12 de noviembre de 2011 17:33 hs

La productividad de las empresas se encuentra en el centro del debate a la hora negociar salarios y para la elaboración de políticas públicas, por lo que el gobierno quiere estudiar en profundidad el tema.

Con ese fin, las autoridades preparan las bases de un llamado público a consultoras privadas para elaborar un estudio pormenorizado de la industria manufacturera y el sector primario de la economía, informó a El Observador Sebastián Torres, director Nacional de Industrias. Para ello se destinará un presupuesto que rondará los US$ 150.000, agregó.

“Nunca se ha realizado un estudio de este tipo. El único indicador de productividad disponible es el que mide el volumen físico industrial respecto de las horas trabajadas por los obreros, lo que tiene importantes limitaciones técnicas”, manifestó Torres.

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La investigación planeada tiene como objetivo “diseñar un sistema de monitoreo que permita medir la productividad del capital, de la mano de obra y la productividad total de los factores para los diversos sectores industriales que integran la producción nacional”, según señala el documento de la Dirección Nacional de Industrias al que accedió El Observador.

El trabajo técnico deberá proponer los “mecanismo más idóneos” para “identificar la información requerida”, “establecer el nivel óptimo de desagregación”, “preservar la confidencialidad de la información a nivel de empresas” y “realizar los ajustes que requieran aquellos sectores con capacidad de fijación de precios por su carácter monopólico u oligopólico”, así como el “procesamiento de la información generada”.

El estudio requerirá de la realización de una encuesta a las empresas para obtener información precisa acerca de su funcionamiento operativo.

Además, se pretende diferenciar entre la productividad aportada por las horas de trabajo de mano de obra “calificada” y “no calificada” así como identificar la contribución de la tecnología, la organización, el uso de capacidad ociosa, los costos de logística y los cambios en los sistemas de remuneración de los empleados.

En casos de mayor dificultad para determinar los efectos sobre la producción de cambios cualitativos, como en el diseño de los bienes, se incluirán información de mercado para “afinar” la información técnica, explicó Torres.
El interés de las autoridades para contar con indicadores precisos de productividad servirá, por un lado, para disponer de insumos claves para la formulación de políticas industriales y, por otra parte, para que empresarios y trabajadores puedan incorporarlos a la negociación salarial.

Tanto desde el frente sindical como de las cámaras patronales existe consenso en introducir la productividad como determinante de los ajustes de las remuneraciones. Sin embargo, la falta de confiabilidad de ambas partes con la información e indicadores disponibles dejó de lado el criterio de la productividad en la última ronda de Consejos de Salarios.
El anuncio de la realización de un estudio profundo de la productividad en el país es bien vista por empresarios y trabajadores.

El director del Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT, Milton Castellano, dijo a El Observador que “conocer la productividad es muy importante, no sólo para determinar instrumentos para la negociación salarial sino también para mejorar el funcionamiento de los sectores de actividad y las cadenas productivas”.

El gremialista indicó que para la elaboración del estudio, además de la información que proporcionen las empresas, se deben cruzar datos de firmas que ya disponen los organismos del Estado, como la Dirección General Impositiva (DGI), Banco de Previsión Social (BPS) y Dirección Nacional de Aduanas. Castellano apoyó la iniciativa oficial y señaló que desde la central obrera “se quieren aportar criterios para las definiciones metodológicas del estudio”.


Por su parte, el presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Washington Burghi, también se mostró favorable a la iniciativa que promueve el gobierno y consideró que “hay buen ánimo” en el sector empresarial para brindar información para el estudio.
En diálogo con El Observador, el empresario señaló que “si todos nos guardamos información no avanzamos” en la dirección de conocer la situación de la productividad en la economía, aunque advirtió que “hay que ver qué datos se van a pedir, porque hay información que puede ser confidencial”, expresó. Burghi reclamó diferenciar entre grandes y pequeñas empresas, considerar el aporte de la inversión así como asegurar la confidencialidad de los datos, “como forma de incentivo a brindar información”.

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