Hasta la semana pasada, el ánimo tanto de oficialistas como de opositores era de llegar a un acuerdo. Los blancos negociaban con el Frente Amplio para tratar de llegar a una moción común que permitiera conformar una sola comisión investigadora sobre la gestión de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) porque, coinciden todos los partidos, no tiene sentido conformar dos distintas.
Sin embargo, esas negociaciones no llegaron a buen puerto –el oficialismo no cedió respecto a incluir el denominado caso Danza– y este martes el Partido Nacional anunció que se bajó de las conversaciones y que pretende que la próxima semana se pongan a votación las distintas mociones para que quede expuesto quién quiere investigar y quién no.
Los blancos aseguran que intentaron negociar de "buena fe" pero que desde el Poder Ejecutivo los insultaron, atacaron y amenazaron constantemente. "El presidente habla de dialogar y se pasaron amenazando. Ahora que se preparen", dijo el diputado blanco Juan Martín Rodríguez y cuestionó particularmente la actitud de la ministra Cristina Lustemberg, el presidente de ASSE, Álvaro Danza, y el diputado Federico Preve.
Inicialmente, los blancos habían movido sus fichas para tratar de asegurarse la mayoría más allá de las negociaciones con el oficialismo y, con el argumento de que no tenían nada para ocultar, habían incluido en su moción los temas que el Frente Amplio pretendía investigar. Eso, parecía, le permitía a los blancos negociar con espalda porque tanto Cabildo Abierto como Identidad Soberana habían asegurado que estaban dispuestos a acompañar esa propuesta si no se llegaba a un acuerdo.
Pero a mediados de la pasada semana, Cabildo Abierto se dio vuelta y puso sobre la mesa una condición para acompañar la investigadora que impulsan los blancos: que la coalición vote el proyecto de ley que promueve la prisión domiciliaria para los mayores de 65 años y que permitiría que buena parte de los condenados por delitos vinculados al terrorismo de Estado terminen de cumplir la pena en sus casas.
“Es hora de hacer valer los votos. Esta discusión ya tiene cinco años; hay que terminar de dar vueltas. Nosotros no estamos dispuestos a votar más nada; hay que tratar ese tema y hay que votarlo, porque el revanchismo sigue”, le dijo Perrone a La Diaria.
En diálogo con El Observador, Perrone insistió en que no van a votar e intimó a los blancos a que lleven el tema de ASSE a la Justicia y dejen de hacer “show” en el Parlamento. “En cinco años de gobierno, apostando por el buen diálogo, Cabildo Abierto no pudo sacar una sola propuesta. Y ahora nos quieren llevar de pesado. Que vayan a la Justicia (con el tema ASSE)”, dijo.
Esta postura cambió el escenario ya que sin los votos de Cabildo Abierto blancos y colorados no pueden conseguir la mayoría necesaria (ni aunque cuente con los votos de Identidad Soberana) para conformar la investigadora. Y, entonces, los focos cambiaron de lugar y se posaron sobre Gustavo Salle. Los dos votos del debutante partido son suficientes para que el Frente Amplio alcance las 50 voluntades para crear su investigadora que se concentra en la gestión de Leonardo Cipriani (2020-2024).
Salle por ahora no definió posición ni tampoco nadie del Frente Amplio se comunicó con él por este tema, según dijo el propio diputado a El Observador. El abogado ha defendido la postura de votar todas las investigadoras y cree que una comisión de este tipo puede aportar al debate sobre la gestión de ASSE a la que definió como un “agujero negro”.
Sin embargo, el legislador también reconoció que le “molesta” que desde el oficialismo se intente “blindar a una persona” en referencia al presidente del organismo, Álvaro Danza.
“Él ya vino a comisión y dio sus explicaciones. En algunas cosas me convenció en otras me gustaría profundizar. Me molesta que se quiera blindar a una persona”, dijo Salle en diálogo con El Observador.
La diferencia
Los blancos estaban dispuestos a incorporar los temas planteados por el Frente Amplio pero el oficialismo pretendía que el caso Danza quedara por fuera de la investigadora al entender que es un tema ya abordado en el Parlamento.
Ante este nuevo escenario, los blancos van a sumar a su moción la gestión de la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, por la reducción de la sanción impuesta a una anestesista sancionada por mala praxis.
Por lo tanto, la moción de los blancos pedirá investigar el caso Danza, la gestión de la ministra, las compras y convenios de la gestión Cipriani (tal como pretendía el FA), los traslados urgentes y no urgentes así como también las contrataciones del período anterior (2015-2019), profundizar en las auditorías realizadas por la gestión de Leonardo Cipriani entre las que se destacan una sobre las obras del Hospital Maciel –por lo que hay una denuncia en Fiscalía– y otras sobre distintos traslados contratados por centros del interior del país.
¿Por qué los blancos quieren volver sobre el denominado caso Danza? Por tres motivos.
Por un lado, aseguran tener información de que el vínculo laboral con la Asociación Española se mantiene pese a que en noviembre del año pasado Danza anunció haber dejado sus labores en el sector privado (luego de una denuncia de la oposición). También pretenden poner el foco sobre una “partida por exclusividad” que Danza cobro desde el inicio de su gestión pese a que tenía otros trabajos.
Y, además, entienden que la investigadora es un “paso más” –respecto a las interpelaciones ya realizadas– para indagar sobre la multiplicidad de empleos de Danza.