20 de diciembre de 2011 21:18 hs

En el trimestre de mayor incertidumbre a nivel internacional y de freno en el crecimiento de la mayor economía de la región, los principales sectores de la actividad uruguaya se reactivaron y el Producto Bruto Interno (PBI) marcó su mayor expansión en dos años.

Según los datos de Cuentas Nacionales difundidos este martes por el Banco Central (BCU), la economía uruguaya creció 2,9% –medido en términos desestacionalizados– durante el tercer cuarto del año, en comparación con el segundo trimestre. La medición interanual arroja un crecimiento de la actividad de 7,5%, lo que llevó a acumular una expansión de 6,3% durante los últimos 12 meses.

“En momentos en que Brasil se frenó, se esperaba un ritmo menor de crecimiento. El dato fue toda una sorpresa”, dijo a El Observador el analista Ramón Pampín, de la consultora PwC.

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Los expertos en general esperaban una expansión del Producto Bruto Interno (PBI) más moderada de la economía, de entre 1% y 1,5% desestacionalizado.

Durante el segundo trimestre, algunos de los principales sectores productivos como el comercio, el agro y la construcción, registraron una caída. Sin embargo, el último dato da cuenta de una importante reactivación.

El sector comercio, reparaciones, restaurantes y hoteles creció 4% respecto al segundo trimestre del año, dejando atrás la caída de 3,5% del dato anterior, principalmente por el incremento en las ventas de bienes de consumo duraderos importados.

En el caso de la construcción, el aumento de la actividad fue de 6,1%, movido por el sector privado, mientras que en el trimestre anterior registró una caída de 1,3%. El agro creció 1,9% en el trimestre, luego de haberse contraído 1,6%, debido a la expansión de los cultivos de invierno y de la lechería, que compensó el magro crecimiento de la industria cárnica.

La industria manufactuera, sin embargo, mostró un freno en su crecimiento, con un leve sesgo contractivo. Según los datos de Cuentas Nacionales, registró una caída de 0,1%, fuertemente condicionada por la detención de la refinería de ANCAP en setiembre. En comparación con igual trimestre del año anterior, la actividad industrial aceleró su crecimiento de 2,9% en la medición anterior a 4,9% durante el tercer trimestre.

Según los técnicos del BCU, la pérdida de competitividad de la economía debido a la suba del tipo de cambio más pronunciada en los principales socios comerciales, está afectando a algunos sectores manufactureros.

“Algunas ramas que enfrentan la competencia de bienes importados redujeron sus niveles de actividad, contrarrestando parcialmente el comportamiento positivo global del sector en el período considerado”, explican en el comunicado difundido este martes.

Demanda interna
Según señaló el economista Pablo Rosselli, socio de la consultora Deloitte, “el crecimiento acelerado de la economía está muy asociado al dinamismo del consumo interno, que crece con fuerza a instancias de las buenas condiciones del mercado laboral”.

El consumo registró un crecimiento de 8,5%, con un incremento de 9,1% en el sector privado, respecto al tercer trimestre de 2010. La evolución en el gasto final de empresas y familias, aunque se mantiene por encima del crecimiento del total de la economía, mostró una leve desaceleración respecto a las tres últimas mediciones. En el segundo trimestre del año el consumo privado creció 9,4%, mientras que en el último cuarto de 2010 alcanzó una tasa de 12%.

Algunos expertos entienden que ese aumento del gasto por encima de la actividad, complica la labor a las autoridades monetarias y reduce las posibilidades de adecuarse al rango meta de inflación, de entre 4% y 6%, cuando el alza de precios se ubica hoy en 8,4%.

Según el analista Pablo Moya, de la consultora Oikos, “el fuerte crecimiento del consumo genera una limitante para el combate a la inflación”, además de reducir las posibilidades de crecimiento. “Si el consumo es el motor de la economía, no se trata de un crecimiento sostenible en el largo plazo”, señaló.

Pablo Rosselli, en tanto, matizó el problema. Sostuvo que con las perspectivas de desaceleración de la actividad de ahora en más y la moderación de los precios de los alimentos en el mercado internacional, “las presiones sobre el nivel de precios deberían ceder durante el próximo año”.

La consultora Deloitte prevé un nivel de inflación de 7% para 2012, que aunque se encuentra por encima del rango objetivo, “parece dejar en una situación cómoda al gobierno”.

Según las proyecciones de actividad de la consultora, la economía uruguaya crecerá en el entorno de 6% durante este año, con una fuerte desaceleración durante el último trimestre debido al freno de las actividades de refinería y de la planta de UPM por mantenimiento, y las consecuencias locales del freno al crecimiento de la economía brasileña.

Para el próximo año, la construcción de Montes del Plata –que según Deloitte aportará 0,7 puntos porcentuales del PBI– y tanto la refinería como UPM produciendo durante todo el año, permitirán a la economía mantener un crecimiento de 5%, mayor al de los principales vecinos de la región.

En tanto, el jueves 29, el Comité de Política Monetaria (Copom) se reunirá para decidir sobre la tasa de interés de referencia, tras evaluar las proyecciones y los riesgos para los próximos 18 meses.

Una suba de la tasa de referencia se interpretaría como un refuerzo de la política antiinflacionaria, mientras que una baja incentivaría la actividad. Según los expertos, la expectativa es que la tasa se mantenga debido a la incertidumbre externa y aquella vinculada sobre la marcha de la economía.

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