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La selección, Nacional, Peñarol, Tabárez, Forlán, Suárez y Wynants: símbolos de una época

Los hitos de la selección de fútbol, los de Nacional y Peñarol, los títulos del básquetbol y la medalla olímpica de Wynants: los 25 grandes hechos que marcaron las primeras 10.000 ediciones de El Observador

MIlton Wynants en la pista de Sídney va en busca de su medalla olímpica

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06 de junio de 2021 a las 05:00

Títulos, gloria, decepciones, decadencia, renaceres. En 30 años el fútbol uruguayo transitó por esos senderos. Nacional y Peñarol se olvidaron de ganar en la arena internacional y enfocaron sus baterías en el ámbito doméstico, la selección superó una de las peores crisis de su historia recuperando competitividad y prestigio a partir de 2006 con la llegada de Óscar Tabárez. Mientras, el básquetbol vivió sus últimas epopeyas a nivel sudamericano en la década de 1990 y el deporte de alto rendimiento federado tuvo algunas esporádicas aunque heroicas conquistas.  

El fútbol vivió un proceso marcado por dos rumbos diametralmente opuestos. Mientras la selección uruguaya arrancó la década de 1990 con una absurda confrontación entre el director técnico Luis Cubilla y las principales figuras que militaban en Europa, entonces denominados repatriados, y los grandes aún tenían frescas sus últimas proezas internacionales (Peñarol en la Libertadores de 1987, Nacional la Libertadores y la Intercontinental 1988), el paso de los años hizo que aurinegros y tricolores llegaras a las tres décadas sin éxitos internacionales y que la selección resurgiera de sus cenizas en 2006 con la llegada de Tabárez. 

La Copa de la paz

Antes, en 1995, Uruguay conquistó la Copa América con Héctor "Pichón" Núñez como entrenador. Después de 28 años, el torneo de selecciones más antiguo del mundo volvió al país y la celeste salió a defender su invicto del siglo en partidos internacionales oficiales jugando como local. 

Lo hizo exitosamente con un Enzo Francescoli brillante. Maduro, líder, capitán y determinante. También con un volante que se comió la cancha como Álvaro Gutiérrez, un tiro libre de Pablo Bengoechea que forzó los penales en la final ante Brasil y una puntería perfecta en la definición con Fernándo Álvez atajándole un tiro a Tulio Maravilha y Sergio Martínez metiendo el decisivo tiro de la consagración. 

Francescoli, el mejor jugador de la Copa América 1995

Uruguay logró la consagración invicta tras ganarle en el grupo a Venezuela 4-1, a Paraguay 1-0 y empatar con México 1-1. En cuartos de final superó 2-1 a Bolivia, en semifinales 2-0 a Colombia y en la final 5-3 a Brasil por penales tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario. 

La llegada de Tabárez

Óscar Tabárez, un ciclo histórico

En 2006, Tabárez llegó para revolucionar a una selección que venía de clasificar a solo uno (eliminado en el grupo de Corea-Japón 2002) de sus últimos cuatro mundiales. 

Fue Daniel Pastorini, fallecido en febrero de este año, quien convenció a Tabárez de volver a dirigir a Uruguay y al presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), Eugenio Figueredo, de contratarlo. 

El 8 marzo de 2006, la celeste jugó sus primeros amistosos contra Rumania e Irlanda en Estados Unidos. Pero el trabajo del Maestro no se redujo solo a la conducción de la selección mayor sino también a coordinar todo el trabajo de los juveniles, a supervisar las mejoras del Complejo Celeste y a montar una estructura de trabajo sin precedentes en el historial de la celeste.  

Desde entonces suma 207 partidos dirigidos, un pleno en clasificaciones a mundiales (Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018), la Copa América 2011, siete clasificaciones consecutivas a mundiales sub 20 con un título en la región después de 36 años (Ecuador 2017), un vicecampeonato mundial en Turquía 2013, un vicecampeonato mundial en sub 17 (México 2011), una medalla de oro de Juegos Panamericanos (Toronto 2015).  

Sudáfrica 2010

El cuarto puesto de Sudáfrica 2010 fue para Tabárez el espaldarazo definitivo para proseguir con su obra al frente del proceso de selecciones. 

Uruguay debutó con empate ante Francia (0-0), luego goleó a Sudáfrica (3-0) y superó a México (1-0). En octavos de final eliminó a Corea del Sur en alargue (2-1) y en cuartos de final a Ghana por penales, con las inolvidables picadita de Sebastián Abreu en el penal definitivo. El sueño se terminó con Holanda en semis (2-3) y el tercer puesto se perdió contra Alemania (3-2). 

La picó, la picó, la picó

El prestigio se recuperó. A partir de entonces, Uruguay empezó a competir contra selecciones de primer nivel en partidos amistosos. 

Los jugadores de esa generación capitaneada por Diego Lugano se convirtieron en referentes e ídolos del público de la selección que llenó el Centenario cada vez que la celeste jugaba de local generándose un feeling único entre hinchas y futbolistas. 

Forlán Balón de Oro

Diego Forlán y su Balón de Oro 10 años después

La actuación de Diego Forlán en Sudáfrica fue descomunal. Si bien España ganó el torneo basado en el modelo Barcelona con dos generadores de juego estupendos como Andrés Iniesta y Xavi Hernández, el uruguayo fue elegido como el mejor por el rol preponderante que tuvo en Uruguay para llevarlo a semifinales. 

Forlán fue uno de los goleadores del torneo con cinco tantos (la Bota de Oro se la llevó Thomas Müller de Alemania), su visión de juego potenció a talentos como el de Luis Suárez y Edinson Cavani y su pegada a la veloz pelota del Mundial, la Jabulani, lo convirtió en una pesadilla para los goleros rivales. 

La Copa América 2011 

El único trofeo oficial ganado por Tabárez con la selección mayor fue el de la Copa América de Argentina 2011.  

Uruguay en lo más alto de América

El equipo fue de menos a más. En la serie empató 1-1 con Perú, 1-1 con Chile y venció a un equipo alternativo de México por 1-0. En cuartos de final, en Santa Fe, eliminó a Argentina por penales jugando más de un tiempo con un hombre menos por expulsión de Diego Pérez, uno de los símbolos del inicio de la era Tabárez. 

Al pisar las semifinales el equipo en general y Luis Suárez en particular fue arrollador: 2-0 a Perú y 3-0 en la final a Paraguay para volver a levantar la Copa por 15ª vez en la historia. 

Suárez fue elegido como el mejor del torneo y Sebastián Coates como el mejor jugador joven. 

Luis Suárez, el MVP en 2011

Los récords celestes

Tabárez se convirtió en el entrenador con más partidos dirigidos en una selección en toda la historia del fútbol mundial: ya va por 207 partidos y lejos, atrás, quedó el récord del alemán Sepp Herberger con 167 encuentros. 

En 2011, Forlán superó a Héctor Scarone como el máximo goleador de la historia de Uruguay al alcanzar 32 goles en su historial personal. Hoy ese récord está en manos de Suárez con 63 tantos y el que lo sigue es Cavani con 51. 

Godín, capitán histórico

En materia de partidos jugados, esta generación de jugadores de la era Tabárez acapara el top 12 del historial uruguayo y de los 20 primeros solo seis no pertenecen a esta generación.  

Top 20Partidos
1- Diego Godín140
2- Maximiliano Pereira125
3- Edinson Cavani118
4- Fernando Muslera117
5- Luis Suárez 117
6- Diego Forlán 112
7- Cristian Rodríguez110
8- Martín Cáceres 103
9- Diego Lugano 95
10- Egidio Arévalo Ríos90
11- Diego Pérez89
12- Álvaro Pereira83
13- Rodolfo Rodríguez78
14- Fabián Carini 74
15- Enzo Francescoli73
16- Álvaro González 72
17- Ángel Romano70
18- Sebastián Abreu70
19- Álvaro Recoba68
20- Pablo García65

Forlán y Suárez Botas de Oro

Por primera vez en la historia, un futbolista uruguayo ganó el prestigioso galardón de la Bota de Oro, premio al mejor goleador de liga europea que se entrega al final de cada temporada. 

El primero en lograrlo fue Forlán, en la temporada 2004-2005, cuando defendía a Villarreal donde conformó una dupla letal con Juan Román Riquelme. Hizo 25 goles y compartió el cetro con Thierry Henry de Arsenal. En 2008-2009 repitió, ya como jugador de Atlético de Madrid, anotando 32 goles. Con el colchonero conquistó la Europa League 2009-2010 marcando los dos goles de la final contra Fulham.  

Luis Suárez siguió sus pasos en la temporada 2013-2014 cuando anotó 31 goles con Liverpool y compartió el galardón con Cristiano Ronaldo de Real Madrid. En 2015-2016 repitió el premio anotando 40 goles con Barcelona, club con el que ganó 14 títulos, incluida la Champions 2014-2015 con gol en la final y el Mundial de Clubes 2015 en el que fue máximo anotador. 

Quinquenio de Peñarol

¿Y por casa? El fútbol uruguayo estuvo marcado a fuego por el quinquenio que Peñarol impuso en el Uruguayo entre 1993 y 1997. 

José Pedro Damiani contrató a Gregorio Pérez como entrenador y este trajo a Pablo Bengoechea desde Gimnasia y Esgrima La Plata para armar un equipo entorno a él. 

Pablo Bengoechea, símbolo del quinquenio

Con las pelotas quietas de Bengoechea y un grupo de jugadores ganadores donde coexistieron contrataciones de los mejores jugadores del medio como Óscar Aguirregaray, Darío Silva, Marcelo Otero, Luis Romero o Marcelo Zalayeta con juveniles de la casa como Washington Tais, Robert Lima, Claudio Flores, Martín García, Federico Magallanes, Gonzalo De los Santos, Nicolás Rotundo, Heberley Sosa o Andrée González.  

En 1997, para coronar el quinquenio, el equipo le remontó dos épicos clásicos a Nacional, con goles decisivos de Juan Carlos De Lima, y posteriormente venció a Defensor Sporting en las finales.   

Nacional rompe el ciclo y marca la cancha

En 1998, con Hugo De León como entrenador, Nacional le cortó el sexenio a Peñarol bajo la presidencia de Dante Iocco. 

Rusen Sosa, figura de Nacional en 1998

Con Carlos Camejo como símbolo de rebeldía, Marco Vanzini como amuleto clásico, la clase de Ruben Sosa en ataque y los goles de Gabriel Álvez el tricolor ganó ambos torneos cortos para cortarle el exitoso ciclo al aurinegro. 

Desde entonces, Nacional ganó 13 Uruguayos contra siete de Peñarol, tres de Danubio y uno de Defensor Sporting, equipos que increíblemente descendieron al término del Uruguayo 2020. 

Vicecampeón de América y Campeón del Siglo 

El 2011 fue el único año en que un equipo uruguayo llegó a pelear por un torneo internacional. Diego Aguirre construyó un Peñarol ganador y tras pasar a tumbos el grupo, sufriendo goleadas contra Independiente y Liga de Quito, se hizo fuerte al eliminar al campeón Inter, en Porto Alegre, tras arrancar perdiendo al minuto de juego. 

En la final, luego de superar a Universidad Católica en cuartos de final y a Vélez Sarsfield en semis -con el corazón en la boca por el penal errado de Santiago Silva- el aurinegro perdió con el Santos de Neymar, quien debió ser expulsado en la segunda final por una violenta falta que sacó del juego a su marcador, Alejandro González. 

Darío Rodríguez en la final contra Santos

Las atajadas de Sebastián Sosa, la solvencia defensiva de Carlos Valdez, Guillermo y Darío Rodríguez, el fútbol de Luis Aguiar, la velocidad de Alejandro Martinuccio y los goles de Juan Manuel Olivera fueron claves en esa campaña. 

En marzo de 2016, Peñarol inauguró su estadio, el Campeón del Siglo, bajo la presidencia de Juan Pedro Damiani, una instalación de lujo para el fútbol uruguayo. 

Campeón de América juvenil

En 2018, Nacional logró un histórico título, la Copa Libertadores sub 20 que se disputó en febrero en el Estadio Centenario. 

Nacional, campeón de la Libertadores sub 20

Habían estado cerca antes, fuera de fronteras, Defensor Sporting en 2012 y Liverpool en 2016. 

El tricolor, dirigido por Rudy Rodríguez, goleó en el grupo a Colo Colo (5-0) y Sport Huancayo (8-0) para luego empatar con Independiente del Valle (0-0). En semis eliminó a São Pailo (3-0) y en la final superó a Independiente del Valle 2-1. Franco Israel, hoy en Juventus, Juan Manuel Sanabria, hoy en Zaragoza, Mathías Laborda, Joaquín Trasante, Emiliano Martínez, Brian Ocampo, Guillermo May y Thiago Vecino fueron las grandes figuras de esa generación que llegó en masa a Primera División poco tiempo después. 

El básquetbol bicampeón de América

Entre 1995 y 1997, Uruguay logró un bicampeonato en el Sudamericano de básquetbol siendo esos los últimos logros internacionales de un deporte que vio cómo Argentina y Brasil se despegaron a un nivel inalcanzable con el pasar de los años. 

Entre los dos torneos, Uruguay jugó 14 partidos de los que ganó 11 y perdió tres. El primero de esos torneo se jugó en el Cilindro y los jugadores que dirigió Víctor Hugo Berardi fueron Marcelo Capalbo, Gonzalo Caneiro, Enrique Cattivelli, Diego Losada, Luis Silveira, Jeff Granger, Óscar Moglia, Alain Mayor, Luis Eduardo Pierri, Marcel Bouzout, Juliano Rivera y Gustavo Szczygielski.

Capalbo cortó la red en 1995

Ese equipo solo perdió con Brasil en el grupo (89-63), venciendo a Venezuela (112-95), Argentina (87-67), Paraguay (117-83) y Chile (112-69). En semis eliminó a Venezuela (86-82) y en la final a Argentina (89-74). 

En Maracaibo 1997 repitieron Capalbo, Losada, Silveira, Moglia, Pierri, Bouzout y Szczygielski, sumándose Camilo Acosta, Nicolás Mazzarino, Adolfo Medrick, Juan Manuel Moltedo y Freddy Navarrete. En la serie venció a Colombia (94-63), Paraguay (99-59) y Bolivia (127-50), perdiendo con Brasil (75-74). En la ronda final superó a Venezuela (96-89), volvió a perder con Brasil (86-76) y dio cuenta de Argentina (80-78). Berardi volvió a ser el DT y Pierri fue goleador con 147 y mejor jugador del certamen. 

Biguá rey de América

A nivel de clubes, Biguá fue el único equipo uruguayo en coronarse a nivel internacional. En 1992 y en 2008 ganó el hoy extinto Campeonato Sudamericano de Clubes. 

En 1992 se coronó como local, en el Cilindro, bajo la conducción de Berardi. Álvaro Tito fue el capitán de un equipo que también integraron Adolfo Medrick, Gustavo Szczygielski, Enrique Tucuna, Luis Eduardo Pierri, Luis Eduardo Larrosa, Diego Nébel, Horacio Perdomo, Camilo Castro y Enrique Cattivelli, además de los estadounidenses Mark Stevenson y Oldhamm. Biguá jugó seis partidos, ganó cinco y perdió uno, frente a França de Brasil en la fase de clasificación.

En 2008, bajo la conducción del argentino Néstor "Che" García", en Guayaquil, el Pato repitió el plato con una generación de cracks formados en el club: Martín y Joaquín Osimani, Juan Rovira, Santiago Vidal, Leandro García Morales, Juan Cambón, Gonzalo Meira, Guillermo Nathan, Gonzalo Carvidón, Mathías Calfani además de los extranjeros Kevin Young y Duke Freeman.

Malvín dueño de la Liga Uruguaya   

El Malvín campeón de la Liga 2014-2015

La Liga Uruguaya de Básquetbol nació para quedarse en 2003 en sustitución del Federal con un afán de descentralizarse y expandir el básquetbol al interior, algo que con el correr de los años quedó por el camino. 

De la mano de Pablo López, quien llegó al club tras perder dos finales con Paysandú, Malvín escribió las mejores páginas de su historia al conquistar cinco veces el torneo (2006-2007, 2010-2011, 2013-2014, 2014-2015 y 2017-2018). Aguada lo sigue con tres conquistas, aunque la primera de ella, la 2012-2013 (con un García Morales determinante), tuvo un sabor especial porque rompió una sequía de 36 años sin conquistas. 

La medalla de Milton Wynants

MIlton Wynants en la pista de Sídney va en busca de su medalla olímpica

Fuera de las principales estructuras deportivas del país, el gran hito deportivo de los últimos 30 años del deporte uruguayo fue la medalla de plata de Milton Wynants en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, en la prueba por puntos de ciclismo. 

Wynants, campeón de la Vuelta Ciclista de 1996 y bicampeón de Rutas de América en 1998 y 2007, no solo conquistó esa memorable gesta en Sídney sino que se transformó en uno de los mejores deportistas de todos los tiempos de Uruguay al ganar la medalla de plata en Melbourne 2004 en la prueba por puntos y dos medallas de oro en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003: en su especialidad en pista y en la prueba de ruta. 

Cuevas campeón de Roland Garros

Pablo Cuevas, historia viva del tenis uruguayo

En 2008, con el peruano Luis Horna, Pablo Cuevas conquistó el torneo de dobles de Roland Garros emulando la gesta de Fiorella Bonicelli, campeona del mismo evento en dobles mixto en 1975 y en dobles femenino en 1976. 

Cuevas sacó al tenis del olvido en que cayó tras los retiros de dos grandes: Diego Pérez y Marcelo Filippini. A nivel ATP lleva ganados seis títulos en individuales. 

El notable nivel de la vela uruguaya

En estos 30 años, la náutica uruguaya tuvo siempre presencia olímpica siendo Alejandro Foglia, en Londres 2012, el más destacado a ese nivel con un diploma olímpico por su sexto puesto en la clase laser standard. 

Alejandro Folgia, diploma olímpico en Londres 2012

Fuera del exigente nivel olímpico, en la clase snipe, las hermanas Andrea y Mariana Foglia conquistaron un bicampeonato mundial en la rama femenina, en Oslo 2004 y Punta del Este 2006. El esposo de Mariana, Pablo Defazio, logró con Eduardo Médici el Campeonato Hemisferio de snipe en 2006 -mismo nivel y mismos competidores de un Mundial-, Dolores Moreira conquistó el campeonato mundial juvenil de laser radial en 2015 y Ricardo Fabini ganó en 2005, en España, el Campeonato Mundial de IMS como timonel y skipper del barco Memo Memulini donde fueron sus tripulantes Diego Stefani, Rodrigo Fabini, Aníbal Abella, Alejandro Salustio, Marcelo Alzola, Daniel Pellistri, Fernando Viana y Roberto Fabini. 

El gran despegue del atletismo

Emiliano Lasa, diploma olímpico en 2016

El título mundial de menores (sub 18) que Andrés Silva logró en octatlon en Sherbrooke 2003 marcó un antes y un después en el atletismo uruguayo. De la mano de Andrés Barrios, tanto Silva como Heber Viera y Déborah Rodríguez se hicieron grandes figuras sudamericanas. En los Juegos Olímpicos de Río 2016, Emiliano Lasa logró en salto largo un nuevo diploma olímpico (sexto puesto) siendo al año siguiente finalista del Mundial de Londres. 

Maglione maneja un deporte gigante

Julio Maglione, presidente de FINA desde 2009

En 2009, Julio Maglione, presidente del Comité Olímpico Uruguayo desde 1987, fue designado como presidente de la Federación Uruguaya de la Natación, uno de los dos grandes pilares del olimpismo. Su mandato terminará después de 12 años, en este 2021. Es el cargo más alto al que ha accedido un dirigente uruguayo en la historia del deporte.  

Rugby

Los Teros en acción ante Canadá en su Charrúa

Deportes con una progresión constante si los hay en los últimos años es el rugby que en 1993 ingresó a los mundiales juveniles y en 1999 alcanzó su primer Mundial mayor a donde recién pudo regresar en 2015 con la puesta en marcha de un plan de progresión que derivó en 2020 en el inicio del profesionalismo y que incluyó montar un centro de desarrollo y alto rendimiento en el Charrúa. 

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