La finalización de la fase de grupos del Mundial 2026 dejó un saldo drástico: 16 selecciones armaron sus valijas antes de lo previsto, entre ellas, Uruguay. Más allá de la frustración deportiva, la despedida temprana de estos combinados implica que varias de las estrellas más cotizadas del planeta fútbol deban regresar a casa de forma prematura.
Con datos de la plataforma alemana especializada Transfermarkt, Sky Sport de Italia confeccionó el once ideal de los jugadores más valiosos que quedaron eliminados, alineados en un esquema clásico de 4-3-3, en el que aparecen tres nombres de peso de los celestes.
El equipo de los 11 más valiosos eliminados del Mundial 2026, puesto por puesto
El arco de este millonario equipo de eliminados está custodiado por el checo Lucas Hornicek, cotizado en US$ 20,5 millones.
En la línea defensiva resalta de inmediato la presencia del uruguayo Maximiliano Araújo, como lateral izquierdo, tasado en US$ 40 millones, quien comparte la zaga junto al escocés Aaron Hickey (US$ 18,3 millones), el uzbeko Abdukodir Khusanov (US$ 57,1 millones) y el también checo Ladislav Krejci (US$ 25,1 millones).
El mediocampo es una de las zonas de mayor lujo y donde se concentra el valor más alto del equipo.
Allí emerge Federico Valverde como el estandarte de la celeste, alcanzando un impresionante valor de mercado de US$ 102,8 millones.
El jugador de Real Madrid comparte la zona de gestación con el turco Arda Güler (compañero suyo en los merengues), quien iguala su cotización en US$ 102,8 millones, y el escocés Scott McTominay, valorado en US$ 45,7 millones.
Finalmente, el frente de ataque expone las dos caras de la moneda: el talento indiscutido y la falta de efectividad que costó la clasificación.
El tercer uruguayo en la lista es Darwin Núñez, con una ficha de US$ 22,8 millones, completando el tridente ofensivo junto a los turcos Yunus Akgun (US$ 20,6 millones) y Kenan Yildiz (US$ 85,7 millones).
En total, la presencia de Valverde, Araújo y Núñez refleja fielmente el tamaño de la decepción uruguaya, confirmando que Uruguay se despidió del torneo con un plantel plagado de jerarquía que, al menos desde lo económico, prometía llegar muchísimo más lejos.