Mario Bergara recibió en los últimos días el espaldarazo de los grupos con más peso de la Convocatoria Seregnista Progresistas, la alianza que busca llegar robusta a octubre.
El senador y expresidente del Banco Central será precandidato a la Presidencia de la República, pero se suman los nombres de grupos y dirigentes que se desmarcan de su arremetida, mientras que aún los respaldos más leales dejan entrever las dificultades del seregnista para acomodar el cuerpo entre los favoritos Yamandú Orsi y Carolina Cosse.
A eso se suma un escenario en que la visibilidad se le irá "estrechando" cada vez más, opacado por la polarización entre los intendentes, según reconocen en su entorno.
Una fuente de su comando indicó que la campaña queda encerrada en un "circuito" en que su bajo desempeño en las encuestas, más la falta de "territorio" –es el único de los cuatro candidatos que no gobierna– lo hace quedar relegado, y eso retroalimenta los números. Desde ese espacio apartado del "voto útil" que define la victoria entre favoritos, el fin último será consolidar el espacio para ganar una mayor representación parlamentaria en octubre.
Así quedó de manifiesto el pasado jueves en un activo militante convocado por su sector Fuerza Renovadora a través de Zoom, en horas en que el "bergarismo" debía dar respuesta ante las disidencias de dos socios –Plataforma y Magnolia– que terminaron plegándose a la campaña de Orsi, y tres días antes de que el astorista Asamblea Uruguay le renovara la confianza, aún a costa de sufrir desgajamientos en el interior.
El senador también retuvo en la semana el respaldo del Partido Demócrata Cristiano, cuyo líder Jorge Rodríguez es su jefe de campaña.
Bergara habló a través de su pantalla para 194 participantes, entre los que se contaban militantes de varios departamentos, dirigentes y asesores de su riñón. El economista dijo estar "pisando el acelerador en la campaña" y que busca tratar "los temas que le importan a la gente". Refirió entonces a las urgencias propiciadas por la diferencia cambiaria en el litoral y a los problemas de seguridad.
"Con humildad, hay que decir que nadie tiene la solución mágica", dijo y llamó a buscar "una política de Estado". "En el Frente Amplio hay sectores que plantean que no es posible ningún tipo de diálogo con la derecha. Eso no lo compartimos, porque estaríamos negando la posibilidad de llegar a una política de Estado", afirmó.
Inés Guimaraens
Mario Bergara el día del comité de base
Bergara sostuvo que en educación y en la lucha contra el narcotráfico necesitan "políticas con continuidad". "No podemos seguir a los bandazos, (...) tampoco se resuelve en tres años de gobierno", dijo. El economista llamó a "avanzar con una orientación, porque no va a haber ni capacidad ni recursos para hacer reformas de manera inmediata", con un "fracaso" del gobierno en mejorar el resultado fiscal y con "el atraso cambiario más grande del siglo".
"No ignoramos que la competencia interna en el FA va a dando una perspectiva de polarización. No es buena, pero es una realidad que tenemos que seguir monitoreando porque su profundización está afectando. Nuestra precandidatura sigue siendo una contribución al Frente Amplio ancho que precisamos para ganar", ratificó.
Bergara planteó además que su rendimiento en las encuestas –todas por debajo del 10%– es una "evaluación muy temprana" que "todavía no da cuenta de una campaña más o menos desarrollada", y añadió su convicción de "seguir dando la pelea" para "fortalecer al espacio seregnista".
"La campaña no ha sido efectiva"
Uno de los más autocríticos fue su asesor Martín Vallcorba. "A la luz de esos resultados, la campaña no ha sido efectiva. (...) Es un error pensar que no estar marcando en otros niveles fue por falta de compromiso de otros socios –que sin duda existió–, pero el análisis autocrítico es fundamental y todavía tenemos tiempo. La salida de Plataforma y Magnolia es una mala noticia, no por los votos que aporten, sino porque hacen un espacio que a la luz de la gente va perdiendo algunos componentes".
El excoordinador de Inclusión Financiera opinó que "mientras más pareja sea la interna, más difícil va a ser consolidar la candidatura". "Bajarla ahora sería una mala noticia. Pero si no logramos revertirla y tenemos una mala votación en junio, es una muy mala noticia. Seguir marcando 6% o 7% es una mala noticia", concluyó, y llamó a "pisar el acelerador ahora pero estar con cabeza abierta".
La senadora Liliam Kechichian empezó dejando en evidencia el peso de Fuerza Renovadora respecto a los socios que se bajaron, al celebrar la cantidad de participantes conectados. "No sé qué otra instancia puede reunir a 141 personas una noche de jueves. En las asambleas (en que decidieron respaldar a Orsi) había 30 en Plataforma y 16 en Magnolia. Lo digo solamente para que valoremos más globalmente de qué estamos hablando".
La exministra de Turismo aseguró que los seregnistas han sido "abanderados de las reformas más radicales de los gobiernos de izquierda". "Yo, moderada, nada", enfatizó.
Diego Battiste
Archivo, Mario Bergara y Yamandú Orsi
"Convocatoria no hubiera existido sin la presencia importante de Mario en la campaña. Sin ella hubiéramos estado diluidos en dos candidaturas que no nos representan. (...) Sería hartamente negativo para Mario bajarse en este momento. Quiero reivindicar lo estratégico y con responsabilidad seguir monitoreando", dijo Kechichian.
Varios más hablaron: un militante de Pocitos dijo que es el barrio donde "más votos tienen", pero que no conocen "a nadie", dado que "el tipo de adherente a Convocatoria es silencioso y no suele participar en las estructuras". Otro acusó "operaciones" lanzadas desde "medios de derecha" y, en referencia al MPP y la denuncia a Orsi, propinó que "hoy hay quienes están probando de su propia medicina".
El único a favor de bajar la candidatura fue Arturo Echevarría, actual director del Mercado Agrícola. "Mario, este es el momento de bajarse y reagruparse en la (lista) 95 en favor de Orsi".
Con un espaldarazo casi unánime, Bergara le valoraría al final la franqueza de su "postura discorde".