Fútbol > TORNEO INTERMEDIO

Nacional y un triunfo hecho a su medida

El tricolor hizo pesar la ventaja que tenía en la tabla, apostó al buen pie, ganó bien y pasó a la final

Tiempo de lectura: -'

09 de julio de 2017 a las 18:50

Cuando un equipo está en racha las adversidades se superan y las oportunidades se aprovechan. Por eso, un día después de que Peñarol perdió un partido increíble contra Defensor Sporting y se quedó afuera de la final del Torneo Intermedio, Nacional se plantó en el Tróccoli con autoridad, le ganó cómodamente a Cerro y se metió en la definición del certamen haciendo pesar la ventaja con la que llegaba en la tabla.

Una vez más sin Rodrigo Aguirre –lesionado– y sin su capitán Diego Polenta –suspendido–, el equipo de Martín Lasarte salió dispuesto a dejar atrás el traspié sufrido el jueves por Copa Libertadores ante Botafogo.

Y lo hizo con una apuesta al buen pie ya que en vez de optar por un mediocampo combativo, Martín Lasarte puso en cancha a tres volantes de buen pie que jugaron en permanente sociedad y que dominaron su zona durante los 90 minutos de juego.

Con ese control de la zona clave, Nacional jugó uno de sus mejores partidos en el semestre y no tuvo que apelar al banco, al peso de sus individualidades ni a la intensidad física de los últimos minutos para ganar el partido.

Con Carballo-Porras-Rodríguez en el eje medio, Lasarte se aseguró la tenencia de la pelota y el juego asociado con el tridente ofensivo, donde Tabaré Viudez
–al igual que en los primeros 45' ante Botafogo– estuvo inspirado y manejó los cambios de ritmo en las ofensivas.

Cuando el tricolor superó con toques cortos, la zona de 20 metros del mediocampo intransitables por el pésimo estado del campo de juego, desplegó toda su artillería ofensiva con un amplio repertorio de remates de media distancia más la capacidad de desborde que le dio Viudez por derecha.

Por ahí se anunció más peligroso Nacional y por ahí abrió el partido cuando a los 31' Viudez le puso un centro medido a Hugo Silveira que le ganó de cabeza a Nicolás Techera para el 1-0.

Cerro jamás hizo pie en el partido y fue una pálida sombra de aquel equipo que a comienzos de temporada animó el Apertura con una prolija salida desde el fondo, juego asociado y peso en ataque.

Desde la actitud al servicio del concepto, Nacional apabulló a su rival. Porque mientras el tricolor fue un equipo compacto donde todos sus jugadores se ofrecieron al toque corto, Cerro fue una versión estirada, con líneas de pases imposibles, con sociedades divorciadas por la distancia, donde nadie parecía querer asumir la responsabilidad del armado y donde las intenciones ofensivas quedaron libradas a pases largos y estériles hacia dos aislados delanteros.

Las diferencias en el primer tiempo fueron abismales: Nacional pateó 11 veces al arco contra una de su rival y generó siete situaciones de gol claras contra una sola de Cerro que se dio en el amanecer del partido cuando Maureen Franco quedó mano a mano con un defensor rival y remató afuera tras un par de quiebres de cintura.

En el complemento, el equipo de Lasarte jugó con oficio y controló el ritmo de las acciones.

Es cierto que el Japo Rodríguez retrocedió metros en el campo e intentó a empujar a Cerro con su manejo y que a los 48' Franco López y Maureen Franco conectaron en el área para que este último quedara mano a mano con Conde definidiendo demasiado suave y a las manos.

Pero Nacional llevó siempre el partido a tren controlado.

Porque cuando la pelota pasó por Sebastián Rodríguez siempre hubo un pienso para jugarla, porque la explosión de Kevin Ramírez era una amenaza por izquierda y el manejo de Viudez un problema sin solución para la retaguardia local.

Generó mucho menos Nacional en ataque en el complemento. Pero igual le dio para cerrar el partido cuando a los 75' Rodríguez ejecutó una pelota quieta a la que no llegó el Colo Romero a conectar pero igual terminó en la red.

No hubo necesidad de sufrir más que una pelota quieta en la que Franco ganó en el área forzando a Conde a su mejor intervención de la tarde.

Nacional ganó así en un campo que siempre resulta complicado. Y lo hizo con solvencia defensiva pese a la ausencia de Polenta y con cuidado por la pelota, un rubro en el que estaba en el debe. Pero sobre todo, ganó porque había algo importante en juego. Y este equipo sabe cómo afrontar ese tipo de instancias.

Embed

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...