Viatik fue cofundada en 2022 por los veinteañeros uruguayos Renzo Costanzo, Germán Mazzarino, Gonzalo Aszyn y Renzo Battaglia con el propósito de conectar conductores y pasajeros para viajar de ciudad a ciudad compartiendo los gastos del traslado.
Su operativa comenzó a crecer y a ser bien vista, sobre todo por los viajeros que se recorrían asiduamente las rutas uruguayas por medio del transporte colectivo, en especial hacia Montevideo, Canelones, Maldonado, Salto o Paysandú. Al día de hoy la plataforma tiene más de 250.000 usuarios registrados en Uruguay y Argentina y más de 45.000 choferes.
Pero ese crecimiento fue visto como una amenaza por las empresas de transporte que consideraban que la startup operaba ilegalmente y desconocía elementos clave de la normativa vigente que rige a las firmas del rubro, por ejemplo, la estructura de fijación de precios, los permisos de los coches y los seguros para los pasajeros. En cambio, para Viatik, su operativa siempre se centró en ser una red social que une choferes y pasajeros y no en constituirse como empresa de transporte.
La acusación de ilegalidad que a priori fue señalada por la Asociación Nacional de Empresas de Transporte Carretero por Autobús escaló al Ministerio de Transporte (MTOP) que intimó a la plataforma a cesar sus actividades, hecho que no sucedió dado que no hubo un fallo concreto en el caso.
El primer paso hacia una resolución se dio este martes cuando el MTOP definió revocar la intimación. El caso permanece en el Tribunal de los Contencioso Administrativo.
En este escenario, el cofundador y CEO de la plataforma, Renzo Costanzo, conversó con Café y Negocios sobre el shock que les representó este proceso administrativo y cuáles son sus planes para potenciar su actividad en 2026 dentro y fuera de Uruguay.
¿Cómo se vio afectada la operativa de Viatik en Uruguay cuando el Ministerio de Transporte y Obras Pùblicas declaró su ilegitimidad?
Esa decisión administrativa generó un escenario de riesgo que nos obligó a desviar tiempo, energía y recursos para defendernos de una eventual sanción que entendíamos injusta. Eso inevitablemente nos retrasó en el avance del proyecto, nos sacó foco y nos obligó a concentrarnos en lo legal y lo institucional, cuando nuestro objetivo principal siempre fue seguir mejorando la app y el servicio para los usuarios.
Fue complicado, el proyecto liderado principalmente por jóvenes que ese entonces teníamos 20 años, teníamos la duda de si de un día para el otro el sueño por el cual nos despertamos y trabajamos incansablemente más de 13 horas al día de lunes a lunes se podía terminar de un día para el otro, fue complejo. También sabiendo que no teníamos una "gran espalda" económica ni tampoco política, que fue algo clave en este tema empezar a movernos en esas redes y de a poco conseguir el apoyo de profesionales super capacitados.
¿Qué significa esta marcha atrás del MTOP para la empresa?
Lo vemos como un avance muy relevante dentro de un proceso que ha llevado tiempo y mucho esfuerzo. En los hechos, se desvanece la amenaza concreta que existía sobre la operativa de Viatik, y eso se percibe como una reivindicación de que nuestra actividad es legítima.
De todos modos, el proceso aún continúa en el marco del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, donde nuestra intención es que se pronuncie sobre todos los aspectos que dieron origen a esta situación, para poder brindar certezas definitivas hacia el futuro.
¿Cómo siguió el negocio fuera de fronteras?
La verdad es que la evolución fuera de Uruguay fue excelente. A comienzos del año pasado iniciamos la expansión a Argentina, que fue un desafío enorme para un equipo joven, muy comprometido pero todavía pequeño, de menos de 10 personas.
Con mucho trabajo y aprendizaje fuimos creciendo, recibiendo el apoyo de organismos como la ANII y de inversores tanto nacionales como internacionales, institucionales y no institucionales.
El desembarco en Argentina viene siendo un éxito: hoy ya contamos con más de 80.000 usuarios registrados en la app en Argentina y el mercado argentino superó a Uruguay en términos de facturación mensual. Las mayores distancias y los altos costos del transporte tradicional en Argentina explican en gran parte esa adopción.
¿Cómo es el vínculo actualmente con las empresas de transporte? ¿Hay posibilidad de trabajo en conjunto como ya implementaron en algún caso al inicio de su operación?
Hoy, lamentablemente, ya no contamos con la opción de Viatik Bus en Uruguay que permitía a los usuarios reservar pasajes de empresas como Grupo Agencia y COT directamente desde la app, debido a las presiones del gremio de empresarios del transporte carretero ANETRA. Fue una funcionalidad que funcionó muy bien, miles de personas la usaron y recibimos excelentes comentarios de los usuarios. Y las empresas tenían un canal de venta online extra y más moderno.
Desde entonces no se han retomado colaboraciones con empresas de transporte en Uruguay. De nuestra parte siempre existió y existe total apertura a la colaboración y a la posibilidad de trabajar en conjunto para ofrecer un mejor servicio a las personas. Esperamos que en el futuro ese escenario pueda cambiar y que juntos podamos mejorar la movilidad de las personas.
¿Cómo proyectan el desarrollo del negocio en los próximos años?
En Viatik aspiramos a seguir creciendo y estar presentes en varios países, más allá de Uruguay y Argentina. Creemos firmemente que el carpooling y las economías colaborativas son modelos que llegaron para quedarse y que tienen un enorme potencial para mejorar la movilidad, reducir costos y generar impactos positivos a nivel social y ambiental.
Nuestro foco está en seguir desarrollando tecnología centrada en las personas, escuchando a los usuarios y construyendo soluciones de movilidad más eficientes y accesibles.