La justicia imputó al argentino Nicolás Rocca por un delito complejo de homicidio culpable que provocó la muerte y la lesión de varias personas, señalado como el responsable del accidente de tránsito ocurrido en Manantiales el pasado 4 de enero, según confirmó El Observador con fuentes del caso.
Se le impuso una prisión preventiva de 45 días.
El conductor argentino ya había recibido una serie de medidas cautelares de la Justicia: debió entregar sus documentos de viaje, se le prohibió salir del país y también comunicarse o acercarse a los demás involucrados en el accidente.
Según el pedido de imputación al que accedió El Observador y que fue presentado este miércoles en audiencia, Rocca –que manejaba una camioneta Volkswagen Nivus– había consumido "alcohol y estupefacientes" antes de protagonizar el accidente en el que murieron dos mujeres argentinas que viajaban en un Ford Ka acompañadas de otras personas, de la misma nacionalidad.
La conductora del Ford Ka que falleció también había consumido drogas: en el organismo de Josefina Ferrero se encontró cocaína, metanfetamina, ketamina, éxtasis y cannabis.
Para el fiscal –con base a un informe del departamento de Accidentología de Policía Científica–, el conductor argentino iba a una "velocidad mayor a la permitida" por la ruta 104 de norte a sur, "cuando al llegar al kilómetro 1 cambió de senda invadiendo completamente la contraria, impactando frontalmente con un vehículo que circulaba en sentido contrario".
También se apoyó en las declaraciones de los sobrevivientes al accidente, los registros de las cámaras de videovigilancia del lugar, el llamado al 911 que se hizo posterior al choque, las fotos del accidente y el examen toxicológico de Rocca y su espirometría.