La planta de Cannabis sativa ha generado desde hace algunas décadas pasiones llamativas. Desde religiones hasta millones y millones gastados para la destrucción de cultivos. Es un tema difícil, que conlleva riesgos que hay que sopesar con cuidado. Pero que a través de su potencial como generador de medicinas, productos industriales y textiles, son potenciales que si Uruguay sabe aprovechar pueden consolidar una lógica de crecimiento basado en el agregado de valor agrícola y al perfil de Uruguay natural. Uruguay dispone por poco tiempo más de un monopolio mundial para trabajar con cannabis seriamente. Y tiene una trayectoria de seriedad en general y trazabilidad en particular que no puede desperdiciar.
El cannabis en la estrategia país
Existe oportunidad en la investigación científica de las propiedades de esa planta