Juana Molina presentó este año su premiado disco Wed 21 con un espectáculo en el Teatro Solís. A pesar del aplomo que impone la sala, se trató de un evento más que nada distendido. Entre canción y canción, la artista mostró esa veta actoral que había tenido guardada en segundo plano durante los últimos años. Contestaba a los gritos del público y hacía chistes sobre sus artefactos y su pinta.
Hoy en La Trastienda realizará su segundo show en Montevideo en menos de un año, una rareza para Molina. Allí se presentará con un nuevo formato: “para bailar”.
Según contó a El Observador, Molina volverá con los músicos Odin Schwartz (teclados y sintetizador) y Diego López de Arcaute (batería). “Y yo con mis cosas de siempre, teclado, guitarra, pedales varios y voz”, agregó. “El show consiste en tocar casi todos los temas del último disco, Wed 21, que son, en su mayoría, muy bailables. Sobre todo en la versión en vivo”, explicó.
Hacer bailar al público es un concepto nuevo para Molina. “Cuando empecé a tocar canciones como Un día o la segunda parte de ¿Quién? o Los hongos de Marosa, vi que la gente sentía ganas de bailar. Y, según el lugar, se paraban y bailaban. Eso me generó, además de una enorme alegría, mucha adrenalina que me fue llevando a hacer los shows cada vez más bailables. Por eso no me gusta ya tocar en lugares con butacas”, afirmó.
El éxito internacional de Molina ya tiene larga data, sin embargo, este año en particular estuvo girando por el mundo. Estuvo en festivales en Buenos Aires, Nueva York y Dinamarca, además del mítico Glastonbury de Inglaterra. Realizó también espectáculos en países como Italia, Francia y Australia.
Wed 21 no solo es un disco alabado por la crítica, sino que además este año ganó un premio Gardel como Mejor álbum de rock pop alternativo y un Grammy Latino como Mejor diseño de arte.
Las entradas para el show en La Trastienda están a la venta en Red UTS a $ 310 y $ 460.