La plataforma de financiamiento colectivo Crowder estuvo en el ojo de la tormenta que desató Produits de France, grupo que comprende a marcas como Saint Germain y Piazza Italia. La empresa que había sido financiada por Crowder, de un momento a otro, dejó de pagar a sus inversores y se desencadenó un proceso que derivó en que la firma solicitara concurso de acreedores.
Crowder activó todos los mecanismos regulatorios indicados para proteger a los inversores, incluso una cláusula de garantía que se gatilló automáticamente, pero sintió el cimbronazo de haber respaldado a una empresa que incumplió con lo pactado.
En la salida de ese sacudón, su CEO, Guillermo Rodríguez, lista algunos aprendizajes que le quedaron marcados.
El primero es la importancia de los mercados regulados—Crowder opera bajo la órbita del Banco Central del Uruguay— “en donde ante un evento como ese, se activan todos los mecanismos y procedimientos que la regulación establece y se ejecutan las garantías”.
Al estar amparados en la regulación, en un caso así los inversores tienen en todo momento acceso a información que es pública y se enmarca en el mercado de valores y el rol de Crowder está en “tratar de actuar profesionalmente y siempre en aras del interés de los inversores”.
En este sentido, Rodríguez es enfático: “no todo es lo mismo” y resalta que no es igual operar en el mercado de valores que en otros instrumentos de inversión no regulados. "Hay una gran diferencia y el tiempo, lenta pero progresivamente, lo ha demostrado”, dice.
El cierre de una emisión y una apuesta fuerte al mercado secundario
Si bien lo sucedido con Produits de France impactó en el negocio a corto plazo, el equipo de Crowder mira más allá. De hecho, al mes colocó una emisión por más de 2.5 millones de Unidades Indexadas (aunque tenía una meta de 5 millones) en Wedcol S.A.—con su marca AlPrestamo, un marketplace de servicios financieros.
Para el titular de Crowder en el contexto actual es fundamental trabajar “profesionalmente, demostrando que las emisiones son independientes unas de otras”.
En la misma línea, para lograr su consolidación en el mercado local, la plataforma que comenzó a operar en 2024 apuesta a buscar la mayor diversificación de productos “que le permita al público inversor también exponerse a distintos tipos de activos de inversión con distintos riesgos” dentro de su modelo de negocios que brinda soluciones a proyectos que busquen financiamiento—el core de Crowder—.
Al mismo tiempo, la plataforma tiene su foco en potenciar la experiencia del inversor como usuario con mejoras como mayor liquidez en el mecanismo de inversión, para consolidar un mercado que Rodríguez define como “activo, líquido y sostenible”.
En este contexto, se enclava su última innovación en el mercado secundario que hoy comprende a unos 600 usuarios que operan en el mercado secundario de Crowder. En su nueva plataforma se potencia la liquidez y, en consecuencia, también las oportunidades de inversión. En la práctica, esto lleva a que el usuario pueda colocar lo que quiera vender y recibir el pago en pocos días. Esto se logrará además gracias a las alianzas que Crowder está gestando con algunos actores que cumplirán un rol de market maker ( entidades financieras que actúan como contraparte directa de los inversores y facilitan las operaciones rápidas sin la necesidad de esperar a que otro inversor intervenga).Con este instrumento “es bastante más probable que yo encuentre un match para mi operación y tenga un canal de salida de liquidez más fluido”, subraya Rodríguez.
En esta nueva plataforma de mercado secundario que ya inició su operativa se pueden colocar órdenes de compra y órdenes de venta en tiempo real durante la operativa comprar y vender de forma más eficiente. “Eso hace que no solamente pueda poner órdenes de venta y tener que esperar a que alguien me compre, sino que al existir ya ofertas de compra es bastante más variado y funcional”, explica el CEO de Crowder.
Más inversiones en nuevos rubros
Crowder tiene varios proyectos en cartera en el rubro infraestructura e inmobiliario. “Estamos trabajando también con alguna empresa conocida, local, del rubro de herramientas que quiere emitir obligaciones negociables”, subraya Rodríguez y adelanta que también trabajan en un instrumento para inversión en startups. Estas emisiones empezarán a llegar al mercado en uno o dos meses.