Una vieja discusión entre ganaderos e industriales frigoríficos centrada en los rendimientos de los ganados en la faena fue finalmente dirimida en primera instancia con el aporte de mayor información a los productores por la vía de un decreto que dispuso el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre. Pese a ello, si se tiene en cuenta la opinión de la Federación Rural (FR), dejó “un gusto a poco”, por no decir de insatisfacción, según lo expresado por sus dirigentes.
La FR entendía que era fundamental que se publicara ese dato porque permitiría al productor elegir la mejor opción comercial. Pero en este punto, no se pudo avanzar porque se estarían vulnerando aspectos vinculados al secreto comercial de las empresas, según explicaron a El Observador Agropecuario.l
Intentos fallidos
La solución brindada por el reciente decreto en la discusión entre ganaderos e industriales por los rendimientos en la faena dejó en el camino varias alternativa manejadas en su momento por INAC. Una propuesta fue hecha por su presidente Luis Fratti, quien recomendó vender en tercera balanza, no tuvo eco; y la planteada por su vicepresidente Fernando Pérez Abella, de vender esos kilos de diferencia (dressing) a precio de grasa, que en ese momento (2011) alcanzaba una cotización de US$ 1.000 la tonelada, tampoco encontró a las partes proclives a un acuerdo.