9 de enero de 2015 19:46 hs

Los servicios de Inteligencia de la Policía comenzaron a revisar las imágenes que tomaron cámaras de comercios y edificios de la zona del World Trade Center (WTC), donde el jueves debió intervenir la Brigada de Explosivos del Ejército. Allí se encontró un paquete sospechoso que olfatearon perros entrenados en detectar bombas.

En esa zona del Buceo, el Ministerio del Interior no dispone de cámaras de seguridad como sí tiene en otras partes de la ciudad. Los investigadores buscan identificar a la persona que dejó una serie de materiales, entre los que había “un cordón detonante” en mal estado. Todo estaba en una bolsa semiescondida bajo árboles y cerca de un muro, donde también se encontraron componentes electrónicos y baterías.

En el edificio 4 del WTC se ubica –además de una serie de empresas y oficinas– la embajada de Israel, que desde fines de diciembre ocupa el piso 9.

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El material sospechoso que resultó ser una falsa alarma, estaba a unos 80 metros de esa torre, y según se explicó a El Observador, no tenía capacidad para explotar.

Las autoridades policiales tomaron nota de la situación planteada y recuerdan que el 24 de noviembre, la brigada antiexplosivos intervino al denunciarse que había un maletín abandonado a 20 metros de la embajada de Israel cuando estaba en Bulevar Artigas frente al hospital de niños Pereira Rossell.

Además de revisar las imágenes de las cámaras privadas que están en la zona –las del edificio 4 del WTC están lejos y no captan el lugar donde fue dejada la bolsa–Inteligencia busca determinar el origen de los materiales y cómo llegó a ese lugar.

Tras encontrarse las piezas que estaban todas sueltas en una bolsa de nylon de supermercado, intervinieron los Bomberos, la Guardia Republicana y la Bridada de Explosivos del Ejército.

Utilizando una especie de robot y con un fuerte chorro de agua, se neutralizó el material y los restos fueron enviados a la Policía Científica para buscar huellas y otros elementos que puedan servir para detener a quien colocó la bolsa en una zonas muy concurridas de Montevideo.

Ahora las huellas se buscan en los restos que quedaron y en la cinta adhesiva que se encontró.

Intencional

El teniente coronel Alfredo Larramendi, jefe de la Brigada de Explosivos del Ejército, comentó que el paquete fue dejado en forma “intencional” basado en que lo encontrado en la bolsa no es algo que alguien pueda hallar en la calle. Si bien se manejan “varias hipótesis”, Larramendi expresó que, dejar lo que supuestamente era una bomba, se pudo hacer “para medir los tiempos de respuestas.

Larramendi dijo ayer a El Observador que la alerta se recibió en su unidad a las 9 de la mañana y se demoró 35 minutos en llegar hasta el WTC. La Brigada tiene su base junto al Batallón Nº 13.

En la denuncia anterior, cuando la Embajada de Israel estaba en Bulevar Artigas casi 18 de julio, la Brigada tardó unos 30 minutos en llegar. Si bien ese lugar es más cerca que donde se ubican las torres del Buceo, en noviembre la Intendencia realizaba obras de ensanche en ese bulevar, que dificultaban al tránsito.

Larramendi dijo que lo del World Trade Center fue “un artefacto simulado” que no iba a explotar.

Por su parte, el coronel Yamadú Lessa, vocero del Ejército, comentó a El Observador que el cordón detonante encontrado “es de los que se utilizan en canteras y demoliciones” similar al que se usó para derribar al exCilindro Municipal. Lessa dijo que ese cordón es “similar a un cable coaxil” que no explota con facilidad sino que requiere de “un cebo eléctrico o metálico” que tiene un explosivo.

Fuentes ministeriales comentaron a El Observador que desde hace un tiempo tambien están atentos por la aparición de pintadas antijudias en varios muros de la ciudad, en la zona costera de Montevideo y Canelones. En agosto también hubo pintadas en Maldonado y en Punta del Este, que preocuparon a referentes de la comunidad judía.

Carlos Kierszembaum, director adjunto de la B`nai B`rith, dijo ayer a El Observador que todo lo que pueda afectar a los ciudadanos les preocupa pero destacó que “históricamente el Ministerio del Interior ha bregado por la seguridad de los integrantes de la comunidad judía” por lo que siente“tranquilidad” –como en el caso del WTC y el maletín frente a la embajada de Israel– de que “se está trabajando bien”. Kierszembaum dijo que hay que diferenciar lo que es la representación diplomática de Israel de lo que son las instituciones judías en el país “a las que no les pasó nada”, afirmó.

Desde la embajada de Israel se indicó a El Observador que no harán comentarios sobre temas de seguridad y entienden que en el caso del World Trade Center no hay elementos que vinculen el paquete con la representación diplomática.

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