Por estas tierras, una mayoría de uruguayos mantiene distancia con los argentinos. Existe un idealismo de la personalidad del porteño que no va con la forma de ser del uruguayo. El tema es que del otro lado del Rio la historia cambia. Los uruguayos se sienten queridos por los argentinos.
En el deporte, especialmente en fútbol, existe una enorme rivalidad. Va de la mano con la historia. Sin embargo, cuando los argentinos tuvieron que darle alguna mano a Uruguay, no lo dudaron.
Alguien se preguntó cómo procederían los uruguayos en el hipotético caso de que Uruguay esté clasificado y Argentina llegue al Centenario en busca del último punto para clasificar. La mayoría pediría "arrancarles la cabeza".
Sin embargo, la "gentileza" de Argentina en 2001 en el Estadio nadie la olvida. "De nada, vo" tituló el diario Olé el jueves 15 de noviembre de 2001, después de que Uruguay y Argentina empataron 1-1 en un sospechado partido. El periodista hizo referencia a favor de los albicelestes para que los celestes lograran el quinto puesto. Pero no fue el único detalle.
Jugaron con la camiseta de Uruguay
Un hecho que pocos saben es que pocos saben es que los argentino jugaron una vez con la camiseta de Uruguay. Ocurrió en el Sudamericano de 1919. Otros tiempos, claro.
En pleno torneo en Rio de Janeiro ocurrió un hecho lamentable como el fallecimiento del golero uruguayo Roberto Cherry. Debido al dolor que generó, Uruguay resolvió no asistir a jugar con los brasileños la Copa Río Branco. Ante esto, Argentina se ofreció para representar a los uruguayos y enfrentar a Brasil. La Conmebol instituyó el trofeo Roberto Cherry y el partido se jugó. Los argentinos entraron a la cancha vistiendo la camiseta uruguaya y los brasileños la de Peñarol. La recaudación del encuentro, que terminó igualado 3 a 3, fue destinada a la familia de Cherry.
La "gentileza" de 2001
La clasificatoria para el Mundial de 2002 tuvo un cierre de vértigo. Argentina llegó al Centenario ya clasificada. Uruguay necesitaba el resultado para jugar el repechaje. Con un triunfo clasificaba, y hasta con el empate también, salvo que Colombia le ganara a Paraguay de visitante por 5-0. El tema es que en determinado momento los cafeteros se pusieron 4 a 0 en Asunción. ¿Y acá?
"Gauchada" fue el título de El Observador para definir la hermandad del clásico que se saldó con un empate 1 a 1 permitiendo que Uruguay accediera al repechaje contra Australia.
En la nota, titulada "El Gran Hermano", se expresó: "Pocas veces la hermandad rioplatense fue tan bien interpretada por uruguayos y argentinos. Besos y abrazos por doquier, intercambio de camisetas y una ovación al equipo visitante por parte de todo el Centenario".
El cierre de la nota del periodista Daniel Rosa expresaba: "El corolario fue que Argentina terminó ovacionado por haber cuidado los intereses de su hermano del Río de la Plata".
"Gran hermano" fue el título de El País. En la crónica del periodista Edward Piñón se destacó. "Entre amigos. El arquero Germán Buros levantó los brazos y saludó a los hinchada albiceleste que se colocó en la tribuna América. Los uruguayos que se ubicaron en las cuatro localidades se pusieron de pie y aplaudieron con alma y vida la salida del equipo argentino. Se terminó el suplicio y hay un gran reconocimiento a la forma en la que el fantástico combinado de la otra margen del Plata selló el partido: tocando para los costados, para atrás y no arriesgando ni buscando nada. Ya está. Acabó. Punto final. Hay que ir a Australia para seguir peleando por un lugar. 'Hay que gritar Ar-gen-tina', vociferó el hincha que con su gorro y bandera uruguaya se acomodó entre periodistas del Río de la Plata. Y el Centenario todo, como si hubiese escuchado la recomendación, respondió con una gran despedida a los vecinos".
"Buenos vecinos" rezaba el título de la tapa de Últimas Noticias.
"Uruguay-Argentina empataron en un partido de "guante blanco" como si se hubiera firmado un "pacto de no agresión" como buenos vecinos que somos y con ese resultado los celestes deberán definir ahora su participación en el Mundial con Australia".
Las opiniones
El directivo de Nacional, Juan Ache, dijo que "fue un partido previsible, pero Uruguay jugó uno de sus mejores encuentros en esta eliminatoria. ¿Los argentinos? Y ... demostraron ser hermanos".
El presidente de River Plate, Ernesto Mateo, expresó que "Uruguay quinto, pero nada más. El final del partido fue una comedia, creo que no es el espíritu del deporte, yo no digo que no sirviera pero repito que me parece que fue una comedia y no entendí qué fue lo que aplaudió la gente. Lo de Colombia y Paraguay no lo vi, además, yo soy el presidente de un club de Uruguay".
Jaime Trobo, ministro de Deportes, dijo: "Estoy feliz, ya que seguimos. Hubiera sido bueno entrar cuarto, pero no se pudo y esto igual sirve. Al final fue un partido de guante blanco".
Walter Devoto, presidente de Wanderers, dijo: "Fue un partido interesante, hubo muy buena confraternidad, los argentinos tienen buen equipo y al estar clasificados hicieron un juego livianito, tratando de evitar lesiones y escapar a las tarjetas amarillas, fue clarito para todos y ambos rivales salieron contentos".
Juan Pedro Damiani, vicepresidente de la AUF: "Al principio Argentina dio lo que tenía que dar y al final hicieron lo que nosotros no hubiésemos hecho por ellos. Espero que esto no se interprete como un pacto antideportivo, pero en el fútbol todo es posible. Y ya que siempre hablamos de la ética, estoy asombrado que Paraguay recibiera cuatro goles en Colombia, jugando en el estadio Defensores del Chaco".
El presidente de Bella Vista, Rodolfo Echinope, fue duro: "Al final fue un espectáculo lamentable, pero la clasificación para jugar el repechaje con Australia es justa, aunque da pena en las condiciones en que se logró".
¿Qué pasó en 2005?
Curiosamente el cierre del proceso de las eliminatorias de Alemania 2006 tuvieron el mismo epílogo. El periodista Víctor Hugo Morales manifestó en 2005 que "pase lo que pase se va a hablar de esto (un arreglo) hasta el día del partido. Desgraciadamente, salvo que gane Argentina, todos van a desconfiar porque la mancha de la última Eliminatoria aún está latente".
El volante uruguayo Gustavo Varela dijo a El Observador años después: "Nosotros les dijimos a los argentinos que se cuidaran las piernas porque nos estábamos jugando la vida", reconoció Gustavo Varela a El Observador, titular en el equipo uruguayo aquel 11 de octubre de 2005. El exjugador de Nacional agregó que algunos integrantes del equipo argentino tomaron bien el consejo, otros "nos hacían burlas y nos decían que esperábamos la ayuda de otro". Pero aclaró que el partido "se ganó en la cancha, porque además, nosotros no les pedimos que fueran para atrás".
Así las cosas, queda claro que los argentinos cuando tuvieron que tener un gesto de hermano no lo dudaron. Extendieron la mano. ¿Qué harían los uruguayos en una situación similar?