El diputado Darío Pérez había llegado al Palacio Legislativo con una convicción. "La voy a clavar al ángulo", dijo el representante de Liga Federal en la tarde del 21 de diciembre de 2018 minutos antes de retirarse de sala. Así, el Frente Amplio quedó sin mayorías parlamentarias para tratar la ley de financiamiento de los partidos políticos.
La disidencia del "diputado rebelde" fue uno de los mayores dolores de cabeza para la coalición de izquierda en este período legislativo (2015-2020), que terminará el 15 de febrero. A Pérez, después de varias desobediencias, el Plenario Nacional del Frente Amplio lo sancionó en diciembre de 2018 por votar en contra de tres artículos del Presupuesto Nacional en 2015.
Entre los 99 representantes electos para el período que irá de 2020 a 2025 –en el que no solo se invertirán los roles de oficialismo y oposición, sino que también distintos partidos se estrenarán en el Parlamento– hay varios candidatos que se perfilan como los sucesores del rol combativo dentro del partido de gobierno que asumió el dirigente de Liga Federal.
Sin mayorías parlamentarias y con siete partidos representados en el Poder Legislativo, el presidente electo no puede prescindir del apoyo de ningún legislador. Así se lo hizo saber a los cinco integrantes de la coalición que conformó para asegurar la gobernabilidad.
Camilo dos Santos
Eduardo Lust, de Cabildo Abiero, es uno de los legisladores con el que el próximo oficialismo puede tener dolores de cabeza. Su lucha en contra de la construcción de la pastera UPM y la vía de tren catapultó su entrada al Parlamento. El jueves pasado, a su vez, lo puso en la vereda de enfrente del presidente electo Lacalle Pou, el líder de la coalición de gobierno que su partido integra.
En Twitter, Lust señaló que la "seguridad jurídica" que el próximo presidente prometió a los jerarcas de UPM, en verdad, permitirá "parar" con el proyecto. El abogado constitucionalista redobló la apuesta este lunes: en el programa Doble Click (FM Del Sol) se reconoció como un "enemigo de la disciplina partidaria".
En diálogo con El Observador la semana pasada, Lust dijo que no respetaría este mandato si no estuviera de acuerdo con lo dispuesto por Cabildo Abierto, reconoció que no conoce al "90% de la gente" que integra la lista que impulsó su candidatura (84) y dijo que no todos los integrantes del lema le caen bien.
Todos estos factores, teniendo en cuenta que el partido liderado por Guido Manini Ríos le comunicó a sus legisladores que “no hay lugar para opiniones personales”, ponen en duda cómo se comportará en los cinco años del próximo período legislativo.
Lust dijo que el general (r) le transmitió varias veces que es "demasiado independiente". Además, contó que no le preocupa el comportamiento de los demás legisladores de su partido, porque está enfocado en su propia actividad en el Parlamento.
Ines Guimaraens
En la lista de eventuales "diputados rebeldes" también debe incluirse el nombre de Daniel Peña, quien ocupará la única banca que el Partido de la Gente obtuvo en las elecciones de octubre y que está distanciado del fundador del lema, Edgardo Novick. Si bien su partido firmó el acuerdo programático confeccionado por Lacalle Pou y los socios de la coalición, Peña está alejado de Novick, quien se negó a ocupar un cargo ejecutivo en el próximo período de gobierno.
El Partido de la Gente tuvo una interna ajetreada en los comicios de 2019, marcada por la fuga de dirigentes y las críticas al liderazgo de Novick. Esa tensión se evidenció a pocos días de las elecciones, cuando Peña dijo al semanario Búsqueda que el empresario “no tiene hoy la representación” del lema y anunció que “cualquier acuerdo electoral deberá ser refrendado por su Convención”.
Según supo El Observador, la relación entre Novick y Peña no se recompuso en este tiempo. Y a pesar de que el único dirigente del Partido de la Gente que incidirá de manera directa en las decisiones políticas del próximo período de gobierno es el diputado electo, dado que Novick se negó a ocupar un cargo, sigue siendo el empresario quien lidera las negociaciones con Lacalle Pou.
Por lo tanto, si el diálogo entre los referentes del Partido de la Gente no se recompone, cabe la posibilidad de que Peña sea uno de los diputados que pueda friccionar la interna de la coalición de gobierno.
Camilo Dos Santos
El exfiscal Gustavo Zubía, diputado electo del Partido Colorado, dio en las elecciones de octubre sus primeros pasos en política. Pero a pesar de no tener una extensa trayectoria para tomar como referencia, también se perfila como uno de los posibles dirigentes "poco afecto a las imposiciones" dentro de la coalición.
Para la elección de las autoridades del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Colorado que se celebró este sábado, el abogado formó una coalición con Margarita Machado para disputarle el poder a la lista 1, encabezada por Ernesto Talvi y Julio María Sanguinetti.
El recorrido político de Zubía inició con el Partido de la Gente. El exfiscal se sumó a las filas de la agrupación liderada por Novick, pero se desvinculó cuando el empresario destituyó a Guillermo Facello como vicepresidente. Enseguida se asoció al Partido Colorado y anunció su precandidatura a la Presidencia, pero obtuvo un magro porcentaje de votos en las elecciones internas.
Consultado por El Observador, Zubía dijo que no se ve como un diputado rebelde y que, al igual que al inicio de los matrimonios, "es imposible determinar de antemano cuántos años va a durar la coalición".
Sin embargo, precisó que él es "poco afecto a las imposiciones" y a las "soluciones hechas", por lo que todas las decisiones que la alianza interpartidaria tome en el Parlamento deberán "venir del consenso y de la racionalidad". Por eso cree que la disciplina partidaria solo "es un instrumento válido" si está alineada con "la conciencia" del legislador.
La expectativa por César Vega
Gastón Britos
Por fuera del futuro bloque de gobierno, el voto de César Vega, el único diputado electo del Partido Ecologista Radical Intransigente y que rechazó antes del balotaje la invitación de Luis Lacalle Pou a integrar la coalición, es probable que sea uno de los más buscados, tanto por los dirigentes del oficialismo como de los opositores.
Aunque Vega dijo en el programa Desayunos Informales de Teledoce que va a "contribuir votando todo lo que haya que votar para que el pueblo uruguayo ande mejor", también advirtió que se va a oponer a todo lo que esté "mal". Así, el posicionamiento del legislador debutante genera expectativa.
El líder del PERI tiene una agenda propia que incluye la recolección de firmas para poder eliminar el Senado a partir de una reforma constitucional. Pero una de sus mayores causas es, en sus palabras, "la agenda anti UPM".
Ya anunció que desde el Parlamento buscará la forma de anular o revisar el contrato firmado por el gobierno de Tabaré Vázquez y la empresa finlandesa, así como la construcción de la vía férrea que irá desde Montevideo hasta Paso de los Toros, Tacuarembó, que fue habilitada a partir de esta negociación.
Vega contó a El Observador que hasta el 15 de enero descansará de la actividad política, pero después de esa fecha se abocará a la búsqueda de posibles acuerdos en la Cámara de Diputados. El único representante del PERI dijo que contactará a las personas vinculadas al sector de la senadora nacionalista Carol Aviaga, y recordó que ya habló con Eduardo Lust, el diputado electos de Cabildo Abierto anti UPM.