El partido clásico entre Nacional y Peñarol, que se jugará este miércoles de noche, tendrá un operativo de seguridad que comenzará "lejos" del Estadio Centenario, más allá de los controles que se harán "en círculos" tomando como centro a la cancha. Un punto que está claro es que, a pesar de ser un partido de alto riesgo, no habrá policías en las tribunas.
Fuentes policiales informaron a El Observador que una de las apuestas en materia de seguridad es trabajar desde las primeras horas en prevención con los hinchas que se trasladen en ómnibus.
. Este lunes hubo una reunión de los encargados de seguridad donde también participaron las empresas transportistas que en varios espectáculos de ese tipo tuvieron problemas con hinchas violentos y en algunos casos, los ómnibus terminaron con roturas.
La Policía dispondrá de grupos de efectivos, a cargo de un oficial, que se apostarán en varias esquinas a lo largo de los recorridos de las líneas que llegan al Parque Batlle, para que en caso que un chofer tenga un problema, detenga el ómnibus en esos lugares.
Las empresas de transporte suburbano realizarán un paro cuatro horas antes del partido, que empieza 20 y 30, y cuatro horas después.
Las compañías de ómnibus de Montevideo trabajarán en forma normal y reforzarán los servicios hacia el Estadio.
Anillos
Otro punto que está claro es que no habrá policías dentro del Estadio Centenario pero si habrá equipos tácticos que ingresarán de inmediato si surge algún episodio que lo amerite.
Dentro del Estadio la seguridad la brindarán empresas privadas en un partido donde Peñarol es locatario.
Las autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) plantearon hasta último momento al Ministerio del Interior que los policías tengan presencia en las tribunas que son un elemento disuasivo.
Sin embargo, para el ministerio ese es un "tema cerrado".
Las fuentes explicaron a El Observador que se dispuso de una planificación en base a anillos para el accionar policial.
Equipos de la Guardia Republicana tendrán a su cargo el primer anillo de seguridad que es el Estadio Centenario y las primeras calles que lo circundan.
El segundo anillo, estará bajo la responsabilidad de la Jefatura de Policía de Montevideo que utilizará a grupos de reserva táctica. Ese anillo abarca aproximadamente un kilómetro a la redonda.
El tercer círculo, el más alejado tomando siempre como centro al Estadio Centenario, contará con patrulleros de la Unida de Respuesta de la Policía de Montevideo –lo que antes era Radio patrulla-. En esa área también estarán efectivos de las jefaturas.
Según supo El Observador, además de Montevideo, la jefatura de Canelones trabajó en la planificación del operativo de seguridad.
El experto argentino Guillermo Madero, director Nacional de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos del Ministerio de Seguridad de Argentina, dijo el 21 de marzo a El Observador que los controles se deben realizar afuera de las canchas y la Policía se debe ir retirando de las tribunas en la medida que las guardias privadas estén capacitadas.
"No hay que sacar el foco de que esto es un espectáculo privado y el organizador del evento –clubes y asociaciones de fútbol– deben ponerse los pantalones largos y estar a la altura del evento que están llevando a cabo", opinó Medero.
El jerarca, que en su país impulsó el programa "Tribuna segura", estuvo en la comisión de Deporte invitado por el Senado de Uruguay.
El experto dijo además que los clubes deben entregar a las autoridades ministeriales listas para ejercer el derecho de admisión con los nombres de las personas que no podrán entrar a los estadios.
Cámaras
Este será el primer clásico donde funcionarán las cámaras de reconocimiento fácil que fueron probadas en el partido de las selecciones de Uruguay y Brasil y también el fin de semana pasado en el torneo local.
Las autoridades del Ministerio del Interior quedaron satisfechas con su funcionamiento luego de verlas operar tanto con la selección -donde incluso hubo un simulacro de cortar la energía para ver cómo funcionaban con un generador-, y en el partido Boston River-Nacional.
Para el clásico estarán vigente también las medidas de seguridad dispuestas en un decreto firmado por el presidente Tabaré Vázquez.
Ese decreto surgió luego que el último partido entre tricolores y aurinegros debió suspenderse antes de empezar, cuando un hincha de Peñarol tiró una garrafa desde lo alto de la tribuna Amsterdam contra un grupo de policías que están afuera.
Para este partido del miércoles, la AUF prohibió ingresar con banderas a las tribunas.
Rafael Peña, encargado de seguridad de la AUF, dijo que la medida rige únicamente por este partido, y pidió "paciencia" a los futboleros. La medida fue para evitar que un grupo trate de robar "esos trofeos" al otro equipo; que no se oculten cosas dentro de las banderas; ni que puedan ser utilizadas para taparse los rostros.
Mañana martes, el comando policial ajustará los últimos detalles.
En materia futbolística, Nacional llega tres puntos arriba de Peñarol en la tabla de posiciones. Si ganan los tricolores el clásico, quedarán primeros solos en el campeonato y si gana Peñarol la punta será compartida por Nacional, Peñarol y Wanderers.