Una noche de agosto de 2007, el periodista hablaba por teléfono con Juan Pedro Damiani, coordinador institucional del club en ese momento. La posibilidad del segundo retorno de Antonio Pacheco a Peñarol, para cumplir con su tercera era en la institución de las 11 estrellas, era un hecho. Era un domingo de noche y del otro lado de la línea, Damiani sorprendió: “Arreglamos el pase de Tony. Estamos muy felices”, dijo, pero no se quedó ahí: “¿Querés hablar con él? Te paso el teléfono que está acá conmigo”.
Y así surgió la nota inesperada con el último gran ídolo que, con el paso de estos años, tuvo Peñarol. Venía de descender con Alavés de España y era pretendido por el técnico aurinegro de entonces, Gustavo Matosas.
De allí en adelante, todo es historia. Fue campeón uruguayo una vez más, alcanzó las siete vueltas olímpicas, y dos veces resultó goleador del máximo certamen de este país.
Pero nada de eso alcanzó para que hace algunas semanas, Peñarol lo bajara del plantel. Fue una decisión del técnico Diego Aguirre avalada por el consejo directivo de la institución.
¿Una sorpresa? Quizá para la mayoría de la hinchada. Quizá también para el propio involucrado. Pero para la prensa en general, como venía la mano en los últimos tiempos, no sorprendió.
Sí se entendió, en líneas generales, que no fue la mejor manera de que se alejara del club, sobre todo por lo que le dio a Peñarol y porque solamente el gerente deportivo, Osvaldo Giménez, le comunicó la decisión.
“Todavía estoy haciendo el duelo”, dijo Pacheco a El Observador. Se lo notaba dolido, muy dolido con la situación que vive. “Es que en realidad me agarró mal parado. No me lo esperaba”, agregó el Tony.
De perfil bajo, como siempre, Pacheco se entrena solo, todos los días en doble horario.“Trato de ir por donde no haya mucha gente. No es por nada, sino que la intención es trabajar lo mejor posible. Obviamente que no es lo mismo que hacerlo en un club”.
Pacheco admitió que “varios clubes” de Montevideo lo llamaron y que se interesaron algunos del exterior: “Uno de ellos, muy lejano”. Pero indicó que “no tengo apuro”.
Gregorio Pérez, quien lo ascendió a Primera, dijo a El Observador: “No sé el motivo de su despedida del club, pero es un muchacho que todavía tiene muchas condiciones”.
Igual concepto utilizó Pablo Bengoechea al ser consultado: “Siento tristeza porque Tony es del club, de la casa, y tiene años por delante”.
Los días pasan y Pacheco espera. No quiere equivocarse.
Antonio Pacheco
ex jugador de Peñarol
Yo no llamé a ninguna institución, los clubes que están interesados en que yo juegue con ellos se comunicaron conmigo; aún sigo muy dolido con lo que me pasó”.
Esta situación difícil que me tocó vivir y que me dolió tanto, no modifica mi amor por Peñarol. Eso que quede claro”.
Su maestro
Gregorio Pérez
ex técnico de Peñarol, quien lo ascendió al plantel principal aurinegro
No sé el motivo de su retiro o, mejor dicho, por qué lo retiraron de Peñarol; ha sido un brillante jugador, un ídolo, hincha de Peñarol y se ganó todo a fuerza de sacrificio”.
Sé que está dolido porque tengo una buena relación con él; no me cabe duda que no se va a retirar ahora, me hubiera gustado que terminara en el club”.
Su socio en la cancha
Pablo Bengoechea
Ex jugador de Peñarol
Es un dolor tremendo para todos los hinchas de Peñarol; cuando yo me fui, tenía edad para retirarme, Tony todavía no”.