El entrenador Eduardo Acevedo y su hermano y ayudante técnico, Alejandro Acevedo, cargaron contra el línea Miguel Nievas. El cuarto árbitro, Héctor Martínez, intentó separar metiéndose en el medio y Alejandro simuló un golpe ante el desconcierto del resto del staff violeta que no daba crédito a lo sucedido.
Incluso luego del partido, el hermano de
Eduardo Acevedo pasó golpeando las puertas y las paredes rumbo al camarín de su equipo y cuando se encontró con los vestuaristas presentes los increpó: "Ustedes son todos cómplices".
En ese momento, Andrés Lamas intentó calmar a Acevedo antes de entrar definitivamente en el vestuario según informó el equipo deportivo de Del Sol FM.
Por su expulsión anterior ante Peñarol recibió tres partidos sin poder entrar a la cancha ya que le tipificaron injurias y desobediencia.