Se ve venir muy poca agua en los pronósticos hasta el 20 de octubre y hay sí una buena chance de lluvias importantes a partir del sábado 21 que podrían asegurar un rendimiento del trigo en el eje de los 4 mil kilos por hectárea, manteniendo el alto promedio de las últimas tres campañas.
El trigo puede continuar el crecimiento en productividad de los últimos años y marcar un nuevo récord de productividad, si logra unos 4.200 kg/ha promedio nacional, pero para llegar a eso habrá que evitar el riesgo de lluvias a la cosecha en noviembre.
La anhelada revancha
Concretar un alto rendimiento es clave porque la agricultura viene de una desastrosa zafra de verano.
Los precios actuales defienden poco, y solamente una alta producción podrá sostener un buen resultado en la primera parte de la zafra 2023/24. Mientras trigo y cebada se sembraron con una expectativa de obtener al menos US$ 250 por tonelada, a la cosecha están muy cerca de los US$ 200 por tonelada.
La colza que empezó arriba de US$ 500 ya está por debajo de US$ 400 por tonelada.
Según el análisis de costos elaborado por Sofoval, en el momento de la siembra el costo del trigo era de US$ 857 por hectárea que, “a un precio estimado de US$ 260 por tonelada y un rinde de 3.300 kilos daba un margen de US$ 313”.
El precio se ha caído pero la expectativa de rendimiento es más alta. Con ese costo, es necesario un rendimiento superior a los 4.000 kilos si se quiere lograr un margen.
En la zona hay campos que proyectan rendimientos de entre 5.500 y 6.000 kilos, por encima de los rindes del año pasado, dijo Edgardo Rostán, presidente de la Cámara Uruguaya de Servicios Agropecuarios (CUSA).
Piqsels Trigales. Tomando como referencia la Encuesta Agrícola “invierno 2023” de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA), hay 301.353 hectáreas de trigo sembradas, lo que a un promedio de 4 mil kilos por hectárea arrojaría un potencial de 1,2 millones de toneladas.
El mercado interno es abastecido con 400 mil toneladas y las restantes 800 mil configurarían un saldo exportable con un potencial de generar US$ 160 millones en ingresos.
Cae la producción en el sur
El trigo tenía sus fundamentos para un repunte de precios y el informe mensual del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de este jueves dio cierto sostén, recortando la producción mundial particularmente por una caída de la producción de Australia, donde El Niño ha instalado una sequía grave.
La producción fue recortada de 26 a 24,50 millones de toneladas y las exportaciones, de 19 a 17,50 millones. El año pasado Australia exportó 32,50 millones de toneladas.
Informe agrícola No modificó la producción prevista para Argentina, algo que si hizo la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) que coloca la cosecha del país vecino en 14,3 millones, mientras USDA la sostiene en 16,5 millones.
Informe agrícola La reacción inmediata de los mercados fue una suba de 2% en los precios de los contratos futuros.
El trigo diciembre en Chicago ganó seis dólares el jueves, de US$ 204 a US$ 210 la tonelada, en tanto en Uruguay ya se pueden asegurar US$ 220 para el grano de la próxima cosecha.
El stock mundial va por su cuarto año consecutivo de caída y está en los niveles más bajos desde la zafra 2015/16. La producción 2023/24 fue corregida a la baja hasta 783 millones de toneladas desde el récord de 790 millones de toneladas en la campaña pasada, como consecuencia de la menor producción de Australia.
Informe agrícola La cebada, con 143 millones de toneladas, tendrá la menor producción mundial desde 2018/2019 y niveles de stocks históricamente bajos, 17 millones de toneladas, los más reducidos en los últimos 40 años.
Faltante de Argentina: posible piso para Uruguay
Argentina se encamina a una segunda cosecha floja. Aunque lograría un repunte de 24% en la producción respecto a los bajísimos 11,5 millones de toneladas de la campaña pasada –calificada como “desastrosa” por la BCR– es insuficiente para estimular una recuperación.
La disponibilidad de trigo argentino para vender al exterior desde la próxima cosecha hasta diciembre de 2024 se ajusta al volumen más bajo en casi 10 años, unos 5,1 millones de toneladas.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que 1,8 millones de hectáreas sembradas de trigo (una de cada tres) está en condición regular o mala y 39% de los trigos sobre suelos con una condición hídrica “regular o seca”.
En redes sociales las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) compartieron imágenes de lotes de trigo en la provincia de Santa Fe abiertos al pastoreo en condiciones que llaman “la sequía eterna”.
En Brasil, el último informe mensual de estimaciones agrícolas de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) redujo de 10,82 a 10,46 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la actual campaña –ya se cosechó el 41%–, pero mantuvo sus proyecciones de importaciones y de exportaciones, en 5 millones y 2,6 millones de toneladas respectivamente.
La cosecha será similar en volumen al récord del año pasado, aunque algo decepcionante para los productores y con preocupaciones crecientes por la calidad del trigo debido al exceso de agua. Tras un aumento de 10% del área (300 mil hectáreas más) los rendimientos esperados fueron recortados de 3.415 a 3.023 kilos por hectárea.
La superficie de trigo de Estados Unidos crecería un poco menos de lo proyectado como consecuencia del deterioro de la rentabilidad del grano, con los precios más bajos en tres años, y semilla cara después de tres años de sequía.
Se prevé que las exportaciones de trigo de Estados Unidos alcancen su nivel más bajo en 52 años en la campaña comercial 2023/24.
La producción de trigo en Australia es el factor más influyente en el cambio de equilibrios. Caerá casi 40%, desde más de 39 millones de toneladas en la campaña récord del último año hasta 24,5 millones de toneladas como consecuencia de la severa sequía, con rendimientos muy por debajo del promedio.
Pasará de exportar unos 28 millones de toneladas anuales en tres temporadas seguidas -favorecidas por las condiciones lluviosas de La Niña- 17,5 millones de toneladas en 2023/24.
La cebada caerá 26% a menos de 10,5 millones de toneladas y la producción de colza y canola ajustará 38% a 5,2 millones de toneladas, según las estimaciones del Ministerio de Agricultura.
Juan Samuelle Cosecha de trigo en Colonia. Precio: ¿cambio de tendencia?
El informe del USDA permitió al trigo acercarse a los US$ 210 por tonelada para la posición diciembre, con factores alcistas ejerciendo más presión que algunas señales bajistas.
Por la incertidumbre climática en Uruguay “se hicieron muy pocos negocios de kilos a precios buenos”, señaló Rostán, en alusión a los precios del trigo de US$ 280 por tonelada en junio y julio.
La referencia hoy en Uruguay es de US$ 215 por tonelada, y se ha mantenido por encima de los precios del mercado de Chicago.
Mientras, los cultivos de verano se siembran con incertidumbre de disponibilidad de agua en maíz y a la espera de que las lluvias carguen los perfiles de los suelos en soja.
Persiste la expectativa de un Niño anunciado, instalado en Río Grande del Sur, pero que no termina de cruzar al sur y oeste de Uruguay.
Para productores que vienen del duro golpe de la sequía que aniquiló a la zafra pasada de cultivos de verano, la expectativa de revancha con El Niño es una promesa por cumplirse que da la impresión de estar más cerca de hacerse realidad.
Las lluvias de esta semana levantaron los ánimos, como se vio en la muy numerosa reunión que organizó ADP - Agronegocios del Plata, y si las lluvias de la próxima semana se concretan la zafra revancha seguirá consolidando su chance de revertir el mal resultado de la zafra de verano pasada.
Informe agrícola