malvín, 

Otro ejemplo es el de la comparsa La Rodó. “Está asociado al barrio, porque salimos de Parque Rodó. El símbolo nuestro es el farol, símbolo de luz y representativo también de la zona”, dijo a El Observador su directora responsable, Gabriela García.

Sus colores son el violeta –que para ellos representa la sabiduría y la creatividad– el verde –por la prosperidad, la generosidad y el equilibrio–, azul –simbolizando la comunicación, la libertad, la lealtad y la armonía y el blanco –en referencia a la pureza, la paz y la renovación–.

También es el caso de Shangrilonja, la comparsa fundada en 2020 en el barrio canario de Shangrilá. La conjunción entre el barrio y la lonja de los tambores que comenzaron a sonar cerca de la playa en los últimos años. 

Los colores son el negro, el rojo, el anaranjado y el verde. Y, una vez más, hay un trasfondo deportivo. El verde representa al Club Unión Santa Rosa y el rojo al Club City Park, los dos clubes "de toda la vida" de Shangrila. "El naranja y el negro los adoptamos como los color que nos representan en el candombe. El rojo es la sangre y el verde es como la esperanza". 

La Facala

El origen de La Facala se remonta al 1900 y es un homenaje a los precursores de las llamadas. 

La Facala era un conventillo que se ubicaba en Isla de Flores entre Lorenzo Carnelli y Salto, desde donde salían Los Esclavos de Nyanza vestidos de rojo, azul y blanco tocando por la calle del candombe. De hecho, el nombre completo de la agrupación es elocuente: La Facala Herederos de Nyanza.

La 62 

Una de las comparsas que pisa por primera vez Isla de Flores es La 62. El nombre numérico se remonta a la  década de 1950, cuando Montevideo inauguró una red de trolebuses que tenía entre sus líneas la número 62, que conectaba Pocitos con la Plaza Independencia.

La terminal, que estaba en la esquina de las calles Barreiro y Chucarro, se convirtió años después en un bar. Y hoy la comparsa en homenaje al bar de su impulsor, Pedro Berro, se llama La 62.

Makondo 

Aunque pueda parecerlo en una primera lectura, Makondo, la comparsa nacida en 2014 en la esquina de Pernas y Cabrera, nada tiene que ver con el pueblo mágico de Gabriel García Márquez. Sin embargo, este año habrá una vinculación artística.

"El nombre no tiene mucho significado, siempre nos identificaron con Macondo de Gabriel García Márquez, sin embargo nosotros somos Makondo con K. Siempre que pasamos por la televisión desde que hacemos Llamadas oficialmente cada vez que pasamos asocian a Makondo con su obra. Este año coinciden los 10 años de la comparsa con los 10 años de la muerte de Gabriel García Márquez, por eso es que le hacemos un homenaje", señala Pedro Martínez, uno de sus directores responsables.

Lejos del realismo mágico, el nombre surgió en un grupo de amigos que se juntaba en esa esquina del barrio La Unión. "Comida va comida viene, tambor va tambor viene y le buscamos poner un nombre al grupo de amigos, entraron a tirar nombres al aire hasta que en un momento alguien tiró Makondo, porque tenemos un compañero de raza negra grandote y sabíamos que Makondo venía un poco de un apellido africano. Y quedó Makondo", cuenta.

Desde entonces conformaron la comparsa, empezaron a hacer sus primeros desfiles en el barrio y las Llamadas Otoñales de Malvín hasta que se afiliaron a Audeca en 2017 y al año siguiente dieron su primera Prueba de Admisión.

Hechiceros

"En el 2007 en Young, Rio Negro, se desconocía de las comparsas y de candombe. Era algo totalmente nuevo para la zona", recuerda Ricardo "Peche" Valiente, uno de los fundadores de Hechiceros.

Foto: Leonardo Carreño. Hechiceros

Cuando la familia Valiente y algunos amigos y conocidos empezaron a juntarse para templar las lonjas, tocar los tambores y bailar alrededor del fuego en las frías noches de invierno, la gente de la ciudad lo asociaba a la brujería o a alguno de los prejuicios hacia la religión umbanda. "Se armó mucha revolución en el pueblo ante esas personas que danzaban y tocaban el tambor en el fuego en la noche", comenta.

Ante el desconocimiento, decidieron fundaron una comparsa. La pregunta era cómo llamarla. "Ustedes tendrían que llamarse los hechiceros del candombe", les sugirieron. De ahí surge el nombre de la comparsa: Hechiceros del candombe. Aunque por motivos vinculados al reglamento, en Montevideo están registrados únicamente como Hechiceros.

Los colores los eligieron para identificarse como parte de la comunidad youngense. Entonces, se apropiaron del rojo, blanco y negro de la selección de fútbol de Young. Unos años después se le agrega el color amarillo. 

Temas:

Carnaval 2024 Llamadas Candombe Member

Seguí leyendo

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos