Leonardo Carreño
Uno de los matices más importantes en la observación es el carácter del juvenil. “A esa edad no podemos hablar de buen jugador, pero sí que demuestre determinada actitud físico-técnica. Hay otro elemento que sí miramos y mucho, que es el carácter. Si él demuestra carácter en el juego, más allá de su condición físico-técnica, nosotros ponemos un alerta especial, porque con carácter y actitud, uno ha visto jugar futbolistas que sus condiciones técnicas no son tan buenas. Ese elemento mental juega mucho. Y obviamente que no se le descubre ahí, pero cuando uno lo visualiza, que se equivoca y no se para, que se equivoca y no hace gestos de frustración, nos damos cuenta que estamos frente a algo especial”, indicó el entrenador.
Cuando define carácter no se refiere al aspecto violento, sino al “carácter bien entendido, manejar la situación, equivocarse y seguir; en los chiquilines es muy común verlo en baby fútbol, que se equivocan y se quieren morir, se quedan en el piso, caminan un rato hasta que vuelven a reengancharse. Ahora, hay algunos que se equivocan y siguen, ahí hay que poner el ojo a ver qué pasa, porque capaz que en ese momento está jugando de volante y puede ser un delantero o zaguero de futuro. Pero a su vez tiene que pegarle un poquito a la pelota también”, agregó.
Comparando con otros países de la región, a esa edad la competencia interna de Uruguay es escasa y es uno de los puntos en contra a la hora de conformar el grupo: “Es poca la competencia que tienen –explicó Garay–, porque como máximo juegan 35 partidos al año y los cuadros importantes de formativas en Uruguay tienen planteles de 35 chiquilines, y por lo general se reparten los 35 partidos entre ellos. Además, en esas edades hay que sumar minutos, hay que jugar mucho porque el que no juega se aleja demasiado y el que juega saca una ventaja enorme. Entonces nuestra competencia hace que a veces los primeros 20 o 25 minutos parezca un partido de fútbol, pero lo otro ya no, porque hay uno que tiene mucho potencial y hace seis o siete goles; no le sirve al que pierde y tampoco al que gana. No hay una paridad que les de para crecer”.
Según el entrenador, los clubes uruguayos que mejor trabajan en formativas son Danubio, Defensor Sporting, Nacional, Peñarol, Fénix, River Plate, Wanderers y, desde hace un tiempo, se sumó Liverpool. “En ese combo se da una competencia alta, el resto de los equipos siempre aparece una generación de Cuarta o Quinta división que rompe, pero en las categorías chicas la supremacía de esos equipos es muy grande porque tienen un equipo armado de captación que hace una gran diferencia, se llevan a los mejores del baby fútbol”, dice.
La ventaja en Sudamérica la tienen Argentina, Brasil y Colombia y casualmente los tres integran el mismo grupo de Uruguay en el Sudamericano: “Ellos juegan muchísimo. En Colombia juegan en sus departamentos, en sus clubes, en sus colegios. Ecuador ha mejorado muchísimo la red de formativas y Chile también. Ellos tienen el problema geográfico que no tenemos nosotros, que estamos cerquita. La gran ventaja la tenemos en el baby fútbol, la cantidad de partidos que suman los chiquilines de baby, que luego hay un corte que el fútbol no ha logrado solucionar que es entre el baby fútbol y el inicio de la Séptima división; ahí se pierden muchísimos chiquilines y muchos dejan de jugar. Porque de los 70.000 niños que juegan fútbol infantil en este país los fines de semana, de esos hay unos 2.000 que juegan en baby fútbol y de esos llegan poquitos a formativas”.
Leonardo Carreño
Además de los aspectos futbolísticos, físicos y de carácter, Garay subrayó otros temas con los que tiene que lidiar al frente de una selección de esa edad: “Temas de familia, de amor, de contratistas, el manejo en el inicio de sus carreras. Y también que se diviertan, que vayan a ver alguna otra cosa más que el fútbol, que estudien. A veces negociamos con ellos hasta la música que escuchamos, pero también si un día vamos a un shopping los grandes los acompañamos, pero también que vayan a un concierto, a ver algo de arte, un circo o una obra de teatro”. Así es el mundo de la sub 17, que desde la próxima semana sale a la cancha a defender la camiseta celeste.
PRIMERA FASE EN PERÚ
Grupo A
Perú
Ecuador
Bolivia
Venezuela
Chile
Grupo B
Brasil
Argentina
Colombia
Uruguay
Paraguay
Calendario celeste
22/03 19:10 vs Argentina
24/03 21:30 vs Brasil
26/03 19:10 vs Colombia
28/03 19:10 vs Paraguay
Clasifican tres de cada grupo al Hexagonal
final. Los cuatro primeros van al
Mundial que se disputará en noviembre.
HISTORIAL SUDAMERICANO SUB 17
Año Campeón Subcampeón
1985 Argentina Brasil
1986 Bolivia Brasil
1988 Brasil Argentina
1991 Brasil Uruguay
1993 Colombia Chile
1995 Brasil Argentina
1997 Brasil Argentina
1999 Brasil Paraguay
2001 Brasil Argentina
2003 Argentina Brasil
2005 Brasil Uruguay
2007 Brasil Colombia
2009 Brasil Argentina
2011 Brasil Uruguay
2013 Argentina Venezuela
2015 Brasil Argentina
2017 Brasil Chile
Uruguay clasificó a los Mundiales de 1991, 1999, 2005, 2009, 2011 y 2013.
PLANTEL DE URUGUAY
1 Lukas González River de Salto
2 Enzo Siri Danubio
3 Joaquín Sosa Nacional
4 Pedro Milans Juventud
5 Vicente Poggi Defensor
6 Ignacio Velázquez Nacional
7 Cristian Olivera Rentistas
8 Santiago Cartagena Nacional
9 Juan Manuel Gutiérrez Danubio
10 Matías Ocampo Defensor
11 Maximiliano Juambeltz Defensor
12 Randall Rodríguez Peñarol
13 Axel Prado Juventud
14 Bruno Vera Ferro de Salto
15 Luciano Fernández Peñarol
16 Alexander Machado Cerro
17 Santiago Álvez Danubio
18 Kevin Alaniz Fénix
19 Matías Arezo River Plate
20 Braulio Guisolfo Peñarol
21 Axel Pérez Nacional
22 Guillermo Wagner Wanderers
23 Ignacio Suárez Nacional
DE SALTO AL SUEÑO DE CONOCER AL MAESTRO TABÁREZ
Lukas González. El golero titular se enteró de la convocatoria cuando estaba en el liceo
Leonardo Carreño
Lukas González es de Salto. Juega en River Plate de ese departamento y cursa el quinto año de liceo, segundo de bachillerato de deporte. Junto a Bruno Vera, de Ferro Carril salteño, son los únicos dos jugadores del interior que quedaron en la lista definitiva del Sudamericano sub 17. González supo de la convocatoria final por un compañero del liceo, contó a Referí.
“Cuando me enteré estaba en el liceo y un compañero me felicitó. No sabía por qué y le pregunté. Me dijo que había salido la lista de la selección y yo estaba ahí. Cuando llegué a casa, a mamá le habían mandado un mensaje desde el club”, contó el jugador que durante los entrenamientos en Montevideo se hospeda en un hotel que contrata la Asociación Uruguaya de Fútbol.
La Asociación también tuvo que enviar un comunicado al liceo justificando las faltas de Lukas durante este tiempo, pero si Uruguay se clasifica al Mundial ya tiene decidido que continuará sus estudios en Montevideo.
“No conozco la historia de cuándo y cómo me vieron jugar en Salto. Pero un día llamaron a mis padres para decirles que me iban a convocar para entrenar y yo no lo podía creer, porque era un sueño que se hacía realidad. Y mis padres están chochos, orgullosos”, dijo el golero titular de la sub 17.
El primer entrenamiento en Montevideo “fue único, y estaba nervioso. Los demás estaban tranquilos porque habían comenzado una semana antes”, recordó.
En River salteño juega en la categoría sub 18 y ya disputó dos partidos en Primera, con 16 años.
En el Complejo Celeste conoció al técnico de la selección mayor Óscar Tabárez y también fue un momento soñado para él. “(A Tabárez) Lo hemos visto cuando hacemos fútbol, algunos compañeros tuvieron charlas con él y el otro día nos dio una charla en general sobre el Sudamericano, y nos deseó suerte. Para mí es un orgullo y un sueño porque de mirarlo por la tele en los mundiales a tenerlo acá al lado, es increíble”, le aseguró a Referí.
Sobre la serie que le tocó a Uruguay, expresó: “Está complicado, pero hacemos todo para sacarlo adelante y clasificar”.