11 de junio de 2020 12:26 hs

Ernesto Talvi será el primer ministro en dar un paso al costado del gabinete del presidente Luis Lacalle Pou, que después de ganar en segunda vuelta seleccionó a las figuras idóneas dentro de la coalición multicolor.

El canciller prepara su salida ordenada del Ministerio de Relaciones Exteriores, para poder tener mayor protagonismo político. La interna del Partido Colorado influyó en esta decisión, pero fue su postura sobre Venezuela la que terminó de tensar la relación con el Poder Ejecutivo. 

Sus declaraciones de este sábado a El Observador, en las que evitó calificar el régimen político de Venezuela como una dictadura, generaron un nuevo conflicto con Lacalle Pou. El presidente le transmitió a su equipo la necesidad de remarcar que el régimen de Nicolás Maduro sí es una dictadura, y los dirigentes allegados a Lacalle Pou se pronunciaron en bloque en ese sentido. 

Talvi se reunió este martes con Lacalle Pou en la Torre Ejecutiva y le planteó su deseo de aplicar un “cambio de roles”, que se concretará a largo plazo. El canciller no fue a la sede ministerial ni el lunes ni el martes, y este miércoles se ausentó de forma sorpresiva del Consejo de Ministros, que tuvo como eje la discusión del presupuesto quinquenal. También canceló su comparecencia ante la comisión de Asuntos Internacionales de Diputados. 

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Pero la posición diplomática sobre Venezuela fue el último eslabón de la cadena de desencuentros entre el presidente y el canciller, que inició cuando ambos competían por la Presidencia, durante la campaña electoral de 2019. El líder de Ciudadanos, el sector más votado del Partido Colorado, afirmó en setiembre que no se sentía representado por el candidato blanco, que no había aceptado debatir con él pero sí con el postulante del Frente Amplio, Daniel Martínez. 

"Tengo una buena relación personal con todos los candidatos de la oposición. La tengo con Ernesto, aunque en algunas cosas no estamos 100% de acuerdo y me voy a manejar estos días con mucha prudencia y con mucha paciencia con todo el mundo y sobre todo con los futuros cooperantes de gobierno", había dicho Lacalle Pou días atrás. 

Casi un mes después Talvi ratificó que apoyaría a Lacalle Pou en un eventual balotaje, pero advirtió que su respaldo no sería sinónimo de entregarle un "cheque en blanco". "El apoyo está pero no es un cheque en blanco, tenemos que traducirlo en los cambios y no anticipo ningún problema para que eso ocurra, porque creo que con el Partido Nacional tenemos matices pero nos une una tradición democrática, republicana, liberal que va a permitir construir un proyecto en común sin grandes dificultades", dijo en entrevista con El Observador. 

Leonardo Carreño

Greg Mortimer, distribución de cargos y declaraciones inoportunas

Con la intempestiva emergencia sanitaria a 13 días del cambio de mando, el canciller de la República se convirtió en una de las figuras con mayor exposición del gabinete ministerial. Su gestión de la denominada operación "Todos en casa", y en particular el control de la situación del crucero Greg Mortimer, varado en aguas uruguayas con cientos de personas abordo, le confirieron un lugar de relevancia. 

Sin embargo, en el manejo de las relaciones internacionales también se cruzó con el presidente. El 19 de marzo Lacalle Pou desmintió a Talvi por decir que el presidente de Colombia, Iván Duque, había ofrecido utilizar el aeropuerto El Dorado de Bogotá como un hub para repatriar a todos los ciudadanos de América del Sur varados por los cierres de fronteras y las cancelaciones de vuelos a causa de la emergencia sanitaria. 

A eso se sumó que a pocos días de asumir Talvi se pusiera en contacto con Sergio Abreu, el senador y excanciller nacionalista, para dialogar sobre su posible designación como embajador de Uruguay en Argentina. El legislador llegó a aceptar la propuesta, pero el presidente descartó su nombramiento y eligió para el cargo al exintendente blanco de Florida Carlos Enciso, cuya venia de designación fue votada por el Senado en mayo. 

Con la negociación de los cargos políticos mediante, Talvi se negó a firmar la resolución para que Julio Luis Sanguinetti, el hijo del expresidente y secretario general del Partido Colorado, Julio María Sanguinetti, fuera delegado uruguayo de la CARU (Comisión Administradora del Río Uruguay). Este es un organismo binacional que coordina con el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Talvi no dio al brazo a torcer y sostuvo que mientras él estuviera al frente de la cancillería, mantendría la "política sana" de no designar a "familiares de líderes políticos". La disputa entre Ciudadanos y Batllistas recién se resolvió a los meses, cuando Sanguinetti fue designado como vicepresidente de la UTE.

Leonardo Carreño

En el medio hubo acusaciones de proscripción por parte de Sanguinetti –que tildó de "acomplejado" a Talvi en un mensaje de texto, según informó Búsqueda– y los dirigentes de Batllistas impusieron en redes sociales el hashtag "ser hijo no es delito" para defender al abogado. 

También incidieron las declaraciones de Carlos María Uriarte, el ministro de Ganadería y exasesor del sector Ciudadanos, a quien Talvi respaldó públicamente cuando pidió que el gobierno "dilatara" el anunciado aumento de las tarifas, lo que le había valido críticas de dirigentes nacionalistas como el senador suplente Sebastián Da Silva. 

"No nos pareció muy feliz que fuera criticado desde el gobierno porque para eso están los ministros: para hacer saber sus posiciones", declaró entonces el ministro de Relaciones Exteriores, aunque dijo que como economista entendía por qué se proponía el ajuste tarifario. 

A su vez, volvió a respaldar a Uriarte cuando en una entrevista con canal 4 equiparó las cifras del delito de abigeato con la cantidad de femicidios. La vicepresidenta Beatriz Argimón le pidió a través de Twitter que se disculpara, algo que Uriarte hizo en una entrevista radial con Así Nos Va, el programa radial de Carve, y más adelante en Twitter.

Talvi reconoció que las declaraciones del jerarca habían sido “infelices, estuvieron mal y sonaron mal”, pero dijo que “cuando la gente pide disculpas, porque tiene un arrepentimiento genuino, el tema está terminado”.

Leonardo Carreño

Planes a futuro

En las últimas horas, el canciller en retirada transmitió a su círculo de confianza que estaba pensando en dejar un ámbito tan “específico” como el de la cancillería para pasar a estar en ámbitos más políticos. Tenía esa idea en la cabeza hace varias semanas, porque entiende que debe estar más en el "día a día", lo que se lo impide la gestión al frente de la política exterior.

Talvi accedió en las pasadas elecciones a una banca en el Senado, que desde que empezó este período legislativo está siendo ocupada por Carmen Sanguinetti, su primera suplente. Los otros integrantes de la bancada colorada son Adrián Peña (Ciudadanos), Germán Coutinho (Batllistas) y Julio María Sanguinetti (Batllistas), que por ser población de riesgo ante el nuevo coronavirus pidió licencia médica y está siendo suplantado por Tabaré Viera. 

El economista a su vez se enfrenta a un Partido Colorado polarizado, que por un lado tiene a su sector (Ciudadanos) y por otro lado tiene al del expresidente Sanguinetti (Batllistas). Ambos líderes no hablan desde hace meses. Talvi reconoció que si pudiera volver el tiempo atrás, "probablemente" no nombraría a Sanguinetti como secretario general del partido. 

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