Las fuerzas de seguridad de Birmania cortaron las gargantas de musulmanes rohinyás, quemaron vivas a sus víctimas y violaron en grupo a mujeres y niñas, según dos informes que describen la "creciente evidencia" de un genocidio contra esta minoría.
Informes demuestran que hubo genocidio de rohinyás
Human Rights Watch enfocó su informe en el uso de la violencia sexual en la campaña militar contra esa minoría musulmana