Confitería Irisarri proyecta facturar $15 millones en Punta del Este en 2026 y adelanta los próximos pasos de su plan de expansión
Con un local ubicado en Pedragosa Sierra y San Ciro la firma apunta a posicionarse entre el público internacional y preparar el terreno para su desembarco en otros mercados
Durante más de un siglo la Confitería Irisarri se ha posicionado como una parada clásica para locales y turistas en la capital departamental de Lavalleja. Sin embargo, en el último tiempo la compañía comenzó a ejecutar un plan de expansión que comenzó con la venta de pastas frescas en Solís y Costa de Oro, siguió con la apertura de un nuevo local en la ruta 8, en Minas, y ahora se profundizó con el desembarco de la firma en Punta del Este.
“En su momento nuestro abuelo se dio el lujo de decir quien quiera Irisarri, que venga a Minas, pero el consumidor cambió y nosotros tenemos que tener los ojos abiertos a eso. Por suerte la marca sigue teniendo su lugar, y decidimos salir a hacernos cargo de que el público no nos olvide”, contó a Café y Negocios Florencia Irisarri, directora ejecutiva de la confitería y cuarta generación del negocio que empezó su bisabuelo hace 167 años.
Con un local ubicado en Pedragosa Sierra y San Ciro, que implicó una inversión cercana a los US$ 500.000 entre la adecuación del espacio y la incorporación de nuevos implementos productivos en la casa central, la firma apunta a posicionarse entre el público internacional y proyecta facturar más de $15 millones en su primer año de actividad.
La elección de este mercado, detalló Irisarri, tuvo que ver con que es un “lugar interesante para presentarse en sociedad”.
“En nuestro plan a 10 años está la meta de exportar y desembarcar en San Pablo y Buenos Aires, entonces es un buen lugar para estar preparados, es de lo más exigente y tiene el tipo de público al cual nos interesa llegar”, sostuvo Irisarri.
La propuesta de la marca en Punta del Este apunta a cubrir distintas ocasiones de consumo, captar públicos diversos y posicionarse como un almacén gourmet. En ese marco, el local cuenta con una zona pensada para el almuerzo y la cena, donde, además de sus pastas frescas, y masitas, se ofrecen vinos y productos para picadas.
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A su vez, dispone de un sector orientado al consumo diario, enfocado en los productos habituales de la confitería, pensados para distintos momentos del día y un área dedicada a las especialidades de la casa, que se presentan con información detallada sobre su origen e historia y están especialmente pensadas para la regalería.
Finalmente cuentan con una cafetería con una propuesta de café de especialidad y productos típicos de la confitería.
“La cafetería fue una sorpresa. El día que abrimos nos dimos cuenta de que necesitábamos más gente, tuvimos que salir a buscar más sillas, más mesas. Las otras ocasiones para mí son ocasiones que uno las tiene que ir construyendo con el tiempo”, sostuvo.
La directora ejecutiva también se refirió al desafío de desestacionalizar la demanda en Punta del Este y adelantó que la empresa está trabajando en distintas propuestas con el objetivo de generar novedades mes a mes, de forma de mantener el interés del público y reforzar la presencia de la marca durante todo el año.
Los próximos pasos del plan de expansión
El equipo de la confitería diseñó un plan a 10 años que incluye desde expansiones locales e internacionales hasta una fábrica propia. Dentro de este road map, una de las metas más inmediatas es abrir un local por año, por lo que confitería ya proyecta su próximo desembarco para 2027. Si bien la ubicación aún no está definida, la directora ejecutiva señaló que Montevideo aparece como uno de los destinos más probables. “Punta del Este es un buen laboratorio para después desembarcar en un lugar más grande como Montevideo”, sostuvo.
En paralelo, la empresa avanza en una fuerte inversión para transformar su sistema productivo, con el desafío de acompañar el crecimiento. Esto implica cambios de maquinaria, procesos de capacitación y trabajo conjunto con profesionales de la industria especializados en este tipo de transiciones, con el foco puesto en no afectar el producto final. A largo plazo, los planes contemplan la apertura de locales propios en Buenos Aires y San Pablo, así como el desarrollo de un esquema de distribución que, en un horizonte de 10 años, permita llegar a Argentina y Río Grande do Sul y avanzar en exportaciones. En ese mismo período, la empresa prevé trasladar su producción a una fábrica, fuera del local actual en el centro de Minas, que hoy presenta limitaciones operativas y logísticas. La intención es que esa futura planta se mantenga en Minas, en línea con un objetivo social de contribuir al desarrollo de la comunidad minuana y seguir aportando, desde el crecimiento del negocio, al entorno local.