Zlatan Ibrahimovic, David Beckham, David Luiz, Thiago Silva,
Edinson Cavani, Ezequiel Lavezzi... Desde que en mayo de 2011 Paris Saint-Germain fue adquirido por Qatar Investment Authority (QIA), liderada por Nasser Al-Khelaifi el equipo galo se transformó en una máquina de comprar jugadores.
Y este período de pases del invierno europeo no es la excepción. Si antes de que se abriera la ventana de Europa, China dejó al mundo de boca abierta con sus resonantes y millonarias contrataciones –Carlos Tévez, Oscar, Hulk, Gervinho, Fredy Guarín–, ahora
PSG es el que vuelve a liderar en Europa el gasto en millones.
La primera contratación fue la del alemán Julian Draxler, un volante central ofensivo de muy buen pie, campeón mundial en Brasil 2014, iniciado en Schalke 05 y que desde 2015 militaba en Wolfsburgo. El club pagó € 34 millones.
Su fichaje fue anunciado por el club alemán el 24 de diciembre pasado y se oficializó el martes. El miércoles, en un amistoso disputado en Radés (Túnez) ante el local Club Africain, Draxler vistió por primera vez la casaca de PSG. Entró en el entretiempo por Blaise Matuidi, volante por izquierda titular que llegó al elenco parisino para la temporada 2011-2012 desde Saint Etienne a cambio de € 8 millones.
El otro que se estrenó es otra de las flamantes altas del equipo en este período, el argentino Giovani Lo Celso, talentoso volante armador argentino de 20 años.
Lo Celso, que debutó el año pasado en Rosario Central y que disputó los Juegos Olímpicos de Río 2016 con la sub 23 de Argentina, llegó a PSG a cambio de € 15 millones.
A estos € 49 millones invertidos por el equipo propiedad de QIA hay que sumarle el desembolso de € 57 millones realizado a comienzos de temporada para contratar al polaco Grzegorz Krychowiak (€ 25 millones), volante central que llegó a un puesto ya cubierto por Adrien Rabiot y Thiago Motta, y el puntero Jesé (otros € 25 millones), de Real Madrid, y al defensor belga Thomas Meunier (€ 7 millones).
Para amortizar esas compras, el equipo le revendió a Chelsea al zaguero David Luiz a cambio de € 38,5 millones y traspasó a Lucas Digne a Barcelona por € 16,5 millones. Es decir que le entró casi lo mismo que gastó (€ 55 millones).
Por ahora no se desprendió de ningún jugador aunque el entrenador Unai Emery dijo que existe "una posibilidad de salida" para Jesé.
Tanta inversión tiene un objetivo claro y fijo: ganar la Liga de Campeones. Este año lo espera un reto durísimo en octavos de final: Barcelona (14 de febrero y 8 de marzo). En 1994-1995 el equipo llegó a semis. En las última cuatro competiciones se posicionó en cuartos de final.
Tanta inversión le dejó chica la competencia doméstica: PSG ganó las últimas cuatro ligas, las últimas dos Copas de Francia, las últimas tres Copas de Liga y las últimas cuatro Supercopas galas.