En el año 2005, el periodista argentino Horacio Verbitsky publicó el libro El Silencio, en el que acusó al entonces superior de los jesuitas en su país, Jorge Bergoglio, de no haber evitado el secuestro de dos jóvenes ligados a la congregación. El nuevo papa aclaró su postura y la Justicia dejó en el olvido la causa, pero las sombras igual aparecieron al mismo tiempo que Bergoglio se convertía en el papa Francisco.
El jesuita en los años de plomo
La Justicia nunca encontró pruebas de que Bergoglio colaborara con la dictadura