La volatilidad de los mercados cambiarios llegó para quedarse. Al menos hasta que Europa encamine la salida de la crisis. En ese contexto, Uruguay tiene un margen acotado para amortiguar el shock externo a través del tipo de cambio. La inflación actual, muy por encima de la meta oficial, y la incertidumbre en torno a la evolución de las materias primas hacen que un dólar a $ 20 sea “incómodo” –ayer cotizó a $ 20,083 en el mercado interbancario– y un billete verde a $ 21 se vuelva insostenible.
La situación, sostuvo, es muy distinta a la de 2008, cuando la suba del dólar de casi 25% fue acompañada por una fuerte caída en el precio de las materias primas, que alivió por completo el efecto sobre los precios.
“La última palabra para saber en qué medida va a depreciar la moneda uruguaya la tienen los commodities, que van a dar el margen. El problema (hoy en día) es que no se sabe para dónde van a ir los precios”, explicó.
Teniendo en cuenta los valores actuales del petróleo y las materias primas alimenticias, CPA Ferrere realizó una proyección de inflación con distintos escenarios de tipo de cambio.
Con un tipo de cambio convergiendo a $ 19, como espera que evolucione durante el próximo año, la inflación cerraría el año “casi en 8%” y tendería a 7% en 2012. Se trata de un registro por encima de la meta oficial de entre 4% y 6%, pero “alejada de los dos dígitos”. Sin embargo, con un dólar a $ 20, el panorama se torna más complicado. La inflación alcanzaría a 8,7% y eso resulta “relativamente incómodo” para las autoridades, que deben velar por la estabilidad de los precios, aunque “no es inmanejable”, según Capurro.
Con un aumento de las cotizaciones hasta $ 21, en cambio, la inflación “orillaría el 10% en algunos meses”. De esa manera, concluyó: “Con los precios actuales de las materias primas, Uruguay no resiste un tipo de cambio por encima de $ 21”.
Copom
Según señaló Capurro, la caída de las exportaciones durante el segundo trimestre del año no puede evaluarse como consecuencia de un problema de competitividad. El análisis realizado por CPA Ferrere arroja que el deterioro del componente externo de la demanda agregada se explicó por una caída de las ventas de carne, debido a una escasez de oferta en el medio local. “Si el problema es microsectorial, un tipo de cambio a $ 30 no va a hacer mucho al respecto”, explicó.
Sin embargo, en su reunión de hoy, el Comité de Política Monetaria (Copom) deberá mostrar su preocupación sobre la caída de las exportaciones y la desaceleración de la economía, de 2,1% en el primer trimestre del año a 0,5% en el segundo cuarto.
CPA Ferrere espera que el gobierno se alinee a la política de Brasil y recorte la tasa de referencia, o al menos explicitando que el mercado de cambios va a acompañar la tendencia del vecino país.
Al mismo tiempo, sostuvo que el Banco Central deberá convocar a una “reunión extraordinaria” del Copom antes de diciembre –los encuentros son de carácter trimestral– porque en el contexto actual, “tres meses es mucho tiempo”.
Crecimiento
Las proyecciones realizadas por la consultora arrojan que aun en el “peor escenario”, en que un default griego mal resuelto desencadenara consecuencias similares en los mercados a la caída de Lehman Brothers –en setiembre de 2008–, la economía uruguaya seguiría creciendo.
Un shock externo “significativo”, que incluya una depreciación del peso de 25%, una caída de 15% en el precio de los alimentos y de 25% en el petróleo, un magro crecimiento de 0,8% de Argentina y un retroceso de 0,6% en Brasil en 2012, Uruguay se mantendría en terreno expansivo, aunque con un aumento de la actividad de 1,6% ese año. Si bien sostuvo que “la probabilidad de que eso ocurra es menor a 20%”, la ocurrencia “depende muchísimo de decisiones de política” –fundamentalmente en Europa–, lo que arroja una mayor incertidumbre.
En el escenario más probable, la consultora espera un crecimiento de la actividad de 6,3% para este año, que se desacelerará a 5% en el próximo. Durante 2010 Uruguay creció 8,5%.
5%
Más probable. En el escenario base planteado por CPA Ferrere, Uruguay se desacelerará en 2012 desde el crecimiento de 6,3% previsto para este año
1,4%
Peor escenario. Ante un shock externo significativo, de la magnitud del recibido cuando quebró Lehman Brothers, el enlentecimiento de la actividad sería mayor en 2012.