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Pablo Da Silveira y la obra presentada en la Rural del Prado.

Agro > 150 AÑOS DE LA ARU

La tenaz defensa del valor de la agropecuaria que hizo el ministro de Educación y Cultura

“La producción agropecuaria y la ruralidad son demasiado importantes en este país como para que el sistema educativo les dé la espalda”, afirmó Pablo Da Silveira al presentar el libro de la ARU

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29 de noviembre de 2021 a las 21:31

“La producción agropecuaria y la ruralidad son demasiado importantes en este país como para que el sistema educativo les dé la espalda”, expresó el Dr. Pablo Da Silveira, ministro de Educación y Cultura (MEC), en su oratoria en el lanzamiento del libro de los 150 años de la Asociación Rural del Uruguay (ARU).

Al mediodía de este lunes 29, en el Salón Multiespacio de la Rural del Prado y ante algo más de 100 invitados, el ministro felicitó a la entidad anfitriona por su aniversario y por el libro, obra que leyó para realizar su presentación. Eso le permitió afirmar que es “sumamente interesante, muy completo, muy bien editado, muy bien ilustrado, muy disfrutable de leer”.

Luego, Da Silveira realizó un detallado análisis para valorar al sector agropecuario. Indicó, inicialmente, que este libro “contribuye a combatir un error conceptual que nos hace daño como país y que lamentablemente sigue siendo un error muy extendido que consiste en suponer que la producción agropecuaria es un tema que le interesa solo a los productores agropecuarios”.

Aclaró que esa idea, errónea en muchas partes del mundo, en Uruguay significa un “profundo desconocimiento del país que somos, de nuestra historia, de cómo el país ha sido construido, del presente y de las posibilidades de desarrollo”.

En ese marco, el libro de los 150 años de la ARU “ayuda mucho a mostrar que las cosas son bastante diferentes”, porque para Da Silveira “la historia del país no se entiende si no ponemos en el centro a la producción agropecuaria (…) no se entienden cosas previas al nacimiento del país, como nación independiente, si no atendemos a los fenómenos que tienen que ver con el agro”.

El libro resume los 150 años de la gremial fundada un 3 de octubre de 1871.

Desde la patria vieja hasta hoy

Explicó que “desde la patria vieja hasta hoy” la producción agropecuaria ha estado asociada al crecimiento económico del país, al desarrollo de oficios, a la introducción y desarrollo de tecnologías, a la inserción en los grandes circuitos comerciales y puso como ejemplo, en ese siglo y medio, a la instalación de la empresa Liebig (en Fray Bentos) para desarrollar el extracto de carne y el inmenso impacto que ese producto tuvo.

Mencionó que la agropecuaria ha contribuido también al desarrollo de caminería, de puentes, de vías ferroviarias, al nacimiento de poblaciones y a la consolidación del paisaje físico y humano de las distintas regiones del país.

También aludió a vínculos del sector con otros fenómenos sociales, como la red de escuelas rurales, la obra de Mevir y la vida universitaria, mencionado los orígenes de las facultades de Agronomía y Veterinaria y resaltó el vínculo de la agropecuaria con la investigación científica “en beneficio del país”.

Para poder entender la historia del país, “no podemos omitir ni por un momento ese protagonista central”, remarcó.

En un momento, para dar cuenta de cómo la ruralidad uruguaya ha tenido protagonismo en acontecimientos históricos en el mundo, recordó que Napoleón ingresó a Moscú en su invasión de Rusia montando un Criollo llamado Montevideo, llevado desde esta zona.

El valor de lo que derrama

“No se puede entender el presente si se soslaya el peso de la producción agropecuaria”, fue otra de las afirmaciones de Da Silveira, quien señaló “el enorme peso en las exportaciones” que tiene un rubro “absolutamente fundamental”, que no solo importa por lo que vende al mercado interno y exporta: “Importa todo lo que se derrama”.

“Es difícil encontrar un área que no tenga absolutamente nada que ver con el agro”, subrayó, y citó a modo de ejemplos el transporte, la construcción y el mantenimiento vial, la industria química, la alimentaria, la manufacturera y lo financiero. “El sector agropecuario contribuye a generar empleo, a mejorar los ingresos de muchísimas familias uruguayas”, complementó.

El jerarca instó a “superar algunas ideas que no nos hacen bien y conducen a falsas oposiciones, en particular la idea de que es un sector al que hay que extraerle recursos para poder sostener otra clase de iniciativas. Tiene que pagar impuestos, como todos los sectores, pero sus contribuciones son mucho más complejas y variadas que eso”.

Para Da Silveira, lo que ocurra en el sector agropecuario “será muy importante” para marcar el rumbo de la generación de conocimiento, del desarrollo tecnológico y de manera especial de la protección del medioambiente y las respuestas al cambio climático.

También expresó que hay que “pelear con otro concepto equivocado, la idea de que el sector primario es movido por formas de producción muy rudimentarias que en definitiva dependen solo del comportamiento de la naturaleza; es probable que esa visión sea falsa desde que entramos en el neolítico… hoy es más falsa que nunca”.

Para Da Silveira, “nuestra agropecuaria está cargada de conocimiento científico, incorpora tecnología día a día y todo esto genera buenas perspectivas, interesantes horizontes, pero también desafíos respecto de cómo formar a las futuras generaciones de uruguayos, sobre los nuevos perfiles profesionales, sobre el desarrollo de actividades de investigación y desarrollo tecnológico”.

“Va a ser cada vez más necesario pasar por encima de los límites disciplinares tradicionales y pensar los problemas y las oportunidades desde perspectivas mucho más integradas”, dijo, lo cual “nos exige trabajo, creatividad, un cambio de mentalidad”.

Avizoró que los problemas y oportunidades asociados al sector no serán en adelante encarados únicamente por quienes están formados en profesiones tradicionalmente asociadas al sector, dado que habrá más presencia de informáticos, de expertos en medio ambiente y del área biológica.

Hizo luego un llamado a repensar por el futuro del sector y del país el conjunto del sistema educativo y del sistema científico-técnico, “algo que no se hará en dos semanas, pero que hay que ir encarando”.

 

El anuncio del ministro Da Silveira

Anunció, finalmente, que el MEC está iniciando una línea de trabajo que vincula lo educativo con la ruralidad en un sentido amplio, productivo, económico, social y cultural, que va desde la primaria a lo universitario y se hará “porque nos parece y porque nos lo ordenó el Parlamento de la República en la última Ley de Presupuesto”.

Se diseñará una propuesta global que será presentada a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), con apoyos de profesionales uruguayos y de organismos internacionales con experiencia en la materia. También se pedirán ideas a actores del sector productivo.

Gonzalo Arroyo, Pablo Da Silveira, Gonzalo Valdés y Guzmán Tellechea.

"ARU no mira en gobiernos"

El Dr. Gonzalo Valdés, presidente de la ARU, tras explicar que el objetivo del libro fue recopilar la historia de la institución en esos 150 años acompañada la información por una producción gráfica que destacó, agradeció a las empresas que apoyaron la gestión: Banco República, BSE, Ancap, Antel, UTE, ACG, INAC y El País.

Luego agradeció especialmente al ministro de Cultura, por haber accedido a comentar el libro; al presidente de la Comisión Organizadora de los Actos de Conmemoración de los 150 años, el ingeniero agrónomo Guzmán Tellechea; al gerente de la ARU, ingeniero agrónomo Gonzalo Arroyo, responsable de la recopilación y redacción de la historia de la ARU para este libro; y a los editores Luis Ponce de León y Alfonso Zorrilla.

Tellechea, por su parte, expuso que con la presentación de esta obra “estamos dando un digno broche de cierre de la conmemoración de este singular aniversario”.

Aclaró que “es difícil, casi imposible”, resumir en una sola publicación los hechos y la circunstancias de un siglo y medio de vida gremial, “una historia de la ARU que es en paralelo a la historia del desarrollo agropecuario”.

Tellechea recordó especialmente a las personas que le restaron horas a sus familias y al descanso para “hacer grande a esta institución: con este libro estamos homenajeando a cada uno de los tantos integrantes de las juntas directivas que a lo largo del tiempo fueron por sí mismos actores de relevancia en el devenir de nuestra historia institucional”.

Concluyó su exposición señalando la emoción que le generaba ver en el auditorio a muchos expresidentes de la ARU (entre ellos el actual ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, ingeniero agrónomo Fernando Mattos), quienes recibieron de obsequio el libro de los 150 años, agradeciendo también a las autoridades presentes y a los representantes de las gremiales de la ARU.

Arroyo, entre varios agradecimientos y tras mencionar su alegría por la presentación del libro, recordó que el ingeniero agrónomo Gabriel Capurro, siendo presidente de la ARU, fue quien le encargó la labor de ocuparse del libro de los 150 años, “un enorme honor”, destacando el apoyo que tuvo de parte de toda la directiva que ahora preside Gonzalo Valdés.

“Es un libro de relato de hechos que permite construir un legado institucional, ese gran mandato que de alguna manera marca los rumbos de la institución”, reflexionó. Y de ese legado Arroyo rescató dos mandatos: “ARU no impulsa ningún rubro en particular, sino la producción agraria en todos sus rubros” y “ARU no mira en gobiernos, sino en colaborar para el desarrollo del país, no importa quién esté en el gobierno y la anécdota contenida en el libro sobre la presentación del borrador del Código Rural es lo más significativo sobre esa aseveración”.

La presentación se realizó en el Salón Multiespacio de la Rural del Prado.

Los próceres de la producción nacional

Finalmente, los editores también expusieron sus conceptos. Ponce de León, como reflexión personal tras lo investigado, mencionó que así como a nivel educativo se habla de próceres que fueron responsables de los orígenes del país y la nación, los fundadores de la ARU deben considerarse como los próceres de la producción nacional, por sus aportes al orden y al desarrollo del país productivo, citando múltiples logros que hubo entonces y luego hasta la actualidad. Tras mencionar a varios de aquellos pioneros, dijo que a esa “interminable” lista habría que recordarla mucho más seguido y mencionó la existencia de una “gratitud máxima a quienes hicieron tanto por tantos”.

Zorrilla, por su parte, resumió que lo que observó fue “sacrificio y pasiones, cosas que las vi constantemente, en la historia, en los hechos que se fueron desarrollando con la propia institución, hechos increíbles, pionerismo y desarrollos increíbles, y lo mismo con la cría, la cabaña, la producción, la evolución genética y la mejora continua (…) sin lugar a dudas hay un sacrificio, pero también una pasión muy, muy visible, que se combinan bárbaro; es una forma de honrar la patria”.

 

 

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