Alfredo Arias se fue de Peñarol en silencio y sin estridencias. Fiel a su estilo: perfil bajo, autocrítico, hombre de bien. El presidente Ignacio Ruglio se había reunido con él tras las dolorosas derrotas con La Luz y Defensa y Justicia y le había explicado que el margen de error se había agotado. El domingo pasado, contra River Plate en el Campeón del Siglo, solo había un verbo para conjugar: ganar. Pero Peñarol volvió a perder.
El trasfondo de la salida de Arias de Peñarol: el historial de lesiones ignorado, el plantel desbalanceado y una cancha que daba miedo
Detrás de la silenciosa partida de Alfredo Arias de Peñarol, quedaron malas decisiones tomadas por el área deportiva en el armado del plantel y condicionamientos por las pobres infraestructuras del club que explican el alud de lesiones