Liverpool le ganó 1-0 a Chelsea con un gol en el último minuto del alargue convertido por su capitán Virgil Van Dijk, y se coronó campeón de la Copa de la Liga de Inglaterra en Wembley.
El equipo de Anfield, dirigido por Jürgen Klopp, afrontó la final con un plantel muy disminuido, debido a una cantidad de bajas por lesiones.
Entre ellos estaban los principales delanteros del equipo, el uruguayo Darwin Núñez y el egipcio Mohamed Salah.
Ambos se lesionaron el sábado 17 de febrero en el partido contra Brentford y estuvieron ausentes el miércoles contra Luton Town por la Premier League y no llegaron en condiciones de jugar el domingo ante Chelsea.
Apenas terminó el partido en Wembley, Núñez saltó a la cancha para festejar con sus compañeros. Los hinchas, que lo vieron desde la tribuna, comenzaron a gritar: "Núñez, Núñez, Nüñez", mientras el uruguayo los saludaba.