La situación de Rampla Juniors se agrava día tras día. El sábado se generó un incidente entre algunos hinchas con el presidente de la sociedad anónima deportiva, Gastón Tealdi. Este lunes los funcionarios abandonaron sus puestos de trabajo. Los jugadores que tienen contrato están a días de cumplir tres meses sin ver un peso.
El equipo arrancó el Torneo Finalización con derrota 1-0 ante Deportivo Colonia y con una goleada sufrida ante Salus, por 3-0.
Sobre las postrimerías del partido contra Salus, que se jugó en el estadio Olímpico, Tealdi tuvo un incidente con algunos hinchas de Rampla.
"Es una situación que se reitera todos los partidos, hay un grupo que, producto de la situación política que se vive en Rampla en contra de la SAD, y se dedican todo el partido a insultar a Ignacio Alonso, a mí y al presidente de la asociación civil, Gabriel Kouyoumdjian. Insultos groseros. Es triste, lamentable, es gente que hay que erradicar del fútbol", dijo Tealdi el domingo a Punto Penal.
"Cuando bajo de las cabinas al vestuario levanto la mano y parece que eso les molestó, que les levanté la mano. Entonces vinieron, rompieron la puerta, entraron al vestuario y robaron pertenencias", denunció Tealdi que dijo que está evaluando dejar el cargo que desempeña.
El plantel de Rampla Juniors reaccionó el domingo emitiendo un comunicado en el cual afirmaron que "en ningún momento los jugadores del plantel fueron víctimas del robo de sus pertenencias".
Rampla viene de padecer un histórico descenso al fútbol amateur y en el Torneo Inicial de esta temporada llegó hasta semifinales donde perdió por penales con el campeón Deutscher.
Sin canchero, sin caldera y sin médico...
Referí charló con el capitán del plantel, Pablo Pereira, quien en 2015 ya había jugado en Rampla en una situación económica muy compleja.
"Creo que nunca pasé una situación como la que estamos atravesando esta temporada. Siento que estamos en estado de abandono. Hoy los funcionarios dejaron de prestar servicios. Hasta hoy aguantaron, pero arrastran deudas desde el año pasado", contó.
"Hoy los jugadores tuvimos que oficiar de utileros, hasta la caldera tuvimos que prender para bañarnos en el Olímpico", agregó.
Los encargados de mantenimiento, el canchero, las secretarias de la sede y el utilero decidieron dejar de traabjar hasta que el club les pague lo que les adeudan por los trabajos realizados.
El médico venezolano que se había arrimado este año al club, renunció este lunes porque la situación se tornó insostenible.
"Nosotros valoramos la posibilidad de parar, pero ya lo hicimos por tres semanas y nos pasó factura en lo físico, los que más nos perjudicamos somos nosotros", reveló el capitán.
"Nadie imaginó a comienzo de año cuando se armó el plantel que esto iba a ser así. Sabíamos sí que se viene de un descenso histórico, que iba a costar encauzar la situación. Pero siempre se nos dijo que el grupo inversor (comandado por Foster Gillet con Guillermo Tofoni como representante) iba a seguir inyectando recursos", reveló Pereira.
"Ya llamó mucho la atención que pidieran dos veces prórroga para pagar las deudas del año pasado. Si una persona invierte en un club es raro que se pase por esa situación", agregó.
Rumbo a los tres meses de deuda con los jugadores
La Divisional C no es parte de la estructura profesional del fútbol uruguayo por lo que los clubes no están obligados a pagar los mínimos contractuales que rigen para Segunda División Profesional o para Primera.
En Rampla poco más de la mitad del plantel tiene contrato, hay jugadores que cobran solo un viático y otros que tienen contrato con la SAD.
"El 10 de agosto vamos para tres meses sin cobrar. Se hicieron los reclamos de la primera parte del año y el club juntó dinero para poder jugar el segundo torneo, pero la AUF todavía no liberó ese dinero desde hace dos semanas", dijo el capitán.
"Cuesta, para los jugadores con poca experiencia vivir esto no es fácil, tenemos gente grande en el plantel que ha podido sostener al grupo en lo emocional, en el día a día, motivando para mantener el foco puesto en lo deportivo, pero muchas veces se complica", analizó.
"Hay personas con necesidades, también con el sueño latente de poder salir adelante, pero no se respira un aire como para poder trabajar tranquilos", sostuvo.
"Ser capitán en Rampla empieza a las 7 de la mañana y termina a la hora de acostarse. Siempre surge algún problema. No me molesta hacerlo porque lo hago de corazón, pero seguro que no es lo ideal. Eso sí, no me desligo de mi responsabilidad", dijo Pereira.
Sobre el problema que se generó entre los hinchas y Tealdi el sábado, Pereira dijo: "Son cosas que se podían haber evitado porque no le hacen bien a Rampla ni a nosotros porque después se termina hablando de esto y no de lo deportivo. Elegimos hacer el comunicado porque se dijeron cosas que no habían pasado y siempre nos hemos manejado de forma transparente porque no nos faltó nada y no nos gustó que se dijera eso".
"Hay un desgaste con el hincha que está desilusionado, que vivió un descenso y lo arrastra, que va con dolor y rabia a la cancha. Hay que ubicarse en ese contexto. El otro día se pudo haber evitado la situación que se vivió, faltó inteligencia para entender ese contexto y entendiendo eso no van a haber más problemas. Ahora, si no entendemos eso y metemos el dedo en la llaga es cuando la gente se irrita", agregó el capitán.
"Con la gente de Rampla me saco el sombrero, las cosas pueden salir o no, pero siempre nos mostraron respeto y siempre nos apoyan donde juguemos. Semanas atrás tuvieron el gesto de entregar canastas para el plantel, no tenían por qué hacerlo, pero lo hicieron demostrando su apoyo aportando su granito de arena", expresó Pereira quien dijo tener un diálogo fluido con Kouyoumdjian y que con Tealdi solo habló en un par de oportunidades puntuales.
"El contacto con los dirigentes es escaso, van poco a los entrenamientos y últimamente menos", dijo Pereira.
"Tenemos que seguir adelante enfocados en lo deportivo porque queremos hacer historia, ascender, dejar una marca en el club y devolver a Rampla al lugar que le corresponde que es el profesionalismo. Ese es nuestro único motor", concluyó el Huevo Pereira.