Este sábado, además, fue una jornada muy especial para él.
Valverde logró el Balón de Plata del Mundial de Clubes y Vinícius Jr., el de oro
Al término del encuentro, la FIFA premió a los tres mejores jugadores del Mundial de Clubes, con el Balón de Plata como el segundo mejor futbolista detrás de Vinícius Jr.
"Valverde, príncipe de las finales"
"Fue la de Rabat otra final en la que Real Madrid volvió a notar la diferencia que supone tener a Federico Valverde entre sus filas: dos goles del uruguayo para apuntalar la goleada blanca al Al Hilal (5-3) y levantar el Mundial de Clubes. Ha sido, en términos generales, un torneo sanador para Valverde: hizo otro tanto en la semifinal ante el Al Ahly, rompiendo una sequía que se prolongaba desde el 2 de noviembre (con un Mundial de por medio), y por el camino ha respaldado la confianza que le trasladó su entrenador desde el mismo inicio de la temporada", expresa el diario deportivo As de España.
AFP
Valverde celebrando su primer gol en la final junto a sus compañeros de Real Madrid
A su vez, recuerda lo que había dicho en octubre pasado. “Si no haces al menos 10 goles en una temporada, yo tengo que romper mi carné de entrenador”, le dijo Ancelotti, en relación a su escasa incidencia en el ataque blanco pese a sus ingentes cualidades para la fase ofensiva, con su velocidad y su imponente disparo con la derecha al frente. Tenía motivos para ello el italiano: en sus primeras cuatro temporadas en el primer equipo del Real Madrid, apenas anotó seis goles en total. Este curso ya son 11, casi el doble, y queda de aquí a junio para que engorde esa estadística, para alegría de un Carletto que respira tranquilo y con el carné que le acredita como preparador a buen resguardo. Aunque tampoco es que a Ancelotti le hagan falta carnés para acreditar sus aptitudes, para eso ya tiene unas vitrinas pobladísimas".
Su importancia en las finales
El medio español explica que "el partido de Rabat, además, acreditó la tendencia de Valverde a aparecer en las finales, en los duelos del todo o nada. Tiene un cierto historial Valverde a este respecto, que empezó en la final de la Supercopa de España 2019-20, ante el Atleti, en un duelo que produjo una curiosa paradoja: no marcó ni asistió, ni lanzó ninguno de los penaltis de la tanda que decantó para quién sería el trofeo, y no lo hizo porque había sido expulsado con roja directa; pero, con todo ello, fue elegido MVP del partido, disputado en Yeda (Arabia Saudí). Aquella falta a Morata cuando se iba directo a por Courtois recibió elogios y reproches, pero fue sin duda la jugada clave que posibilitó el título, el segundo de Valverde con el Real Madrid (ya lleva ocho, entre ellos dos Ligas y una Champions)".
Y agrega: "Aquello fue un aperitivo comparado con lo del curso pasado. Para abrir boca, metió en la final de la Supercopa de España al Madrid marcando el gol decisivo en el Clásico de Riad ante el Barcelona (2-3); y, en el último duelo del curso, cedió el rol de goleador a Vinícius, al que asistió para que anotase el 0-1 ante el Liverpool en París que valió una Champions, la 14ª en la historia blanca. En Rabat, el Al Hilal sabía a quién debía tener vigilado, pero de poco le sirvió: dos goles del uruguayo rumbo a un nuevo trofeo para el museo del Bernabéu".