El gobierno uruguayo concentrará sus baterías en incentivar el crecimiento económico –debilitado en el segundo trimestre del año– y reducir la deuda doméstica, al precio de “debilitar la credibilidad de la meta de inflación”.
El objetivo de inflación del BCU pierde “credibilidad”, según The Economist
Descartan que las autoridades concentren toda su energía en la estabilidad de precios