Hace poco menos de un año un grupo de jóvenes argentinos vinculado al ecosistema de startups y tecnología creó Picante, una aceleradora con una propuesta singular: invertir y acompañar a emprendimientos liderados por fundadores menores de 30 años.
Pero su tesis de inversión no se limita solo al factor edad, sino que, detalló a Café y Negocios Federico Ades, uno de los fundadores de la iniciativa, buscan a los emprendedores “más prometedores de la región” que se encuentran en etapas tempranas, validando o lanzando su primer producto, y que muestran potencial de crecimiento a escala latinoamericana, e incluso global.
Luego de concretar sus primeras siete inversiones -que van hasta los US$30.000- en startups argentinas, la aceleradora anunció su primera apuesta en el ecosistema de innovación uruguayo.
“Más allá del capital que invertimos en ellos, la idea es ayudarlos con cosas de performance, asesorarlos sobre cómo pueden llegar mejor al usuario ideal, con el armado de rutas, presentarles inversores, porque existe la posibilidad de que abran una ronda de inversores pronto y también acercarlos a gente del transporte en Argentina, que les pueda explicar cosas regulatorias y comerciales”, detalló Ades.
A partir de esta primera inversión en el país la aceleradora se acercó al ecosistema uruguayo, y proyecta realizar nuevas inversiones. Para esto, se reunieron ya con más de 20 emprendimientos y mantuvieron conversaciones con universidades.
“Ya tenemos un par de inversiones en mente en Uruguay, hay dos específicamente sobre el tintero con las que posiblemente vamos a avanzar. Nuestra idea a futuro es estructurar un fondo y salir a concretar inversiones un poco más grandes, también en Uruguay, colaborando con el ecosistema local, coinvirtiendo con VCs e inversores ángeles”, adelantó el fundador.
El potencial y el desafío de acompañar a las nuevas generaciones
Para los integrantes de Picante, en Uruguay “hay muchísimo talento”, y una generación pujante de nuevos fundadores
“Nos hemos juntado con un montón de startups y se ve un empuje tremendo, muchos mirando a los Pedidos Ya, a los dLocal, a los Nowports. Están mirando a Silicon Valley pero también entendiendo que construyen desde otra geografía. En Uruguay se está gestando una nueva generación de jóvenes de entre 20 y 25 años que están ya de entrada pensando en compañías globales”, sostuvo Ades.
Además, destacó las políticas públicas del país y un ecosistema de inversores ángeles “muy fuerte y asentado”.
“Tenemos muchísimo para aprender de Uruguay y también veo muchas cosas en común, en ambos países están naciendo generaciones que terminan el colegio y quieren salir a emprender, y que están buscando referentes para eso”, sostuvo.
En este sentido, destacó la importancia de acompañar a estas nuevas generaciones de emprendedores, que a pesar de que tienen un talento impresionante y un gran conocimiento, muchas veces se enfrentan al desafío de que este es su primer trabajo.
“Tenemos un rol casi que de hermanos mayores en algunas cosas, hablamos casi el mismo lenguaje y hay una aspiración de acercarles referentes, que sean emprendedores, que sea gente que aspire a construir compañías globales, que lleve una vida sana”, mencionó sobre el rol de la aceleradora.
Las nuevas generaciones, para Ades, tienen un montón de recursos a disposición como no hubo nunca. “Hay información por todos lados y la necesidad de capital para construir un producto, lanzarlo y que alguien lo pague es mucho menor hoy de lo que era hace un par de años. Eso es una ventaja para arrancar y monetizar”, destacó.
Sin embargo, señaló que muchas veces estos jóvenes cargan con muchísima presión, y un nivel de aceleración importante en su día, pero a la vez son muy conscientes de tratar de cuidarse.
“Creo que tienen hábitos más sanos que otras generaciones. Nuestro rol es también ayudarlos en eso, en que tomen consciencia en que se tienen que cuidar, en que tienen que cuidar las relaciones que tienen con sus socios, con sus empleados, que no es solo el valor técnico que los va a llevar a ser una compañía exitosa sino un montón de otros factores que tienen que ver con lo racional y lo emocional”, sostuvo.
A la hora de decidir en qué proyectos invertir, la aceleradora pone el foco principalmente en el equipo fundador. Más allá del avance del producto, lo que más valoran es la capacidad de adaptación, el compromiso full time de los fundadores y su receptividad a la retroalimentación. “Buscamos equipos con ganas de construir junto a nosotros y con toda esta generación que está creando desde Latinoamérica para el mundo”, agregaron.