Los mercados se han vuelto mucho más difíciles de proyectar. Los países intentar construir stocks abundantes de granos, algo imprescindible en tiempos de crisis climática y de guerra.
Pero allí justamente donde el clima golpea, los precios vuelven a subir, sin importar que haya crecimiento bajo en China o tasas altas en EEUU.
Y una vez que el clima golpea en el hemisferio del norte, los países que exportan desde el sur deben acomodar las estrategias.
Es lo que sucede en el panorama de cultivos de verano al mes de julio, cuando se empieza a planificar la próxima siembra. Los datos que se han generado en EEUU en las últimas dos semanas han instalado un cambio de escenario: la soja sigue siendo relativamente escasa, mientras se viene una montaña de maíz.
Las oleaginosas tienen premio sobre maíz y trigo.
Juan Samuelle Cosecha de soja. Mientras las materias primas van gradualmente bajando a los niveles previos a la guerra, el mercado de la soja tuvo un vuelco fundamental en las últimas dos semanas por dos factores: menos área de la esperada y daño por sequía en EEUU. Y eso genera un inesperado faltante que vuelve a generar una oportunidad para la agricultura uruguaya y regional.
Tras la desastrosa zafra pasada, se consolida la posibilidad de una revancha este año con un precio tal vez no tan alto como el del año pasado, pero de todos modos interesante.
En contrapartida, la abundancia que puede generarse en maíz puede tener un efecto bajista tan fuerte que influya a mediano plazo sobre carne y lácteos.
Informe agrícola
Informe agrícola Así como la soja puede construir un precio en el eje de US$ 450 por tonelada, el maíz puede caer de los US$ 300 que tuvo en el otoño pasado a US$ 200 en el otoño siguiente.
Si el clima lo permite, vamos a un mundo con abundancia de maíz por las sucesivas cosechas récord de EEUU y Brasil.
Mientras la producción de soja de EEUU fue recortada de 123 a 117 millones de toneladas, similar a la del año pasado, la producción de maíz se espera que crezca a 389 millones de toneladas, un récord y 40 millones de toneladas más que el año pasado.
Esta cosecha llegará al mercado en noviembre, a continuación de una zafra récord de maíz en Brasil, donde está en plena recolección y cuya proyección fue corregida al alza de 132 a 133 millones, 17 millones más que los 116 millones de la zafra pasada.
Para el año próximo Brasil mantendría un producción muy alta de maíz, la segunda mayor de su historia, con 129 millones de toneladas. La oferta regional (Niño mediante) daría un salto por el aumento en la producción de Argentina que pasaría de 34 a 54 millones de toneladas. Con mucho maíz en EEUU y en Argentina, además de la recuperación en la producción local, el mercado quedará muy bien abastecido y los productores que usan el grano como insumo (avícolas, tambos y productores ganaderos de carne) tendrán una baja de costos.
Lo mismo pasará en EEUU, donde la producción ganadera empezará una fase de retención de vientres y expansión del stock, actualmente en niveles muy bajos.
Informe agrícola Hace dos semanas el informe trimestral de stock y área empezó a cambiar el panorama. Colocó el área sojera en 33,8 millones de hectáreas, un 4,8% menos que los 35,5 millones de hectáreas previstos por los privados y un 4,57% menor que los 35,41 millones proyectados previamente.
Hay 1,6 millones de hectáreas menos que con un rendimiento normal son 5 a 6 millones de toneladas menos. Pero pueden ser más porque falta el agua y hay una mitad del cultivo en buen estado, pero otra mitad en estado pobre. El faltante de agua afecta a 57% de la superficie sojera y el USDA por ahora se abstuvo de recortar su proyección de crecimiento, pero es casi un hecho que deberá hacerlo.
El rendimiento de soja en EEUU está cosecha quedará cerca del que tuvo el año pasado, 3.329 kg/ha. Pero el USDA en julio lo sostuvo en 3.497 kilos.
Juan Samuelle La cosecha de la última campaña generó pérdidas. En síntesis, hace dos semanas el mercado se enteró que hay mucha menos soja plantada en EEUU, y en el presente ve que el faltante de agua en los cultivos se ha prolongado.
En el informe del USDA de esta semana esperaba una reducción mayor de la producción de la que ocurrió. Pero tras el impacto inicial bajista del informe, los precios volvieron a subir porque es claro que queda mucho por ajustar y que el stock de soja de EEUU será muy bajo, al menos hasta noviembre de 2024.
La señal al Mercosur es: “planten soja”.
La soja julio 2024 en Chicago está cerca de la referencia de US$ 500. Por ahora los precios que se ofrecen en Uruguay están muy por debajo de esa cifra, pero el productor puede poner un número amigable en su planilla de planificación de la próxima siembra.
Suma para el buen ánimo
Otros factores complementan el buen ánimo: los recortes a la producción de petróleo llevaron el precio del barril por encima de US$ 80 por barril. Impulso para los aceites. Incluso la colza en Europa ha ganado más de 100 euros por tonelada desde los mínimos de fines de mayo al presente.
Otro factor es la suba del petróleo que se generó a partir de un nuevo recorte de la producción y exportaciones de Arabia Saudí y Rusia para frenar la caída de precios del crudo.
Por otra parte los buenos datos económicos de EEUU, con fuerte baja de la inflación y subas en las bolsas de Valores, indican una demanda interna fuerte.
El informe del viernes también puso de manifiesto las bajas existencias de soja al 1º de junio de 21,7 millones de toneladas, por debajo de los 22,10 millones que esperaban por los privados y de los 26,3 millones de un año atrás.
El stock de soja a julio 2024 estará probablemente justo y por debajo de las proyecciones actuales.
Mientras tanto, el maíz de la próxima cosecha bajó esta semana incluso por debajo de los US$ 200. Es el cultivo que mejor capta los beneficios de El Niño, así que la próxima siembra será abundante en todo el Mercosur. Es de desear que las lluvias acompañen y generen un buen rendimiento, porque a partir de la enorme oferta que se viene el precio será muy modesto.
El área del cultivo puede crecer.