Desde hace 100 años la ONG La Bonne Garde ayuda a madres adolescentes y sus hijos a través del hogar de residencia transitoria que atiende a unas 12 jóvenes. Al inicio de su creación la organización estuvo bajo la responsabilidad de mujeres vinculadas a organizaciones de beneficencia. En 1952 quedó a cargo de la congregación de las Franciscanas del Verbo Encarnado, y en 1995 el proyecto fue asumido por un equipo laico integrado por educadores y psicólogos.
Según explicó a El Observador la psicóloga Amparo Luraschi, se busca que las madres estudien y tengan una salida laboral que les permita tener un sustento al momento de abandonar el hogar. No existe un plazo determinado para que las madres permanezcan en el hogar, aunque explicó que el convenio con el INAU estipula que pueden permanecer hasta los 18 años. Sin embargo, si se solicita una prórroga en uno de los casos por causas que así lo ameriten, se puede extender.
Las edades de las madres que están alojadas en el hogar van de los 15 años a los 20. La vía de ingreso al hogar es a través del Centro de Estudio y Derivación de INAU, donde se evalúa cada caso. Además del trabajo con las adolescentes, la ONG fomenta la participación con la familia de la adolescente, su grupo de amigos y pares para que la ayuden en el proceso.
La Bonne Garde tiene diversos proyectos de ejecución sostenida de los que participan unas 80 adolescentes y sus hijos en forma directa, y con sus referentes familiares, en convenio con el INAU, el INDA, la IMM y el Plan Juntos, entre otras organizaciones e instituciones públicas y privadas.
Además, existe un Fortalecimiento de las autonomías de pre-egreso, para que las adolescentes estén preparadas para asumir su nueva vida. Esto implica una capacitación y formación para el mundo del trabajo con inserción laboral, el desarrollo de hábitos de vida saludables, con talleres participativos en el área de derechos humanos, participación ciudadana, salud sexual y reproductiva, paternidad- maternidad, prevención de la violencia doméstica, preparación para el parto y puericultura.
Desde 1995 existe un Convenio con la intendencia capitalina en el área de limpieza de Centros Comunales y Bibliotecas Municipales. Hoy en día las madres trabajan en Limpieza y mantenimiento de la Sala Cultural Alfredo Zitarrosa y Extensión al Bazar de las Culturas desde su apertura. También hay convenios para el desarrollo del Programa de Barrido Otoñal y para la limpieza y mantenimiento de las instalaciones de TV Ciudad.
En todo el país, se estima que llegan a 5.000 las menores que quedan embarazadas y dan a luz en los hospitales estatales. De ellas, 30% vuelven a ser madres por segunda vez antes de cumplir los 18 años.