Espiritualidad es la palabra con que define al país. Paz y tranquilidad dominan la erscena en las calles. Ahí donde la gente se agolpa en una especia de carro para comer. Nadie tiene apuro. Nadie se hace mala sangre. No tienen nada pero lo tienen todo: felicidad. Y en ese lugar, perdido en el mundo, entre Camboya, Vietnam, Tailandia, Birmania y China, hay un uruguayo jugando al fútbol.
Diego Silva, perdido en Laos
Las vivencias de Diego Silva en un país espiritual donde la getne se conforma con poco