Uruguay, además de mirar a China, observa con cuidado los movimientos de Brasil, que ha sido la gran locomotora para los lácteos este año como comprador, y ha permitido exportar a valores por encima de las referencias internacionales.
Uruguay ha obtenido precios superiores a los de Fonterra desde agosto de 2022, llegando a un diferencial de alrededor de 20% para todos los productos en los últimos dos meses. En leche en polvo entera la brecha llegó hasta 33% a favor de Uruguay en agosto de este año, y en leche en polvo descremada hasta 65% en setiembre. En quesos el promedio es de un plus de 30% en los últimos tres meses.
El lobby en Brasil
Productores brasileños, principalmente de Río Grande del Sur, presionan por disminuir las importaciones de lácteos del Mercosur en beneficio de la producción local, un lobby que llegó a dificultar exportaciones locales al país vecino, coincidiendo también con el periodo del año de menores envíos asociado al pico de producción. Y aunque ahora el flujo comercial es normal, sigue estando en el centro de atención.
La oferta mundial de lácteos cae presionada por la suba de costos e insumos, la baja del precio de la leche y los impactos del clima (sequías y olas de calor), y Uruguay no es ajeno a eso, con un Niño que no termina de mostrar sus efectos en el Sur del país.
“Es increíble que entrando octubre pase esto; si no cambia vamos a tener un impacto fuerte en la producción de forraje que se traslada a la producción”, dijo Juan Parra, director de Conaprole. En ese techo de producción anual, a mediados de octubre, los rendimientos van a bajar entre 4% y 5% adelantó.
Al mismo tiempo, comienza a reactivarse la demanda en China, los principales mercados del Sudeste asiático y el norte de África.
Precios internacionales
Los precios internacionales de los lácteos tuvieron un rebote de 8% en el último mes y medio luego de una profunda baja que, solo en agosto, había sido de 18%. Con tres aumentos quincenales consecutivos en la plataforma GDT de Fonterra, que marca las referencias mundiales desde Nueva Zelanda, la tonelada de leche en polvo entera repuntó a US$ 2.931 en la última semana. El piso de agosto fue US$ 2.548, el valor más bajo desde agosto 2016.
La recuperación fue de 15% para la leche en polvo, pero dejó el precio 18% por debajo de hace un año cuando la referencia era US$ 3.573 por tonelada.
La producción se está desacelerando, con alguna caída en los principales países productores y eso ha contribuido a que los precios no cayeran aún más, afirmó la economista Mercedes Baraibar, del Instituto Nacional de la Leche (Inale).
Las proyecciones de futuros apuntan a una suba paulatina pero constante de un 2% mensual, que llevaría el indicador a US$ 3.165 para diciembre y US$ 3.330 en abril de 2024.
En China, cuya reducida demanda es el factor principal de la contracción de precios, “los stocks de leche en polvo están venciendo y hacia fines de año se da el grueso de la demanda”, afirmó Baraibar. Se espera que en China aumente la producción, aunque no en forma significativa y “necesite importar con la fuerza que lo hacía antes”.
En ausencia de China, las compras de Brasil han sostenido la exportación uruguaya. En los primeros nueve meses del año Brasil importó US$ 305 millones de lácteos de Uruguay, 27% más que en todo 2022 y más del doble que en 2021.
China, por su parte, pasó de ser el segundo mercado en 2021 con 22% de las exportaciones, a 10% en 2022 y solo 3% en lo que va de 2023.
En Nueva Zelanda, proveedor del 90% de las importaciones de China, la remisión cayó 2,2% desde junio, como consecuencia de los precios más débiles de la leche y los costos elevados de producción. La inflación agrícola este año es de 16,3%, más del doble de la inflación general.
Presidencia Los tambos bajaron su producción y remisión durante setiembre. La remisión de leche a Conaprole en setiembre cayó 4% respecto a agosto después de dos meses de suba, según datos extraoficiales y se situó 2% por debajo de setiembre de 2022.
Entre enero y agosto, último dato oficial, el volumen de leche enviado a plantas industriales supera en 0,6% el registrado el año pasado.
El ejercicio 2022/2023 marcó un récord de facturación para Conaprole, que por primera vez superó los US$ 1.000 millones.
El impacto de la baja del precio
La reducción de la remisión en setiembre es una consecuencia indeseada de la baja del precio que lleva a que los productores disminuyan el gasto en concentrado en la alimentación y eso termina impactando en la producción.
El promedio de precio al productor fue de $ 14,27 por litro, una caída de 18% respecto a los $ 17,35 registrados en julio. Comparado con un año atrás la baja es de 17%.
En dólares, el precio promedio en agosto fue de US$ 0,38 por litro, 17% menos que los US$ 0,46 de julio y 12% por debajo de un año atrás. “Con la suba del dólar en setiembre y octubre el precio en dólares va a caer más todavía”, afirmó Justino Zavala, productor y directivo de la Agremiación de Tamberos de Canelones.
“Consideramos excesiva la baja de Conaprole”, dijo Zavala, “nunca en la historia de la lechería hubo una caída de ese volumen, un golpe muy importante”. Puso como ejemplo que “para un tambo que produce 3.000 litros por día la pérdida es de US$ 10.000 por mes”.
El precio de la leche al tambero cayó en el eje de un 20%. “Pretendemos que Conaprole en cuanto pueda recupere ese terreno, estamos de acuerdo que no era posible mantener los US$ 0,45, pero con esta baja creo que Conaprole se sobreprotegió, usó un precio de catástrofe y no se midió el impacto para los productores”, dijo Zavala.
Las gremiales han planteado discutir este tema con el directorio, teniendo en cuenta algunas señales positivas: el dólar subiendo, la demanda saliendo de la retracción y la recuperación de precios.
Parra dijo que el precio se mantendría estable por el resto del año “y si sigue habiendo subas más adelante se podrá transmitir a los productores, pero hoy estamos mil dólares abajo que el ejercicio anterior”.
Menos tambos y mayor intensificación
En 2022 salieron 92 remitentes del sistema según, el triple que en 2021 y las hectáreas totales de tambos cayeron 12% en su tercer año consecutivo de baja, según el Anuario Estadístico Agropecuario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). El número total de remitentes bajó de 2.417 a 2.325.
Este año, las gremiales calculan que otros 60 y 70 tambos han dejado la actividad.
Al mismo tiempo, el volumen medio de litros por día creció 2,5%, se viene incrementando desde 2017 y creció casi 25% desde entonces. La concentración e intensificación de la producción es una tendencia mundial. Mientras que el número de ganado lechero se mantiene estable, los rendimientos por vacas y la eficiencia mejoran “por un sector de punta que invierte y aumenta en productividad”, sostiene Baraibar. La mayoría de los cierres se producen por las dificultades para mantener a las familias instaladas en el campo.
Después de tres años de estabilidad la capacidad industrial de procesamiento en Uruguay aumentó 7% en 2022, desde 9,6 a 10,3 millones de litros diarios, por la apertura de la nueva planta de Conaprole en Rodríguez.
Mientras la eficiencia y la capacidad de la cadena se incrementan, el clima sigue siendo la clave.
Aunque la falta de lluvias de las últimas semanas todavía no ha repercutido demasiado la producción “si a partir de octubre no llueve se va a complicar”, dijo Justino Zavala.
“Hay pastoreos y comidas”, apuntó el director de Conaprole, Juan Parra, “pero al no llover se está viendo ya enlentecida la tasa de crecimiento de pasturas”.
Llegó la primavera, momento del año de mayor producción de leche.