Desde Bolivia
Así fue el operativo para intentar detener a Marset: secuestro de policías, visita a un estadio y detenciones en un lavadero
La Policía detuvo a tres uruguayos que serán imputados por la Justicia, dos de ellos son futbolistas
La Policía detuvo a tres uruguayos que serán imputados por la Justicia, dos de ellos son futbolistas
Desde Bolivia
Desde el sábado, la Policía de Bolivia desarrolla un operativo que involucra a más de 2.000 policías para tratar de dar con el paradero del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, su pareja, Gianina García Troche, y tres menores de edad que lograron escapar cuando iban a ser capturados.
El operativo, realizado por distintas unidades de la policía boliviana, comenzó en la mañana del sábado 29 de julio y se desarrolló durante todo la jornada con allanamientos en distintos puntos de Santa Cruz, según el pedido de imputación de la fiscalía al que accedió El Observador.
La primera notificación recibida por el departamento de Inteligencia de Bolivia fue a las 10:30 cuando dos oficiales fueron víctimas de "secuestro, privación de libertad, robo agravado, lesiones graves y atentados contra los miembros de organismos de seguridad del Estado por un grupo de unas diez personas con acento y apariencia extranjera".
Ese grupo portaba armas largas, cortas y se movilizaba en diferentes vehículos (una camioneta Toyota Land Cruiser, un auto rojo y otra camioneta blanca) y, según dice el dictamen, eran liderados por Marset, aunque no aclara si este participó del episodio.
Los oficiales Víctor Marcelo Lizarazu y Beimar Iván Barrionuevo fueron interceptados en la avenida Cristo Redentor, a la altura de La Chonta, a unos seis kilómetros de la mansión propiedad del narcotraficante uruguayo. En ese momento les robaron dos laptops (marca Asus y HP) y un dron marca Dji y Lizarazu fue subido a la camioneta land cruiser mientras era golpeado. Barrionuevo logró escapar y dar aviso a las autoridades.
Sin embargo, ese mismo grupo interceptó a un tercer oficial a quien le robaron el celular en la zona de Almería Norte, cerca de donde había ocurrido el primer episodio. A Sergio Rojas Atahuachi le apuntaron con armas y le exigieron que entregue su móvil, pero no lo secuestraron.
La Policía logró identificar, a través de un operativo aéreo y en consulta con vecinos de la zona, que la camioneta Toyota había ingresado a un centro deportivo llamado Evolution Soccer.
La policía visitó el lugar y vio que en ese sitio estaba Lisy Gabriela Perdriel, a quien interrogaron. La mujer dijo que se reunió con gente extranjera que juega en el equipo Los Leones del Torno, presuntamente financiado por Marset.
En el medio del interrogatorio, Lisy recibió una llamada de su hermano, identificado como Mario Alex Pedriel Alba, que con "tono exaltado" le dijo que saque la cámara de seguridad del lugar y las tire al monte. Y también le pidió que salga del lugar y se dirija al "lavadero". La mujer fue detenida.
Luego, los efectivos policiales fueron hasta el estadio de fútbol Edgar Peña, donde se identificó y ubicó a seis personas presuntamente relacionadas con Marset, entre ellas a los dos futbolistas uruguayos Christian Marcelo Latorre y Lucas Casavieja Guerra, junto a otras cuatro personas.
El operativo también continuó hacia el lavadero desde donde presuntamente había llamado Mario Alex Pedriel Alba. Allí encontraron la camioneta blanca Land Cruiser que había participado del secuestro y del robo. En ese lugar se identificaron a dos personas que estaban vinculadas con Alba, quienes además trabajan todos para Marset.
Durante los interrogatorios a los detenidos, el uruguayo Latorre contó que había pasado la noche junto a su esposa Nancy Guadalupe Gutiérrez, también uruguaya, en la casa de Marset.
Tras la declaración de Latorre, a Nancy Gutiérrez, peluquera, la interrogan y la detienen en su casa ubicada en la calle Sevilla Real.
A las 16:00, efectivos policiales se dirigen a una casa ubicada en la Zona Doble Vía La Guardia y, tras tocar la puerta, sale el encargado del lugar. José Dávalos Carrasco reconoce a Luis Amorim, una de las identidades que utilizaba Marset, como dueño de la vivienda y les permitió a los oficiales ingresar pero no encontraron al policía secuestrado.
Media hora más tarde, un grupo especial de Lucha Contra el Narcotráfico fue hasta la mansión en la avenida Clotilde Velasco. Allí, una mujer llamada Aracely Mendoza aseguró ser la cocinera del lugar y declaró que quien pagaba su salario era Luis Amorim Santos. Mendoza también detenida.
En esa mansión tampoco lograron identificar al Policía que fue liberado horas más tarde.