El sábado 10, ciento cincuenta estudiantes del Interior que integran el programa Grupo Sonantes colmaron el centro de Montevideo y demostraron que existe otra forma de aprender música y convertirla en una gran herramienta de integración.
“¿Cómo sería un país en el que todos los habitantes logren incorporar la música, sea clásica o de otros géneros en su realidad de todos los días?, se preguntó alguna vez el violinista y pedagogo uruguayo, Jorge Risi.
Y así en 2008 comenzó a dibujar los primeros trazos, de Grupo Sonantes, un proyecto de descentralización cultural de la Escuela Universitaria de Música, a través del cuál cerca de 600 habitantes de diversos rincones del interior del país pueden acceder al aprendizaje musical de instrumentos clásicos como el violín, la viola, el chelo y el contrabajo, e forma gratuita y sin necesidad de trasladarse a la capital del país.
Lea la nota completa este domingo en el suplemento 02 del diario El Observador.