Imputaron al titular de Valentino Uruguay por estafa: el engaño relatado por turistas brasileñas y por Hugo Soca y las garantías que quiso darle el juez
La Justicia hizo lugar al pedido de la fiscal Sandra Fleitas; se le prohibió al empresario salir del país hasta agosto, mientras sigue la investigación que incluye lavado. La defensa objetó que haya delito y apelará
“La tienda tiene el nombre y la imagen de la marca Valentino, al igual que la marca italiana. Las vendedoras de la tienda dicen que los productos son reales y originales repitiendo la frase: No son falsos. Son todos reales”, relató la fiscal de Delitos Económicos Sandra Fleitas, leyendo el testimonio de una clienta brasileña que compró mercadería en el local de la calle 20 de Punta del Este, conocida como la fashion road del balneario.
Esa clienta dijo que regresó al día siguiente a reclamar que lo que había comprado no era legítimo de la marca italiana. “Me dijeron que no tenía dinero para comprar un Valentino real, que debería saber más sobre la marca, que sólo los que tienen dinero para una pieza original sabrían que no era real la prenda y que no me devolvería el dinero”, leyó Fleitas en la audiencia en la que logró la imputación de Alegre Sasson Chebi, titular de la firma, por el delito de estafa y violación a la ley de marcas.
En la audiencia que El Observador presenció, Fleitas argumentó que Sasson "induce a error al consumidor" al importar mercadería de China y venderla en plaza con la marca Valentino imitando la marca italiana (con etiquetas de made in Italy). Relató que compra carteras a US$ 40 carteras que luego vende a US$ 2.000.
El juez de Crimen Organizado Fernando Islas hizo lugar al reclamo de la fiscalía y lo imputó por los delitos que pidió. También le impuso a Sasson, accediendo a la solicitud de Fleitas, la obligación de fiijar domicilio y no modificarlo sin informar al juzgado, la retención del documento de viaje y prohibición de salir del país sin autorización por 180 días. Sasson Chebi tenía un antecedente de 2004. La defensa, integrada por los abogados Gumer Pérez y Sara Durán, adelantó que apelará y en los próximos días deberán entregar el escrito con los argumentos.
El "daño a la imagen de Uruguay" y la lesión a derechos del consumidor
En los relatos de algunas clientas brasileñas que leyó la fiscal, hubo coincidencia en que creían estar comprando mercadería de la marca italiana, Valentino Garavani, pero luego se dieron cuenta de que no eran productos originales.
Una de ellas, de la ciudad de Porto Alegre, relató que fue con una amiga de Río de Janeiro y su amiga le dijo que algunas prendas eran las mismas que estaban en la tienda original de su ciudad. Preguntó si los productos eran auténticos y le respondieron que sí. Las dos amigas regresaron por la noche para hacer la compra pero una de ellas desconfió porque la cartera no venía con la bolsa de tela con el logo de la marca. “Al día siguiente volví y una mujer muy grosera que ya tenía respuestas ensayadas me dijo si yo creía que estaba comprando una cartera Valentino Garavani”, relató la fiscal.
Las víctimas dijeron que "se sintieron maltratadas" con esta situación y que no se sentían seguras de hacer compras en Punta del Este porque "no se sabe lo que es verdad y lo que no es". Relató que pagó US$ 400 por la cartera.
Entre los testigos que declararon, la fiscal mencionó también al cocinero y conductor de TV Hugo Soca, quien declaró haber visitado Valentino varias veces. “Nunca dudé de la autenticidad de los productos por la calle en la que estaba”, dijo y relató que lució cinturones con la letra V en el programa de cocina Bake Off Uruguay. Expresó que se “daña la imagen de Uruguay como destino turístico”.
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Hugo Soca, comunicador y chef uruguayo
Camilo dos Santos
Para la fiscal Fleitas la conducta de Sasson "lesiona derechos del consumidor" como son los de recibir información veraz y no ser inducido en error. Agregó que la conducta "afecta a consumidores actuales y potenciales que adquieren la mercadería pensando que se trata de una marca de lujo, sobre todo teniendo en cuenta que Punta del Este es un punto de referencia para los cruceros de los que bajan turistas de diversas partes del mundo".
La fiscal alegó que como integrante del Ministerio Público representa "intereses difusos", ya que se trata de un daño que es masivo. “No existe un consumidor individual (aunque la fiscalía obtuvo testimonios de clientes concretos). No hay un único damnificado, el daño se da sobre la confianza pública como decían las turistas brasileras que dicen que no se sienten seguras (...) y afecta no sólo al turismo sino la imagen del Uruguay en el extranjero. También lo dice Hugo Soca”.
A su juicio la conducta de Sasson encuadra en el delito continuado de estafa y en delitos de infracción a la ley de marcas 17.011. El artículo 81 castiga a quien, con el fin de lucrar o causar perjuicio use, fabrique, falsifique, adultere o imite una marca inscripta en el registro correspondiente a otra persona, con seis meses de prisión a tres años de penitenciaría.
Alegó que además se está investigando el lavado de activos y que está a la espera de un informe de la Secretaria Antilavado sobre los bienes del imputado.
A juicio de la fiscal el engaño se materializa en que la mercadería que importa a China Pranabest SA (la titular de Valentino Uruguay), tiene el mismo logo de la marca Valentino de Italia, la V, o leyendas Valentino, made in Italy, pese a tratarse de mercadería hecha en China.
Si bien la fiscal empezó a actuar luego de que la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) realizó una inspección en un contenedor en el puerto, recibió denuncias de Adidas AG y Valentino SPA en Uruguay, representadas por los estudios Monsuarez Cervieri y Vanrell, respectivamente.
Fleitas afirmó que en la inspección de Aduana, realizada el 18 de agosto, se encontraron 135 cajas con vestimenta, calzados, accesorios, embalaje que simulaban ser "Adidas y Valentino, marcas de gran reconocimiento internacional".
El 6 de octubre se realizó un allanamiento en los locales de Maldonado en el que se incautó más mercadería. La fiscal dijo que “lo que llamó la atención fueron 2.000 etiquetes con el logo de la marca Valentino Roma. Esas etiquetas estaban colgadas en algunos trajes de hombre que fueron incautados”.
Agregó que las pericias realizadas por Policía Científica confirmaron que la mercadería incautada era falsa. Con respecto a la mercadería Adidas, la fiscal explicó que tienen etiquetas con varios códigos únicos que son elementos de seguridad que permiten identificar a los productos originales de los falsos, además están por lo general a la derecha mientras que en este caso estaban en diferentes lugares.
La fiscal detalló que las accionistas de Pranabest SA, son las hijas de Sasson, Valentina, Florencia y Natalia, pero él es el presidente y quien toma las decisiones. Las tres afirmaron que desconocen la operativa de la firma y que las acciones se las regaló él.
Fiscal Sandra Fleitas
Foto: Leonardo Carreño
La defensa consideró nulo lo actuado y señaló varias suspicacias
Los defensores de Sasson alegaron que se oponían enfáticamente a la imputación y durante más de una hora expusieron sus argumentos.
Pérez dijo que la argumentación de la fiscalía estaba “plagada de inexactitudes, verdades a medias, testigos a espalda de la defensa, sin poder haber corroborado los interrogatorios y con claras inducciones en las preguntas”.
También dijo que no había elementos jurídicos que encuadren en delitos marcarios “y mucho menos por el delito de estafa”.
Reseñó que Sasson y su familia tienen registrada la marca desde 1982, que se la adquirieron a la tienda El Mago y que tiene una licencia otorgada por su hija para comercializar la marca.
El abogado cuestionó el proceder de la Aduana y señaló que los funcionarios que realizaron el procedimiento dieron tres versiones distintas: que el contenedor tuvo que pasar por el canal rojo, que se trató de un procedimiento aleatorio y por otro lado dicen que el camión que llevaba el contenedor fue parado fuera del recinto portuario y revisado por dichos funcionarios.
Cuestionó que desde Aduanas se actuaba ante "una presunta infracción a la ley de marcas" y se preguntó cómo lo sabía el funcionario aduanero, cuando "contenía en su interior mercadería importada con productos registrados en Uruguay".
En opinión del defensor, existió una “mala interpretación” de una orden de la fiscal. Pérez dijo que sin asumir competencia Fleitas, que estaba de turno, les ordenó retener la mercadería y dar noticia al titular de la marca. Sin embargo, "no se comunican con la señora (Florencia) Sasson, dueña de la marca, sino con el señor Vanrell (representante de Valentino Italia) y con el estudio de la Dra Cervieri (representante de Adidas)”.
Como consecuencia del aviso los estudios enviaron a empleados para sacar fotos y los aduaneros le permitieron ingresar lo que consideró una “desviación de poder” y un “procedimiento irregular”.
El defensor señaló que además cuando se presentó la denuncia, Vanrell tenía vencido el poder de representación, por lo que alegó la nulidad. Argumentó que la ley de marcas determina que el delito se persiga a instancia de parte, por lo que "la denuncia no podía prosperar".
Asimismo Pérez se preguntó si no era extraño que en los 40 años que lleva operando Valentino "ningún uruguayo o los argentinos que veranean en Punta del Este lo hubieran denunciado" y ahora apareció una denuncia de la turista brasileña.
Sobre las otras turistas que declararon, dijo que son amigas de la denunciante a las que la fiscalía buscó pidiéndole el teléfono. En el caso de Hugo Soca, Pérez afirmó que “casualmente es primo hermano de una persona que trabaja en el estudio Cervieri”. “Ni el señor Sasson ni la empleadas recuerdan que el señor Soca haya adquirido prendas y es alguien conocido”.
Planteó que Valentino SPA Italia no está registrada en Uruguay por lo que hay una clarísima falta de legitimación activa.
Por último, dijo que “no es casualidad" que Valentino Italia haya querido comprarle la marca a Sasson en 2014 y haya vuelto a intentarlo en 2022.
“La oferta presentada por la firma italiana no fue aceptada por Sasson por motivos económicos”, dijo el defensor. Detalló que en 2014 Valentino SPA le ofrece US$ 1,8 millones y US$ 2,5 millones en 2022 o sea que siempre estuvo en conocimiento de la existencia de Valentino. Pudo denunciar y no lo hizo”.
Sasson pretendía US$ 3 millones, dijo.
La codefensora Sara Durán agregó a los argumentos de Pérez, que no puede haber delito de estafa ni inducir en error sobre el origen de la mercadería. Argumentó que desde hace mucho tiempo las fábricas chinas están instaladas en Italia, por lo que no es cierto que un producto que provenga de China no puede haber sido hecho en Italia.
Afirmó que la calle 20, denominada fashion road por el propio Sasson (dijo que es uno de los padres de la calificación porque junto a otro empresario se lo propusieron a la intendencia) desde hace años dejó de ser la calle de las marcas internacionales y que ahora se comercializan allí marcas nacionales, o en todo caso mutlimarcas.
Argumentó que la estafa requiere de una puesta en escena. "Quienes van a Punta del Este no son los que vemos en el turno de flagrancia y están poblando nuestro sistema penal. Son personas de clase media alta y de clase alta de nuestra sociedad y de la Argentina también, algunos de origen brasileño. Son personas que tienen la educación y la inteligencia media que el propio nivel social les otorga”.
“Nadie puede pensar que una Valentino Garavani va a costar US$ 200 o US$ 400 dólares. Sabemos que son productos de lujo que superan los miles y miles de dólares”, esgrimió para atribuirle la "ingenuidad" a esa persona pero no al comerciante.
“Los zapatos no son falsos para nada. Son Valentino Uruguay”, dijo alegando que no hay engaño.
Los argumentos del juez
El juez Islas adelantó que es un caso complejo en el que no hay casi jurisprudencia y fue respondiendo a cada uno de los planteos de la defensa para argumentar porque le daba la razón a la fiscalía.
Aclaró que en lo relacionado con Adidas daba por bueno lo esgrimido por la fiscalía, dado que la defensa nada había objetado.
Sobre la marca Valentino coincidió en que es una marca extranjera conocida y que cuando Aduanas dio cuenta a los estudios juridicos fue porque interpretaron que eran los titulares de las marcas Valentino y Adidas.
Sobre la cuestión del registro de marcas dijo que el jurista Milton Cairoli ha señalado que no es necesario que la marca esté registrada en el país y que los delitos marcarios no prescriben. Agregó que la estafa es perseguible de oficio, es decir que no requiere denuncia.
También argumentó que si queda una mínima duda sobre si existe delito, la ley penal determina que se debe formalizar la investigación. Opinó que eso incluso le parece "más garantista para Sasson" porque tendrá la posibilidad de controlar la investigación de la fiscalía a través de sus defensores.
Ante la objeción de la defensa de que sólo hubo una denuncia, el juez Islas afirmó que "no se establece un número mínimo de víctimas, con una sola se podría configurar el delito".
El debate por la publicidad: "Le hace bien a la democracia"
Al comienzo de la audiencia, ante la presencia de El Observador la defensa pidió al juez la reserva de la audiencia argumentando que se vería afectada la intimidad y la dignidad de su cliente. Agregó que el caso ya tuvo amplia difusión y que se "podría producir un juicio paralelo".
La fiscal Fleitas le recordó a la defensa que el proceso penal cambió y que a su entender no había mérito para que no se cumpliera con los principios de inmediatez y publicidad que tienen las audiencias. Por el contrario, dijo "la publicidad le da las mayores garantías al justiciable".
El juez Islas coincidió con la fiscal y rechazó la petición. Afirmó que en consonancia con lo que dictan las normas, la Suprema Corte dictó una resolución por la que se autoriza a la prensa a acceder a los audios de las audiencias. Además señaló que este caso "se ha ventilado ampliamente en la prensa y no hay razones para preservar la privacidad". Incluso dijo que “le hace bien a la democracia que no haya el secretismo que había antes" en los procesos penales, concluyó.
Aclaración: Por un error involuntario una versión de esta nota vinculó al imputado Alegre Sasson con el presidente del directorio de Punta Carretas Shopping. Si bien tiene el mismo nombre, se trata de dos personas que no tienen relación ninguna. El imputado no guarda relación con quien integra el directorio del centro comercial. A los lectores y al afectado, las disculpas del caso.