8 de febrero de 2023 12:31 hs

Las imágenes y las historias del terremoto que sacudió a Turquía y Siria son estremecedoras: muertos en las calles y debajo de los escombros, edificios destruidos, rescatistas que trabajan sin pausa para encontrar sobrevivientes, los centros de salud improvisados que terminan desbordados por los heridos.

Más estremecedoras aún – si esto es posible – son las historias de los niños rescatados luego de pasar horas debajo de montañas de escombros, a veces sin habla, otras afónicos de gritar auxilio.

Periodistas de la cadena CNN relatan la desesperación de una niña pequeña que permaneció 36 horas enterrada bajo una losa de cemento, protegiendo con su cuerpo a un hermanito aún menor. Cuando los rescatistas la encontraron y empezaron a remover escombros para rescatarla, la niña, Mariam, les rogó: “Sáquenme de aquí, haré cualquier cosa por ustedes… Seré su sirvienta”. Debajo de ella estaba Ilaaf, que miraba a los rescatistas con los ojos bien abiertos.

Más noticias

Ocurrió en Haram, un pequeño pueblo sirio, que quedó prácticamente destruido por el sismo. Los niños dormían cuando su casa y el mundo entero se les vinieron encima. Sólo un dibujo azaroso de las paredes y el techo derrumbado los dejó enterrados en un hueco que evitó que fueran aplastados.

AFP

Los niños de Jandairis

Los Cascos Blancos sirios, que participan de las tareas de rescate y auxilio a las víctimas, dieron a conocer dos videos de niños rescatados en otro pueblo, Jandairis.

En uno de ellos se ve a una niña, completamente cubierta de polvo, rescatada por los Cascos Blancos mientras yacen cuerpos bajo las rocas de las ruinas de los edificios caídos.

El segundo muestra a un niño llamado Haroon, sacado suavemente de las pilas de hormigón que lo rodeaban.

En la ciudad de Hatay, en el sureste de Turquía, situada en la frontera con Siria y una de las ciudades más afectadas por el sismo, también un video mostró el conmovedor rescate de una niña.

“¿Dónde está mi mamá?”, pregunta la criatura.

“Tu mamá... tu mamá está en el hospital”, le responde el rescatista, aunque es posible que no sea cierto.

AFP

Una beba recién nacida

También en Jandairis, un grupo de vecinos que excavaban en los escombros de un edificio colapsado en un poblado del noroeste de Siria hallaron a una niña recién nacida que lloraba y cuya madre aparentemente dio a luz mientras estaba enterrada bajo los escombros del devastador terremoto.

La beba todavía estaba unida por el cordón umbilical a su madre, Afraa Abu Hadiya, quien había fallecido. Es la única de su familia que sobrevivió al derrumbe del edificio, contaron esos vecinos a un periodista de la agencia AP.

"Buscábamos a la familia. Primero encontramos a su hermana, luego a su mujer, luego a Abu Rudayna (apodo de Abdalá), estaban juntos los unos contra los otros", precisó un allegado a las víctimas en diálogo con la agencia AFP. "Luego oímos un ruido y escarbamos, limpiamos el lugar y encontramos a esta pequeña, alabado sea Dios", agregó el hombre, totalmente conmocionado.

Tras su rescate, la beba recién nacida en Siria fue llevada a un centro asistencial en la ciudad de Afrin, donde fue puesta en una incubadora y se le administró vitaminas y minerales. "Llegó con los miembros entumecidos por el frío, su tensión había bajado. Le hicimos los primeros auxilios y la pusimos bajo perfusión porque había estado demasiado tiempo sin ser alimentada", dejó trascender uno de los médicos que la atendió.

En la ciudad de Adiyaman, los rescatistas sacaron con vida a un niño, según mostró un video publicado en las redes sociales el martes. En un video difundido en Twitter se ve a los hombres ayudando a moverlo en una camilla para llevarlo a una carpa médica.

AFP

De la mano

Por otro lado, en la ciudad de Kahramanmaras, Turquía, se conoció la historia de Mesut Hancer y su hija de 15 años, Irmak, fallecida luego de un derrumbe. En una de las imágenes más dolorosas que ha dejado esta tragedia, el padre fue captado por el fotógrafo de AFP, Adem Altan, sujetando la mano de su hija, que yacía acostada en un colchón atrapada entre los escombros.

Las temperaturas bajo cero y las carreteras y aeropuertos dañados están dificultando que las organizaciones de ayuda humanitaria lleguen los miles de niños y niñas y sus familias que necesitan asistencia desesperadamente tras los devastadores terremotos del lunes, según Save the Children.

"Hace un frío increíble en Siria en estos momentos. Nos preocupa enormemente que muchas personas, incluidos niños y niñas, puedan seguir atrapadas bajo los escombros. Otros siguen sin hogar y se las arreglan como pueden, incluso durmiendo en coches.  Nos preocupan especialmente los niños y niñas que duermen a la intemperie a temperaturas bajo cero", explica Kathryn Achilles, directora de Comunicación y Medios de Save the Children en Siria.

Según la Organización Mundial de la Salud, los terremotos podrían haber afectado a unos 23 millones de personas, entre ellas 1.4 millones de niños y niñas.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos