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El arbitraje uruguayo paró el fútbol entre amenazas y agresiones

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Árbitro de fútbol, profesión de riesgo: todas las agresiones sufridas en los últimos tiempos

Vandalizaciones, amenazas, agresiones, críticas, vetos: los árbitros del fútbol uruguayo se han visto expuestos a agresiones de todo tipo en los últimos años y por eso el domingo dijeron basta y pararon el fútbol

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07 de marzo de 2022 a las 05:00

Del insulto gratuito a la agresión, el arbitraje uruguayo vuelve a vivir horas complejas luego de paralizar la actividad por la amenaza sufrida el jueves por el asistente Martín Soppi y los agravios vividos el sábado por Gustavo Tejera. 

En los últimos años se dio una catarata de situaciones de violencia vividas por quienes son un actor más en el mundo del fútbol, los únicos que no tienen hinchas y aquellos cuyos aciertos son invisibilizados y sus errores magnificados. 

Referí repasa los últimos hechos de situaciones de violencia que tuvieron que sufrir los árbitros. 

En mayo de 2019, el auto de Gustavo Tejera fue vandalizado. Le escribieron con un aerosol rojo las palabras "Audaf" y "bolso" luego de arbitrar en un Racing-Cerro Largo. 

"Uno se da cuenta cuando tiene un partido polémico o un fallo con un equipo y ahí te muestran un poco más la reacción. Pero esta vez no tuve ningún error grave ni nada y encima lo más grave es que es en mi domicilio. Eso es lo que dejó más preocupada a la familia, que fue en la puerta de mi casa, que tienen conocimiento de mis movimientos, saben dónde vivo”, expresó entonces a Referí.

Gustavo Tejera

En noviembre de 2013, Andrés Cunha fue amenazado a través de un correo electrónico que llegó a la casilla de Audaf. 

El hecho fue denunciado y judicializado resultando procesado un hincha de Nacional contador de profesión que lo amenazó por una "calentura" generada por un error cometido por el juez ante Liverpool en el Torneo Apertura 2013. 

Tiempo después, Cunha fue fustigado por hinchas de Peñarol que en mayo de 2016 escribieron en la sede de Audaf: “Dejen de robar a Peñarol. Hay balas para todos” al tiempo que en la fachada de la AUF grafitearon; “Con Peñarol no! Si siguen robando van a morir todos”.

Cunha no cobró dos penales por mano a favor de Peñarol en su visita a Wanderers por el Clausura 2016 cuando venía de sancionar tres penales a favor de Nacional en el Franzini contra Defensor Sporting, dos de ellos por mano. 

Wanderers-Peñarol en 2016, el origen del malestar de Peñarol con Cunha

La barra de Peñarol, poco después, se apersonó en la casa de Marcelo De León, presidente del gremio de los árbitros quien no denunció públicamente la situación y que con el tiempo llegó a declarar que no radicó denuncia porque los hinchas "fueron muy respetuosos". 

De León también fue un objetivo recurrente para los hinchas. 

En noviembre de 2019, desconocidos ingresaron en su domicilio, le hurtaron pertenencias y grafitearon en una de las paredes "Bol50". Eso llevó a la suspensión del fútbol. 

Marcelo De León

Unos días antes, De León había sido amenazado: "Ya antes del partido entre Defensor Sporting y Nacional del jueves en el Franzini había recibido alguna amenaza, pero después del partido todo fue peor. Son hinchas de Nacional claramente identificados por redes sociales y los que no, ya los identificará la Justicia", expresó entonces a Referí

En ese partido contra Defensor Sporting, Pablo Giménez fue duramente insultado por el entonces mánager deportivo de Nacional, Iván Alonso, quien no fue castigado porque se interpretó en la justicia de la AUF que no era empleado del club.  

El 2019 fue un año muy turbulento para el arbitraje por la actitud hostil de los dirigentes de Nacional que llegaron hasta a quitarle la confianza al ejecutivo de la AUF presidido por Ignacio Alonso. 

El clima de hostilidades comenzó en abril cuando Nacional se fue del Parque Capurro muy disconforme con un arbitraje de Cunha tras el que el presidente José Decurnex realizó duras declaraciones: “Esto no da para más. Nacional recusa al Colegio de Árbitros por completo, no hay ningún árbitro que nos de las garantías para seguir disputando el torneo”, dijo. 

Días después una facción de hinchas denominada Guardianes de Nacional irrumpió en la sede de la AUF con pancartas protestando contra el arbitraje. Eso también llevó a una suspensión del fútbol. 

Así como Nacional estuvo en pie de guerra contra el arbitraje, en 2021 Peñarol vivió una similar situación. 

El tenor de las declaraciones de los dirigentes fue en escalada: "Van a caer porque Peñarol es mucho más grande que todos ustedes juntos. La tienen bien armada pero se les va a terminar. Es contra todos ustedes", llegó a decir Ignacio Ruglio tras el empate 0-0 contra Fénix por el Clausura donde Esteban Ostojich no cobró un penal de Fabián Estoyanoff sobre Pablo Ceppelini. 

En julio renunció Sergio Pñerez Lauro, presidente del Colegio de Árbitros, por sufrir amenazas de parte de hinchas de Peñarol. 

Christian Ferreyra y Andrés Cunha fueron vetados por la dirigencia de Peñarol y no le arbitraron más en toda la temporada. 

La hinchada aurinegra llegó a manifestarse en frente de la AUF en señal de protesta contra el arbitraje. 

En este 2022 el viento de las protestas cambió. 

Tras la final de la Supercopa Uruguaya, el director deportivo de Plaza Colonia Carlos Manta fustigó el arbitraje de Andrés Matonte: "Tristeza y vergüenza", escribió en su cuenta de Twitter. 

Alberto Ward, presidente de Defensor Sporting, también criticó a Matonte antes de enfrentar a Peñarol en el Campeón del Siglo: "Nos arbitró 10 partidos y no ganamos ninguno", declaró. Esa noche, el violeta ganó 1 a 0.  

El juez asistente Horacio Ferreiro recibió amenazas de muerte tras el gol que le anuló a Nacional en el partido contra Liverpool donde Juan Ignacio Ramírez había convertido un tanto en posición lícita. 

Horacio Ferreiro, amenazado

El jueves pasado, Martín Soppi, quien iba a ser asistente en el encuentro del domingo entre Nacional y Montevideo City Torque fue amenazado por mail cuando retornaba de arbitrar por Copa Libertadores en Perú. 

El sábado, en Jardines, Gustavo Tejera fue insultado por uno de los fotógrafos de Danubio tras el partido que su equipo perdió 1-0 con Peñarol. "Qué penal nos cobraste chupapija", le dijo el empleado del club, según pudo saber Referí, al árbitro. 

Esa situación sumada a lo que pasó con Soppi el pasado jueves llevó a Audaf a adoptar la decisión de paralizar una vez más el fútbol dejando trunca la disputa de la quinta fecha del Torneo Apertura. 

Hay que denunciarlo a la Comisión Disciplinaria

El secretario de Audaf, Héctor Bergalo declaró este domingo en Punto Penal que se emite por Canal 10 que uno de los puntos en el que se debe poner mucho más hincapié de ahora en adelante será en la dureza de las sanciones por declaraciones de los dirigentes contra los árbitros.

"Hasta acá tuvimos las herramientas que se nos dieron y no fueron de alcance correcto. Hubo declaraciones duras que conllevaron apercibimientos, pero no podemos aceptar que después de un partido, cualquier referente a nivel dirigencial o a nivel de conexión con un club salga a hablar y diga disparates y que termine en un apercibimiento o una amonestación. Tenemos que abrir esta mesa de diálogo para que esto no pase, que las medidas sean más duras", declaró.

Sin nombrarlo, Bergalo aludió a Ruglio que en diciembre de 2021 y febrero de 2022 recibió dos amonestaciones por una catarata de declaraciones emitidas a lo largo del año pasado. 

Alejandro Balbi, vicepresidente de Nacional, zafó de una sanción por calificar de "robo" el arbitraje de Pablo Giménez en el clásico del Intermedio 2020. ¿La razón? El árbitro no denunció el hecho y esa omisión hace que muchas conductas queden impunes. 

Tras ese partido, el árbitro Pablo Giménez también fue amenazado a través de redes sociales. 

El Código Disciplinario tiene una norma muy clara que sanciona a dirigentes y clubes y les prohíbe comentar públicamente los fallos de los árbitros: Es el artículo 9.17: "Las actuaciones de los Jueces y del Colegio de Árbitros no podrán ser discutidos por el Consejo Ejecutivo ni por la Asamblea, ni ser objeto de comentario público por parte de los clubes, dirigentes, jugadores, árbitros, líneas, etc.. La infracción a este norma determinará la aplicación de las siguientes sanciones: a) Cuando la infracción la cometieran los clubes por vía de sus autoridades o funcionario invocando la representación del club, sin que medie rectificación dentro de las 72 horas, una multa mínima de 15 UR y máxima de 50 UR; b) tratándose de dirigentes de clubes a título personal, será de simple observación a un año de suspensión, a contar del fallo del Tribunal de Ética. La suspensión implicará inhabilitación para ejercer funciones como dirigente de un club ante los órganos de A.U.F., ocupar cargos en la A.U.F., así como representarla ante cualquier organismo; hacer uso de los derechos y prerrogativas que otorgan a los dirigentes las normas de la A.U.F., debiendo depositar ante el propio Tribunal de Ética su carné AUF correspondiente, durante el período que dure la sanción.. III) Tratándose de presidentes o representantes de clubes, en el momento de cometerse la falta, generarán la responsabilidad del club, sin perjuicio de la personal ante el Tribunal de Ética. IV) Cuando la infracción la cometiesen los jugadores y demás funcionarios de un club deberán estos abonar una multa de 5 UR. Mientras no se abonen las multas establecidas los infractores quedarán inhabilitados para actuar".

La Comisión Disciplinaria no tiene potestad para actuar de oficio en estas circunstancias, pero si los árbitros lo denuncian oportunamente sí pueden actuar. 

Denuncias ante el Tribunal de Ética

Independientemente de adoptar las sanciones que entienda pertinente, la Comisión remite los casos al Tribunal de Ética al que Audaf también ha denunciado directamente a varios protagonistas. 

"El año pasado elevamos 14 denuncias, entre ellos estaban dirigentes de Nacional, Peñarol y los presidentes de Cerro y Rampla Juniors", dijeron a Referí desde el ámbito referil. 

Recientemente el tesorero de Nacional Gustavo Amoza fue denunciado por sus declaraciones posteriores a un clásico de verano

Luego de partido contra Liverpool, donde Nacional fue perjudicado por la anulación de un gol lícito, también se denunció por sus declaraciones al presidente José Fuentes, Amoza y Antonio Palma. 

Las amenazas fueron llevadas a la Justicia aunque últimamente se ha tenido escaso éxito para judicializar a los responsables. 

Los árbitros quieren cambiar un panorama donde la violencia verbal o física se ha vuelto moneda corriente. 

 

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