Tres presidentes en la Mesa Ejecutiva de Primera División, dos fines de semana sin fútbol por paro de los árbitros, ocho fechas en un torneo de 15 (Clausura) disputadas entre semana, nueve clubes no asisten al Consejo de Liga que desde junio no tiene quórum para sesionar y la decisión de Nacional del 23 de noviembre de retirar a su representante de la mesa (Aldo Gioia) y a sus delegados, hacen un combo que de alguna forma explica por qué el 4 de diciembre, a 18 días de la licencia anual de los jugadores, los dirigentes negocian contrarreloj para terminar el torneo de la temporada 2019 que fue el más apasionante que tuvo el Campeonato Uruguayo en los últimos años.
Por qué la guerra política de la AUF deriva en la falta de fechas para terminar el torneo
¿Cuáles son las razones por las que el torneo del fútbol profesional uruguayo está envuelto en una crisis, aunque está definiendo la mejor competencia de los últimos años?