Luis Suárez retornó este lunes a España para reincorporarse a los entrenamientos de su club Barcelona de cara a la segunda mitad de la temporada 2016-2017.
Desde España habló con el programa Tuya y Mía que se estrenó en
El Espectador y, al ser consultado sobre que diría si
Martín Lasarte -el técnico que lo hizo debutar- lo llamara para a jugar "un ratito" en Nacional, el delantero respondió: "Ojalá pudiera porque me quedó la espina de disfrutar más Nacional porque me vine muy joven a Europa. Soy hincha, Martín fue el que más confianza me dio. Pero hoy en día es muy complicado por lo que vivo, quiero seguir con mi sueño de seguir creciendo a nivel mundial".
"Sería una espina que me quedaría poder jugar más la Libertadores y todas las cosas que me gustarían como hincha, pero también hay que buscar la calidad de vida para que la familia se sienta mejor y hoy en día estamos muy felices acá", agregó.
Suárez también contó una graciosa anécdota que le ocurrió en sus vacaciones en Uruguay. Fue en Piriápolis, donde disfrutó de unos días en familia.
"Mi señora bajó con mis hijos a una heladería y los heladeros la reconocieron, entonces la siguieron dos cuadras, porque yo había dejado el auto lejos, y me pidieron fotos", contó.
"Cuando salgo sé la exposición que tengo, cuando almuerzo o ceno sé que me van a pedir fotos, pero en los últimos tiempos son muy respetuosos y me dejan estar con mi familia para después pedirme una foto", agregó.
Consultado si es más acosado en Uruguay en comparación con otros países donde residió, expresó: "Es diferente. En Uruguay la mayoría de la gente se identifica con los jugadores de la selección y cuando me ven me exprimen al máximo porque saben que acá no estamos mucho tiempo. Hay más fanatismo en Uruguay que en Barcelona donde es más común que nos vean. Creo que en Uruguay es más fanatismo que cholulismo".
Suárez dijo que en Uruguay se camufla lo más posible para moverse, pero que ahora también lo identifican por su esposa y sus hijos.